Kais El Mottaki elige a Francia: un nuevo capítulo en la lucha por el talento
Marruecos sigue rastreando el mapa en busca de la próxima generación de Atlas Lions, pero uno de los apellidos más reconocibles del fútbol marroquí acaba de tomar un desvío inesperado. Kais El Mottaki, joven delantero e hijo del ex capitán de la selección Mehdi Benatia, ha decidido iniciar su andadura internacional con Francia en categoría juvenil.
El viernes se hizo oficial: El Mottaki se incorporó a la selección francesa sub-15 para su primera convocatoria internacional. Un paso temprano, pero con un fuerte simbolismo. El hijo de un icono de la zaga marroquí se estrena en el escenario de selecciones vistiendo la camiseta de Les Bleus.
Nacido en 2012, el atacante se forma en la cantera de Olympique Marseille, uno de los viveros más exigentes del fútbol francés. Con Francia sub-15 disputará el World Cup Festival de su categoría, un escaparate global en el que, al menos por ahora, deja a un lado la camiseta del país al que su padre lideró desde la defensa.
La decisión no llega en el vacío. En Francia se interpreta como un episodio más de la carrera a contrarreloj que libran las federaciones por asegurar a las grandes promesas con más de una nacionalidad deportiva. Cada llamada, cada torneo, cada foto oficial cuenta. Y cuando el apellido pesa, el eco es mayor.
En este caso, las reglas juegan a favor de la calma. A la edad de El Mottaki no hay nada definitivo: la normativa le permite cambiar de federación en el futuro, mucho antes de que un eventual debut absoluto cierre cualquier puerta. Hoy es Francia. Mañana, nadie lo sabe.
La Fédération Française de Football ha citado a 18 jugadores nacidos en 2012 para la primera edición de este Under-15 World Cup and Festival. El torneo se celebrará en Bakú del 22 al 30 de octubre y reunirá a algunos de los talentos más prometedores del mundo en esa franja de edad. Un escenario ideal para medir carácter, calidad… y proyección.
Para Marruecos, la noticia no es un portazo, pero sí una señal de alarma. El vínculo sentimental existe, la figura de Benatia sigue muy presente en la memoria reciente, y la puerta de la selección marroquí continúa abierta de par en par. Sin embargo, empezar el camino internacional luciendo los colores franceses es una declaración de intenciones potente, aunque aún reversible.
El fútbol moderno ya no se juega solo en el césped. También se disputa en los despachos, en las academias, en las llamadas a familias que deben decidir qué bandera acompañará el crecimiento de sus hijos. En ese tablero, el caso de Kais El Mottaki se suma a una lista cada vez más larga.
El hijo de uno de los mejores defensas de Marruecos en tiempos recientes vuelve al foco internacional. Esta vez, eso sí, lo hace bajo otra bandera. La pregunta es cuánto tiempo tardará el país de su padre en intentar que cambie de rumbo.






