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Marcus Rashford y su reencuentro con el pasado en Wroclaw

El nombre de Marcus Rashford vuelve a ocupar titulares en Manchester. El extremo ha sido incluido por Michael Carrick en la expedición de Manchester United que se mide esta tarde a AC Milan en Wroclaw, Polonia, en el último amistoso de la pretemporada. Sobre el papel, un simple ensayo veraniego. En la práctica, un partido cargado de historia reciente.

Porque al otro lado del campo estará Ruben Amorim, ahora en el banquillo de AC Milan tras su llegada al San Siro este verano. El técnico portugués protagonizó con Rashford uno de los episodios más tensos de la última etapa en Old Trafford, una relación rota que pareció sentenciar la carrera del atacante en el club.

Del derbi al “Bomb Squad”

La fractura se hizo pública en diciembre de 2024. Amorim decidió dejar fuera a Rashford del derbi de Manchester y, después de esa decisión, lo apartó también de los entrenamientos. El mensaje fue contundente: el jugador de 28 años quedaba fuera de los planes inmediatos.

Un mes más tarde, en enero, Rashford salió cedido a Aston Villa hasta final de temporada. La cesión se interpretó como una vía de escape y, para muchos, como el principio del adiós definitivo.

A su regreso, el escenario fue aún más duro. El delantero fue incluido en un grupo interno etiquetado como “Bomb Squad”, jugadores sin sitio en el proyecto. Desde ahí, otro préstamo: esta vez a Barcelona, por toda una temporada.

En España, Rashford buscó relanzarse mientras el terremoto continuaba en Old Trafford. Amorim fue destituido como entrenador de Manchester United y el club eligió a Michael Carrick como sustituto. El cambio en el banquillo abría una puerta que parecía cerrada.

Barcelona dice no, Carrick abre la puerta

El plan inicial apuntaba a una salida definitiva. Rashford estaba destinado a firmar en propiedad por Barcelona al término de la cesión, gracias a una opción de compra de 26 millones de libras. Sin embargo, el club azulgrana decidió no ejecutar esa cláusula y apostó por el fichaje de Anthony Gordon.

Con el mercado tomando otro rumbo, Rashford regresó a Manchester United tras el Mundial. Esta semana se dejó ver en Dublín con el equipo, aunque no disputó minutos en el amistoso frente a Leeds. El gesto importante ha llegado ahora: Carrick lo incluye en la lista que viaja a Wroclaw para enfrentarse a AC Milan.

No es un amistoso cualquiera para él. Es el primer cara a cara con el técnico que lo apartó del día a día en Carrington y que aceleró su salida en cadena: banquillo, veto, cesiones, incertidumbre.

La afición se moja: Rashford debe jugar

La situación del delantero ha encendido el debate entre los seguidores de United. MEN Sport lanzó una pregunta directa a sus lectores: “¿Debería Marcus Rashford jugar contra AC Milan el sábado?”.

La respuesta ha sido abrumadora. De 2.799 votos contabilizados en el momento de la consulta, un 84% dijo “Sí”. Solo un 13% se mostró en contra y un 3% se declaró “No seguro”. La grada, al menos en la encuesta, pide verle sobre el césped ante el equipo de Amorim.

El respaldo no es menor para un futbolista que ha vivido un recorrido lleno de altibajos en los últimos años, entre picos de rendimiento y críticas feroces. El mensaje del público es claro: quieren comprobar si todavía puede ser importante bajo la batuta de Carrick.

Viejas heridas y nuevas oportunidades

Rashford no será el único con cuentas pendientes. En la expedición también viaja Kobbie Mainoo, otro de los jugadores que atravesó momentos complicados durante la etapa de Amorim en Old Trafford. Su presencia en la lista refuerza la sensación de borrón y cuenta nueva con el actual cuerpo técnico.

El viaje incluye además a la joven sensación JJ Gabriel, que vuelve a recibir una oportunidad con el primer equipo. Una señal de que Carrick pretende mezclar jerarquías: talento joven, futbolistas por reivindicarse y nombres consolidados que necesitan reencontrarse consigo mismos.

En ese tablero, Rashford ocupa un lugar central. Su inclusión en la convocatoria no garantiza minutos, pero sí marca un cambio de escenario respecto a los últimos meses. Ya no está apartado, ya no es moneda de cambio ni miembro de un “Bomb Squad”. Vuelve a ser, al menos, parte del plan.

La cuestión ahora es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿convertirá este reencuentro con Amorim y AC Milan en el primer paso de su reconstrucción en Manchester United, o será solo una última parada antes de otro adiós?