Delap y el regreso amargo: Forest empata con Ipswich
Portman Road vivió una noche de reencuentros, nervios y oportunidades desperdiciadas. Al final, 1-1 en el marcador y la sensación clara de que Nottingham Forest dejó escapar vivo a un Ipswich Town sometido durante largos tramos, pero firme atrás con Dara O’Shea como ancla defensiva.
El central irlandés completó los 90 minutos, muchas veces defendiendo cerca de su propia área, mientras el equipo de Gary O’Neil se veía obligado a replegar ante el empuje del bloque de Oliver Glasner. Ipswich sobrevivió más que dominó. Pero sobrevivió.
Delap vuelve a casa… y falla
Todo el foco apuntaba a Liam Delap. Vieja casa, viejos recuerdos, cero concesiones. Sus 12 goles con Ipswich en la temporada 2024-25 le habían catapultado a un traspaso millonario rumbo a Chelsea. Ahora regresaba a Portman Road con la camiseta de Forest y solo dos tantos en la Premier League desde que salió de Suffolk.
Era el escenario perfecto para relanzar su temporada. No lo aprovechó.
Su noche quedó resumida en una acción: minuto 74, ocasión clarísima, y el delantero la desaprovecha. Un remate que pedía red y terminó alimentando la frustración de un equipo que solo ha ganado uno de sus ocho partidos ligueros bajo el mando de Glasner. Portman Road, que tantas veces celebró sus goles, esta vez respiró aliviado.
Golazo temprano, regalo antes del descanso
Forest arrancó el partido con autoridad. Mandó en las segundas jugadas, presionó alto y pronto encontró premio. A los 13 minutos, Neco Williams culminó el buen inicio visitante con un gol merecido que silenció al estadio y confirmó la superioridad inicial del equipo de Glasner.
Ipswich sufría. O’Shea y la zaga local se multiplicaban para contener los ataques, mientras el mediocampo no encontraba salida limpia. El 0-2 parecía más cercano que el empate.
Hasta que llegó el error que cambió el guion.
A cuatro minutos del descanso, Nikola Milenkovic cometió un fallo impropio de su experiencia: un pase atrás defectuoso, blando, mal orientado. Julio Enciso olió la sangre, se adelantó y no perdonó el 1-1. Un regalo. Y una puñalada para Forest, que había hecho casi todo bien hasta entonces.
Diop, al límite; Forest, sin premio
Tras el descanso, el partido se inclinó todavía más hacia la portería de Ipswich. Forest olió la debilidad y fue a por el triunfo. El conjunto de O’Neil retrocedió metros, se protegió y confió en que el tiempo corriera a su favor.
El choque subió de temperatura nada más reanudarse. En el minuto 47, Issa Diop entró con dureza sobre James McAtee. La grada visitante pidió roja, el banquillo de Glasner también. El árbitro se quedó en amarilla. La indignación de Forest fue evidente: sentían que el partido pedía una sanción mayor y, con ella, un giro total en el control del juego.
El empuje de los visitantes no se tradujo en el marcador. Llegadas, sensación de peligro, dominio territorial… pero sin la lucidez necesaria en el último toque. Y cuando apareció la ocasión clara, Delap falló. Otra vez, el fútbol castigó la falta de precisión.
O’Shea, mientras tanto, sostuvo la estructura defensiva de Ipswich en los momentos más delicados, ganando duelos y despejando balones que caían una y otra vez en el área local. No fue una exhibición brillante del conjunto de O’Neil, pero sí una actuación resistente, casi de supervivencia.
Glasner se marchó con un punto y demasiadas preguntas. Forest fue superior, generó más y terminó con la sensación de haber dejado escapar dos puntos en lugar de haber ganado uno. La tabla no miente: un solo triunfo en ocho partidos de liga bajo su mando es una losa pesada.
Para Ipswich, el empate sabe a alivio. Para Forest, suena a ocasión perdida. Y para Liam Delap, Portman Road deja de ser un recuerdo dorado para convertirse en una noche que le perseguirá un tiempo.






