Liverpool busca fichar a Jarrad Branthwaite de Everton
Han pasado más de dos décadas desde que Abel Xavier cruzó Stanley Park para cambiar el azul por el rojo. Desde entonces, el tabú se ha mantenido: ningún futbolista ha pasado directamente de Everton a Liverpool. Ese muro, sin embargo, podría estar a punto de resquebrajarse.
Los rumores de un traspaso desde Goodison hacia Anfield son casi un género propio en Merseyside. Cada vez que un jugador de Everton encadena buenos partidos, su nombre aparece fugazmente vinculado a Liverpool y desaparece en cuanto baja el nivel. Esta vez la historia es distinta. Esta vez el nombre no se va.
Se llama Jarrad Branthwaite.
Un objetivo de largo recorrido
El central inglés lleva años en el radar de Liverpool. Su posible cambio de acera se viene mencionando desde hace tiempo, pero ahora el escenario ha cambiado de tono: ya no se habla de simple interés, sino de movimiento en marcha.
Según una información de Football Insider, el club de Anfield, 20 veces campeón de la Premier League, ya ha empezado a trabajar en un acuerdo para fichar al defensa de 24 años el próximo verano. No se trata de una mera exploración; el informe apunta a una planificación concreta con vistas a la siguiente ventana estival.
Everton, eso sí, ha jugado sus cartas. Branthwaite firmó la temporada pasada un nuevo contrato hasta 2030, blindaje que coloca al club de Goodison en una posición de fuerza para exigir un precio muy elevado. El mensaje es claro: quien quiera al central tendrá que pagar caro.
El heredero de Van Dijk en el punto de mira
Ese peaje no parece asustar del todo a Liverpool. El ex jefe de ojeadores de Manchester United, Mick Brown, explicó a Football Insider que el conjunto de Anfield lleva tiempo “observando muy de cerca” a Branthwaite como posible sucesor de Virgil van Dijk.
La idea encaja con la realidad del vestuario. El neerlandés entra en los últimos 12 meses de su contrato con Liverpool, un dato que añade urgencia a la búsqueda de un central de primer nivel que pueda asumir el liderazgo de la zaga en el medio plazo.
Los informes internos son positivos. El club ha enviado ojeadores a seguir de cerca al defensa, que está firmando una buena temporada. Físico, lectura de juego y madurez en escenarios de presión: los ingredientes que busca cualquier gran club en el eje de su defensa.
El interés de Liverpool no es nuevo, pero ahora parece dispuesto a pasar de la observación a la acción.
Un fichaje caro… pero no imposible
Hay un obstáculo evidente: el dinero. Liverpool ha invertido más de 650 millones de libras en los últimos tres mercados de fichajes. Ese esfuerzo condiciona la capacidad inmediata para afrontar una operación que, con un contrato hasta 2030 de por medio, no será barata.
Everton, en plena reconstrucción y con una de sus piezas más valiosas atada a largo plazo, está en posición de exigir una cifra acorde a un internacional inglés en crecimiento. No regalará a su central estrella, y menos si el comprador es el vecino de siempre.
Aun así, en Anfield no se descuelgan de la mesa. El club está preparado para negociar de cara al próximo verano, consciente de que un perfil como el de Branthwaite no aparece todos los años… y menos a escasos kilómetros de tu estadio.
Las tensiones económicas, la rivalidad histórica y el peso simbólico de cruzar Stanley Park dibujan un escenario cargado de matices. Si el acuerdo llega a cerrarse, no será solo un gran fichaje. Será una declaración de intenciones. Y una pregunta inevitable: ¿está Liverpool a punto de encontrar, en casa del eterno rival, al próximo jefe de su defensa?






