Juventus enfrenta crisis: Locatelli se operará y estará fuera hasta invierno
El empate áspero del domingo ante el Milan en el Allianz Stadium dejó una factura mucho más alta de lo esperado para la Juventus. No fue el resultado. Fue la rodilla de su capitán.
Manuel Locatelli terminó el clásico con molestias en la articulación y, ya en frío, las sensaciones se confirmaron como algo mucho más serio. Las pruebas médicas realizadas al centrocampista de 28 años destaparon el peor escenario para el cuerpo médico bianconero: una lesión importante en el menisco externo que exige intervención inmediata.
Una decisión dura, pero pensando en toda su carrera
El club ha optado por el camino más complejo y exigente: reparar el menisco, no simplemente recortar la zona dañada. Según informa Tuttosport, la solución elegida es una sutura meniscal, un procedimiento más sólido y conservador para la articulación, pero con una consecuencia clara: al menos tres meses de baja.
La apuesta es evidente. Menos riesgo a largo plazo para la carrera de Locatelli, más seguridad para la rodilla. Pero el precio deportivo es altísimo: el capitán se pierde todo el tramo hasta el parón invernal. Juventus se queda sin su faro en la base del juego justo cuando más lo necesitaba.
Un centro del campo al límite
El timing no podría ser peor. La medular ya estaba al borde del colapso y la baja de Locatelli rompe el frágil equilibrio que quedaba.
Khephren Thuram, fichado para ser pilar del futuro inmediato, está fuera de combate a muy largo plazo tras pasar por el quirófano para tratar un síndrome fémoro-rotuliano. El francés no volverá a competir hasta 2027. Un vacío gigantesco en el centro del campo que Locatelli estaba ayudando a tapar con minutos, jerarquía y balón.
Y no termina ahí. Weston McKennie se ha perdido los dos últimos partidos por una persistente fatiga muscular que no termina de remitir. Pape Sarr, una de las apuestas del último mercado, llegó desde Tottenham Hotspur con una pequeña lesión muscular y sin una pretemporada completa. El resultado es evidente: aún no está listo para asumir un rol protagonista de inmediato.
De repente, el motor del equipo se ha quedado sin piezas veteranas y fiables. Y la temporada apenas ha empezado a subir de temperatura.
Sin gol, sin chispa y ahora sin brújula
Los problemas físicos no se limitan al centro del campo. La plaga se extiende por todo el campo y golpea también al frente de ataque.
Kenan Yildiz sigue siendo baja de larga duración tras ser operado del pie. Su regreso no se espera hasta después del parón internacional de noviembre. La ausencia del joven talento ya se ha notado en los últimos empates: falta desequilibrio, falta imaginación en los metros finales.
Ahora, sin la capacidad de Locatelli para ordenar desde atrás y filtrar el primer pase, la Juventus se expone aún más a un problema que ya se veía en Serie A: muchas dificultades para desarmar bloques defensivos bien organizados. Menos creatividad arriba, menos distribución desde la base. Una combinación peligrosa para un equipo obligado a ganar cada fin de semana.
Defensa tocada y plantilla al límite
Detrás, la situación tampoco invita al optimismo. Jeff Ekhator y Juan Cabal siguen en la enfermería y se espera que estén aproximadamente un mes más alejados de los terrenos de juego mientras completan sus respectivas recuperaciones.
La única nota algo menos negativa llega con Andrea Cambiaso. El internacional italiano sufre un esguince leve de tobillo y en el club confían en que pueda volver antes que el resto de lesionados defensivos. Pero la realidad es que, hoy, la profundidad de la zaga también está bajo presión.
Cada baja obliga a encajar piezas donde no estaban previstas. Cada partido se convierte en un ejercicio de supervivencia.
Spalletti mira hacia abajo: la hora de los jóvenes
Ante este escenario, Luciano Spalletti ya no puede mirar al mercado ni a la enfermería. Tiene que mirar dentro. Hacia abajo. A la Juventus Next Gen.
El filial, que compite en las categorías inferiores del fútbol italiano, se convertirá en el salvavidas inmediato para los entrenamientos del primer equipo y para completar convocatorias. Entre los nombres que más suenan en las conversaciones técnicas aparece con fuerza uno: Augusto Owusu.
El joven ha llamado la atención de los ojeadores con sus actuaciones en el equipo reserva y se perfila como una de las opciones más serias para dar el salto y ayudar a tapar agujeros en una plantilla asediada por las lesiones.
La Juventus se encuentra ante un tramo de temporada que puede marcar su rumbo: sin su capitán en el medio, con su futuro en la sala de máquinas lesionado a largo plazo y con la enfermería llena, la pregunta ya no es solo cómo va a competir. La pregunta es quién va a sostener el peso de la camiseta cuando el invierno llegue de verdad.






