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Kenan Yildiz, la nueva esperanza de Juventus

En el escenario del Trento Sports Festival, el mensaje fue claro y sin rodeos. Desde la cúpula bianconera colocan ya a Kenan Yildiz en una vitrina reservada a muy pocos: la de Alessandro Del Piero. Palabras mayores para un chico que, ahora mismo, solo puede mirar el césped desde lejos.

El turco, dorsal 10 y nueva bandera del proyecto, estará hasta tres meses fuera de combate tras romperse el quinto metatarsiano del pie izquierdo en la primera jornada de la Serie A, ante Frosinone. Un golpe seco, literal y simbólico, para un equipo que había construido buena parte de su ilusión liguera alrededor de su talento.

Sin su faro creativo, el plan se ha complicado de inmediato. La Juventus que soñaba con un arranque de campeonato agresivo se ha topado de repente con un vacío en la zona donde se deciden los partidos.

“Es un campeón”, pero aún lejos de Del Piero

Interrogado sin filtros sobre si Yildiz puede realmente seguir la estela del campeón del mundo italiano, el dirigente bianconero no dudó en la valoración, pero sí marcó el listón: Yildiz es ya un jugador diferente, aunque todavía en construcción.

Para la directiva, el turco ha entendido algo esencial en el fútbol moderno: el delantero que solo espera el balón ya no tiene sitio. Se sacrifica, corre, se implica. Falta lo más cruel del oficio: cifras. Goles y asistencias que sostengan el discurso y lo acerquen de verdad al territorio Del Piero. El club está convencido de que tiene el potencial para marcar esa diferencia en el último tercio del campo.

La ausencia del joven ha dejado en evidencia ese hueco. Falta imaginación, falta chispa en tres cuartos. Y desde dentro no lo ocultan: el equipo le echa de menos, y mucho. La esperanza interna es que vuelva lo antes posible, no solo para mejorar el presente, sino para acelerar el crecimiento colectivo alrededor de su juego.

El día que eclipsó a Del Piero

La comparación con la leyenda no nace solo del entusiasmo. Se disparó en septiembre de 2024, cuando Yildiz firmó un gol brillante ante PSV Eindhoven y se convirtió en el goleador más joven de la historia del club en la UEFA Champions League, desbancando precisamente a Del Piero.

El detalle que encendió del todo el paralelismo llegó después: la celebración, lengua fuera, calcando el gesto icónico de su ídolo. Una imagen que recorrió Europa y que, de algún modo, selló el relevo simbólico, aunque la realidad competitiva aún exija tiempo y constancia.

Cuenta atrás hacia diciembre

El cuerpo médico trabaja con un objetivo claro: tenerlo de vuelta en diciembre. No es una fecha cualquiera. Es el momento en que el calendario se vuelve implacable, cuando los equipos fuertes se diferencian de los que solo amagan con serlo.

Luciano Spalletti necesita recuperar a su referencia ofensiva para encarar ese tramo. Sin él, el técnico se ve obligado a reinventar el ataque, a buscar soluciones alternativas para no perder comba en la Serie A.

Porque la clasificación duele. El equipo, séptimo en la tabla, vive una liga gris, muy lejos del aura de candidato que se le presupone a un gigante italiano. Y el contraste con Europa es brutal.

Dos caras: tropiezos en Italia, autoridad en Europa

Mientras en el campeonato local la Juventus se atasca, en el continente se mueve con una autoridad que sorprende por la diferencia de registros. En la fase de la Europa League, el conjunto de Spalletti manda en su grupo tras aplastar 5-0 a NEC Nijmegen en la primera jornada.

Ahí no se vio un equipo dubitativo, sino un bloque con colmillo, agresivo, sin piedad. Justo la versión que el club reclama cada fin de semana en Italia.

El reto, ahora, es sostener esa fiereza sin su número 10. Mantener la pegada europea mientras se intenta escalar posiciones en la Serie A, sabiendo que el margen de error se reduce jornada a jornada.

La Juventus ha elegido a su nueva figura y le ha puesto un apellido pesado: Del Piero. Falta que el tiempo, y la recuperación de ese pie izquierdo roto, confirmen si Kenan Yildiz está preparado para cargar con ese legado o si este parón marcará un antes y un después en su irrupción.