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Mathys Tel brilla con la sub-21 de Francia mientras el Tottenham sufre

Randal Kolo Muani, Bradley Barcola, Mathys Tel. La nueva camada francesa viene empujando fuerte, y en esta ventana internacional el foco se posó con fuerza sobre el delantero del Tottenham. En Orléans, ante Suiza, Tel firmó una noche que se recordará durante tiempo: hat-trick en el 7-1 de Les Bleuets y un récord histórico igualado.

Con esos tres tantos, el atacante alcanzó los 17 goles con la selección francesa sub-21, la misma cifra que Odsonne Edouard, hasta ahora dueño en solitario del registro. Lo hizo en un contexto casi ideal: Francia ya tenía el billete sellado para el Europeo sub-21 de 2027 y cerraba una fase de clasificación perfecta, invicta, con ocho victorias en ocho partidos. Sin la soga de la obligación, Tel jugó suelto. Y arrasó.

No fue un estallido aislado. Durante este parón ya había visto puerta en otros dos encuentros, confirmando una racha que inevitablemente empieza a llamar la atención en la esfera absoluta. El nombre de Zinedine Zidane, seleccionador de la absoluta, planea sobre su cabeza cada vez que el balón besa la red. En noviembre llegan los duelos de Nations League y la puerta, de repente, ya no parece tan lejana.

Tel, sin embargo, no esconde que perseguía este hito desde hacía tiempo. Lo reconoció en declaraciones a L'Équipe, con un punto de alivio y otro de complicidad familiar. Su hermano, confesó, llevaba meses recordándole el récord de Edouard, empujándolo, pinchándolo casi a diario. El desafío se le había quedado clavado en la mente. En Orléans, por fin, lo derribó.

El propio delantero explicó que la ausencia de presión por la clasificación le permitió soltarse contra Suiza, jugar desde otro lugar, con una motivación distinta. Objetivo cumplido, mente despejada y una actuación que lo confirma como uno de los grandes referentes de la generación.

Ahora llega el giro brusco de guion: del brillo azul al gris plomizo del Tottenham.

Porque la realidad en Londres es mucho menos amable. Tel todavía no ha estrenado su cuenta goleadora en la Premier League esta temporada y el equipo de Roberto De Zerbi se hunde en el fondo de la tabla. Tres derrotas en las primeras cinco jornadas, la última un 3-2 en casa ante Aston Villa, han encendido todas las alarmas en el club.

El técnico italiano se dejó ver distendido en un vídeo del club, charlando con Gus Poyet, hoy miembro del cuerpo técnico. Una imagen amable que contrasta con el parte médico que tiene sobre la mesa. La defensa, ya frágil en el arranque de curso, se deshilacha.

Pedro Porro abandonó la concentración de España antes de tiempo por un problema en los isquiotibiales. Una baja sensible para el costado derecho. Poco después, el golpe llegó desde la selección neerlandesa: Jan Paul van Hecke fue enviado de regreso por una lesión en el pie. Y para rematar, Micky van de Ven, capitán del Tottenham, sufrió un percance en la mano tras recibir un pisotón en la victoria de Países Bajos ante Serbia.

Xavi, seleccionador neerlandés, restó dramatismo y aseguró que lo del central no pasa de un susto en el dedo. Nada grave, dijo. Pero en un vestuario al límite, cada pequeña molestia se siente como una amenaza más a la estabilidad de un bloque que ya concede demasiado.

El calendario tampoco concede tregua. El sábado espera Old Trafford y un Manchester United que, con sus propios problemas, sigue teniendo un frente de ataque capaz de castigar cualquier desajuste. Para De Zerbi, el viaje tiene aroma de examen. No solo por los puntos: por el mensaje que envíe su equipo en un escenario de máxima exigencia.

Si Porro y Van Hecke no se recuperan a tiempo, el técnico se verá obligado a improvisar una zaga remendada ante un rival que huele la sangre. Cualquier duda, cualquier descoordinación, puede costar caro en un estadio que no perdona.

En el otro extremo del campo, la esperanza tiene nombre y apellido: Mathys Tel. El Tottenham necesita desesperadamente que el delantero traslade su instinto demoledor con Francia a la camiseta blanca. Que el jugador que se mueve con tanta naturalidad en el área rival cuando viste de bleu encuentre, por fin, el mismo filo en la Premier.

Tel llega lanzado, con la confianza por las nubes y un récord histórico en el bolsillo. El reto ahora es distinto, más áspero: marcar cuando el contexto no ayuda, cuando la tabla pesa, cuando el margen de error se ha agotado. Si consigue que el eco de sus noches con Les Bleuets resuene también en Inglaterra, el Tottenham puede encontrar en él algo más que un rayo de luz en medio de la tormenta. Puede encontrar el punto de inflexión de su temporada.