Justicia francesa archiva denuncia de Mbappé contra el PSG
La justicia francesa ha dado carpetazo a la denuncia que Kylian Mbappé presentó contra el PSG por presunto acoso psicológico durante su último año en el club parisino. El caso, que se había abierto a raíz de la acción de sus abogados, quedó definitivamente cerrado en mayo por falta de pruebas y después de que el propio futbolista retirara la denuncia, según han informado medios franceses.
El verano que rompió la relación
El origen del conflicto se remonta al verano de 2023, el punto de fractura entre la gran estrella y la entidad que lo había convertido en su emblema. Mbappé comunicó al PSG que no pensaba renovar su contrato. La respuesta del club fue tajante: o ampliaba su vínculo o salía traspasado por una cantidad importante antes de que pudiera marcharse libre al final de su contrato.
La tensión se trasladó al césped. O, mejor dicho, fuera de él. Durante varias semanas, Mbappé quedó apartado del primer equipo, entrenando al margen y sin participar en la dinámica habitual del grupo. Una situación insólita para un futbolista de su jerarquía, que evidenciaba hasta qué punto se había deteriorado la relación.
Con el paso de las semanas, y ya con Luis Enrique estrenándose en el banquillo, el club dio marcha atrás. Mbappé fue reintegrado en la plantilla y volvió a competir con normalidad. Deportivamente, el incendio pareció controlado. Jurídicamente, apenas acababa de empezar.
Del césped a los tribunales
La temporada se cerró con la salida de Mbappé rumbo al Real Madrid al término de su contrato. El adiós no fue limpio en los despachos. El PSG retuvo parte del salario y de las primas que, según el entorno del jugador, le correspondían por contrato.
Desde la entidad parisina se defendieron amparándose en un supuesto acuerdo verbal entre Mbappé y el presidente Nasser Al-Khelaifi, un entendimiento que, según la versión del club, habría facilitado el regreso del delantero al primer equipo tras su exclusión inicial. Esas cantidades, argumentaba el PSG, estaban ligadas a ese pacto no escrito.
Mbappé rechazó de plano esa interpretación. Reclamó los importes pendientes y, ya en mayo de 2025, lanzó una ofensiva legal en varios frentes. Entre ellos, una denuncia por acoso moral vinculada precisamente a su apartamiento del grupo durante aquel turbulento verano de 2023.
Esa denuncia, sin embargo, no llegó a juicio. El propio jugador decidió retirarla más adelante. Pese a ello, la investigación continuó durante un tiempo, mientras los jueces analizaban si existían elementos suficientes para seguir adelante sin el impulso del denunciante.
La respuesta final fue negativa. Los magistrados concluyeron que no había base probatoria suficiente y archivaron el caso, imposibilitados para avanzar en un procedimiento que ya no contaba con el respaldo activo de Mbappé.
61 millones y un cierre necesario
En paralelo a la vía penal, el pulso económico entre Mbappé y el PSG se convirtió en el último eco de una relación agotada. En el centro del tablero, 61 millones de euros en salarios y primas que el jugador consideraba pendientes y que el club vinculaba a aquel famoso acuerdo verbal.
Con el archivo de la denuncia por acoso y el desenlace de las reclamaciones económicas, se cierra uno de los episodios más ásperos de la era moderna del PSG. Un caso que expuso, con crudeza, hasta qué punto puede tensarse la cuerda cuando una estrella mundial decide controlar su propio destino contractual.
Mbappé ya viste de blanco y mira al futuro en el Real Madrid. En París, el capítulo se archiva en los juzgados y en los despachos. La pregunta, ahora, es cuánto pesará este precedente en la manera en que los grandes clubes gestionan a sus estrellas cuando el reloj del contrato empieza a correr en su contra.






