Lionel Messi se convierte en accionista mayoritario del Eldense
Lionel Messi ya dibuja su futuro lejos del césped. El ocho veces ganador del Balón de Oro se ha convertido en accionista mayoritario del Eldense, club de la Segunda División española, y coloca así la primera piedra de su carrera como dirigente.
El conjunto alicantino, fundado en 1921 y asentado en la ciudad portuaria de Alicante, confirmó que ha alcanzado un acuerdo con el astro argentino para la adquisición de una participación de control. Messi compra el paquete accionarial que hasta ahora estaba en manos de Grupo TH Soluciones y se convierte en el tercer propietario del club en apenas un año turbulento en los despachos.
No es un simple movimiento financiero. Es una declaración de intenciones. Messi elige un club histórico, con casi un siglo de vida y un presente competitivo en el fútbol profesional, para dar un paso firme hacia el otro lado del juego.
El cierre definitivo de la operación aún depende del visto bueno del Consejo Superior de Deportes, un trámite obligatorio en España para cualquier cambio relevante en la propiedad de los clubes. El proceso está en marcha y, salvo contratiempo, abrirá una nueva etapa en el Eldense con el argentino al mando del proyecto.
Para Messi no es un territorio completamente nuevo. Este es su segundo movimiento en el fútbol español como propietario: hace unos meses se hizo con el control de UE Cornellà, equipo semiprofesional de quinta categoría con sede en Barcelona. Aquella apuesta sonaba a laboratorio, a campo de pruebas. Eldense, en cambio, es su primera inversión en un club plenamente profesional en España. Otro nivel. Otra responsabilidad.
El vínculo del rosarino con el fútbol español es profundo y conocido. A los 13 años dejó Argentina para instalarse en Barcelona e ingresar en La Masia, la fábrica de talento del FC Barcelona. Desde allí saltó al primer equipo y encadenó 17 temporadas de leyenda, construyendo una carrera que cambió la historia del club y de la Liga.
Ahora, el escenario es distinto: ya no se trata de romper defensas, sino de construir estructuras. De decidir fichajes, de ordenar un proyecto deportivo, de trazar un camino para un club que aspira a consolidarse en la élite del fútbol profesional español.
Messi empieza a diseñar su vida después de los focos. Y lo hace donde siempre se sintió en casa: en el fútbol español, con el balón convertido en proyecto empresarial y el Eldense como nuevo punto de partida.






