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Kompany hospitalizado tras desvanecerse en entrenamiento del Bayern

Vincent Kompany vive su primer gran susto como entrenador del Bayern Munich, y esta vez no tiene nada que ver con pizarras, sistemas o resultados. El técnico belga se encuentra en el hospital después de desvanecerse durante una sesión de entrenamiento del equipo reserva este viernes, un episodio que enciende todas las alertas en Säbener Straße.

El club confirmó que su entrenador llevaba días arrastrando un virus. Ya el pasado fin de semana, en la victoria ante RB Leipzig, se le vio claramente mermado: gestos de dolor, dificultad para caminar en la banda, movimientos rígidos. Aun así, Kompany intentó restarle importancia y, tras el empate frente a Arsenal en la Champions League el miércoles, aseguró que se sentía mejor, en plena recuperación.

La realidad golpeó con fuerza apenas unas horas después. A dos días del partido de Bundesliga contra Freiburg, el belga acudió a presenciar un entrenamiento del segundo equipo. No estaba dirigiendo, solo observando. En ese contexto, sin la tensión de un gran partido ni el foco de las cámaras, llegó el desplome que obligó a activar todos los protocolos médicos del club.

El Bayern emitió un comunicado tajante y sobrio, a la altura de la preocupación interna: Kompany “se encuentra actualmente sometido a un exhaustivo examen en el hospital y permanecerá bajo atención médica. Por el momento, su cuerpo técnico se hará cargo de todas las operaciones relacionadas con entrenamientos y partidos”. La prioridad, subraya el club, ya no es el próximo rival, sino la salud de su entrenador.

Max Eberl, responsable del área deportiva, puso voz al sentir del vestuario y de la entidad: la salud de Kompany está por encima de cualquier urgencia competitiva. Aseguró que el técnico recibe “toda la atención y el apoyo médico necesarios” y que tendrá “todo el tiempo que necesite” para recuperarse. Un mensaje claro: nada de prisas, nada de presiones, ni siquiera en plena temporada.

El impacto del incidente traspasó rápidamente las fronteras de la Bundesliga. Manchester City, el club donde Kompany se convirtió en capitán, referente y leyenda, reaccionó al instante. A través de sus redes sociales, la entidad inglesa envió un mensaje de apoyo y deseos de pronta recuperación a quien levantó títulos y marcó época en el Etihad. El fútbol, por un momento, aparcó rivalidades y se alineó en un mismo deseo: ver de nuevo a Kompany sano, en pie y en la banda.

Mientras el cuerpo técnico del Bayern asume el mando de forma provisional, el club entero queda pendiente de los partes médicos. El calendario no se detiene, la Bundesliga y la Champions exigen respuestas cada tres días, pero la gran incógnita ya no es qué once sacará el Bayern ante Freiburg.

La verdadera pregunta es cuándo volverá Vincent Kompany a dirigir a su equipo desde la línea de cal, y en qué condiciones lo hará en una temporada que, de repente, ha cambiado de prioridad.