El lateral derecho en el Manchester United: análisis y opciones
El lateral derecho, nuevo frente abierto en el United
Mientras el debate se ha centrado durante meses en el agujero del Manchester United en el lateral izquierdo, el otro costado del campo se ha ido colando en silencio en la lista de problemas. No hay incendio declarado en la derecha, pero tampoco hay soluciones de élite. Y en Old Trafford lo saben.
Diogo Dalot ofrece muchas cosas… hasta que tiene que decidir
Dalot es, sobre el papel, el prototipo de lateral moderno que tanto gusta a los entrenadores. Participa con criterio en la salida de balón, se mete por dentro, aparece en zonas interiores y en el último tercio con inteligencia. Ve líneas de pase, interpreta bien los espacios.
El problema llega cuando toca marcar diferencias.
Le falta filo en el último gesto: centros que no encuentran rematador, decisiones que se quedan a medio camino, poca producción real para la cantidad de veces que entra en juego. Y, cuando el equipo defiende bajo presión, se repite un patrón incómodo: desconexiones, pérdidas de concentración, marcas que se sueltan en el segundo palo. Detalles que, sumados, cuestan puntos.
Mazraoui, otra incógnita física
En el otro candidato, Noussair Mazraoui, el interrogante es distinto. No es una cuestión de lectura del juego, sino de gasolina. Le falta la chispa y el motor para vivir arriba y abajo por la banda durante 90 minutos al ritmo que exige la Premier League. Sin esa capacidad para ir y volver, un lateral se convierte en un lujo táctico difícil de sostener.
Con este contexto, no sorprende que la dirección deportiva del United haya puesto un círculo rojo sobre el lateral derecho en la lista de prioridades.
Alberto Costa, la nueva obsesión en la derecha
Según distintas informaciones recogidas por The Peoples Person y CaughtOffside, el club de Old Trafford pretende reforzar las dos bandas defensivas con tres fichajes, y uno de los nombres que más se repite para el costado diestro es el de Alberto Costa, del Porto.
El portugués, de 22 años, se ha colado a toda velocidad en el radar europeo. Llegó al Porto procedente de Juventus en 2025 y no necesitó periodo de adaptación: se hizo un hueco como titular en su primera temporada, firmando nueve asistencias y un gol en 29 partidos de Primeira Liga. Para un lateral, son cifras que llaman la atención.
Su carta de presentación es clara: velocidad explosiva, capacidad para corregir a la carrera y presencia constante en campo rival. Un perfil que encaja con la idea de rejuvenecer la plantilla y construir una línea defensiva que pueda crecer a medio y largo plazo.
No está solo en la lista de pretendientes. De acuerdo con CaughtOffside, fuentes cercanas al entorno de agentes aseguran que Manchester United y Arsenal siguen de cerca al jugador, igual que Manchester City y Paris Saint-Germain. De momento, se trata de seguimiento y scouting: ningún club ha dado el paso de presentar una oferta formal.
Un talento caro, una operación delicada
Aquí aparece el freno. Costa tiene contrato con el Porto hasta junio de 2030 y una cláusula de rescisión de 65 millones de euros (55,8 millones de libras). Una cifra que coloca la operación en un terreno peligroso para cualquier club que quiera apostar por él como solución inmediata.
El lateral encaja en el perfil que busca el United: joven, con margen de crecimiento, capaz de competir ya por el puesto de titular y de asentarse durante años. Pero el precio lo convierte en una apuesta de alto riesgo. Su experiencia en la élite es todavía limitada y nunca llegó a consolidarse en Juventus, un detalle que pesa cuando se habla de desembolsos de este calibre.
Porto, fiel a su reputación, no tiene intención de hacer rebajas. El mensaje desde Portugal es claro: quien quiera a Costa tendrá que acercarse a la cláusula. Nada de descuentos, nada de fórmulas creativas que reduzcan la valoración global.
El United, que necesita acertar en cada movimiento defensivo tras años de reconstrucciones inacabadas, se enfrenta a una decisión incómoda: ¿arriesgar una suma millonaria por un lateral aún en formación o seguir buscando una alternativa que combine proyección y precio asumible mientras la banda derecha sigue sin dueño indiscutible?






