Lankshear brilla en su debut y lleva a Middlesbrough a la siguiente ronda
Will Lankshear necesitó apenas una hora de fútbol para justificar los 10 millones de libras que Middlesbrough pagó este verano a Tottenham. Un toque, una volea impecable y un debut resuelto con la frialdad de un veterano. Su gol en el minuto 61 selló el 1-0 ante Wrexham y abrió la temporada de Carabao Cup con una victoria trabajada en el Riverside.
El partido arrancó con Boro mandando. A los siete minutos, el plan de Michael Carrick estuvo a centímetros de funcionar: centro tenso de Sebastian Berhalter, aparición de Adilson Malanda en el corazón del área y remate casi sobre la línea. Solo la reacción felina de Danny Ward, con una parada a quemarropa, evitó el primer rugido de la noche.
Wrexham respondió sin complejos. Danny Imray se encontró con una buena ocasión tras un envío de Callum Doyle, pero su remate se quedó en nada, sin dirección ni potencia. Más seria fue la opción de Sam Smith poco antes del descanso: Nathan Broadhead giró bien entre líneas, lo habilitó en el área y el delantero sacó un disparo raso que Sol Brynn neutralizó con las piernas. Aviso claro de que el partido no estaba ni mucho menos decidido.
Tras el descanso, el encuentro se abrió. Lankshear dejó la primera pista de lo que venía con un disparo con rosca que se marchó por muy poco por encima del larguero. Era cuestión de tiempo que encontrara el arco.
La jugada del gol nació desde la banda. Jeremy Sarmiento colgó un centro medido, Leo Castledine ganó el duelo aéreo y peinó el balón hacia la frontal del área pequeña. Ahí apareció Lankshear, espalda al arco, un giro seco y una volea de primeras dirigida al rincón lejano. Gol de nueve puro, de los que se repiten en las repeticiones. Estreno soñado con la camiseta de Boro.
Middlesbrough rozó la sentencia en el tramo final. A tres minutos del cierre, Morgan Whittaker cruzó un disparo raso que superó a Ward, pero no al poste. El balón rebotó hacia fuera y dejó vivo a Wrexham hasta el pitido final, aunque el marcador ya no se movió.
El debut de Lankshear marca la noche, pero también lanza un mensaje: Boro tiene un nuevo delantero dispuesto a asumir el foco en una temporada que apenas empieza.
Wolves no perdona a Port Vale y celebra el regreso de Raúl Jiménez
En Molineux, Wolves resolvió su eliminatoria con una autoridad que no dejó lugar a dudas. 3-0 ante Port Vale, los tres goles en la primera parte, y estreno perfecto para Cesar Peixoto en el banquillo.
Adam Armstrong abrió la cuenta y, poco después, Andre y Fer Lopez remataron el trabajo antes del descanso. Con esa pegada, el conjunto de League Two se quedó sin respuesta real, pese a que el equipo de Jon Brady no se rindió.
Port Vale tuvo sus momentos. Jordan Lawrence-Gabriel protagonizó una acción insólita al sacar casi sobre la línea una ocasión clarísima que hubiera recortado distancias. Más tarde, Mo Faal dispuso de un penalti para darle algo de vida al desplazamiento de sus aficionados, pero Dan Bentley aguantó firme y detuvo el lanzamiento con las piernas. Oportunidad desperdiciada, eliminatoria sentenciada.
En la grada, sin embargo, la noche tenía otro protagonista. Los aficionados de Wolves dedicaron buena parte del encuentro a corear el nombre de Raúl Jiménez. El máximo goleador del club en la Premier League regresó este verano tras tres años en Fulham y volvió a pisar el césped de Molineux como héroe local, entrando en la recta final del partido.
El delantero mexicano aún se permitió un disparo potente que obligó a emplearse al portero rival. No encontró el gol, y quizá un tanto suyo habría sido demasiado castigo para un Port Vale competitivo, pero el simple hecho de verlo de nuevo con esa camiseta ya fue suficiente para encender al estadio. Wolves estará en la segunda ronda. Y lo hará con Jiménez de vuelta en casa.
Magennis firma un cabezazo agónico y lanza a Stevenage en su temporada del 50 aniversario
En Wycombe, el desenlace llegó cuando muchos ya miraban el reloj. Josh Magennis, uno de los fichajes del verano, apareció en el quinto minuto del tiempo añadido para darle a Stevenage un triunfo por 2-1 que sabe a celebración en su temporada del 50 aniversario.
El partido no empezó cómodo para los visitantes. Wycombe se adueñó de los primeros minutos, empujó y pareció tener el control. Pero el golpe lo dio Stevenage. En el 27, Dan Kemp olió la duda en la zaga local, atacó el espacio, se plantó ante el portero y definió raso para el 0-1. Gol contra el guion del juego, pero perfectamente válido en una copa que no entiende de méritos estéticos.
La respuesta de Wycombe fue inmediata. El tanto encendió a los locales y, en el 38, Ewan Henderson equilibró el marcador. Silko Thomas desbordó por la izquierda y colgó un centro tenso; el escocés se filtró entre los defensas y remató de derechas, cerca del área pequeña, para el 1-1. El estadio volvió a creer.
Stevenage todavía tuvo tiempo para asustar antes del descanso. De nuevo Kemp, esta vez desde la frontal, soltó un disparo que se estrelló con violencia en el larguero. Un aviso de que el equipo de Sky Bet League One no pensaba limitarse a aguantar.
Tras el intermedio, Wycombe asumió el mando. Encerró a su rival, pero le faltó claridad en los últimos metros. La ocasión más clara llegó en el 77: Emre Tezgel, recién ingresado por Cauley Woodrow, se lanzó sobre un centro de Thomas desde la izquierda, pero el capitán Carl Piergianni apareció providencial para bloquear lo que parecía el 2-1.
Y cuando el duelo apuntaba a la prórroga, apareció la jugada que cambia una eliminatoria. Córner desde la izquierda, servido por Phoenix Patterson. Magennis atacó el primer palo con determinación, se elevó por encima de su marcador y conectó un cabezazo imparable. Minuto 95, 2-1, y clasificación sellada en el último suspiro.
Para Stevenage, no es solo un pase a segunda ronda. Es una victoria que encaja a la perfección con el relato de una temporada especial, la del medio siglo de vida del club. Y lo hace con un héroe nuevo, un remate de los que se recuerdan cuando lleguen las noches grandes de copa.





