Julián Álvarez, la prioridad del Barça en busca de un ‘9’
Hansi Flick aprieta: quiere un ‘9’ ya. La salida de Robert Lewandowski dejó un hueco en el centro del ataque que el técnico alemán considera inasumible para un Barça que pretende volver a pelear por todos los títulos. Y las dudas públicas de Ferran Torres sobre su continuidad han elevado la urgencia. La prioridad tiene nombre y apellido desde hace casi un año: Julián Álvarez.
Deco, viaje relámpago y una negociación enquistada
Deco se ha plantado en Madrid en las últimas horas con una misión clara: intentar desbloquear una operación que Atlético se niega siquiera a sentarse a negociar. El director de fútbol azulgrana quiere ajustar la estrategia, medir las posibilidades reales de éxito y, sobre todo, dejar claro al entorno del argentino que el interés del Barça no es un simple guiño de mercado, sino un plan firme.
No es un movimiento improvisado. Desde el año pasado, Deco y varios miembros de la junta llevan trabajando en la llegada de Julián Álvarez. Han sondeado al jugador, a sus agentes, al club colchonero. El objetivo es el mismo desde hace meses. Lo que cambia es la presión del reloj: las semanas pasan y el ‘9’ sigue sin llegar.
Atlético ya lanzó su mensaje: rechazó una oferta de 100 millones de euros del Barça y remite a la cláusula de rescisión, cercana a los 500 millones. Un muro. En los despachos del Spotify Camp Nou, sin embargo, no dan la batalla por perdida. Confían en que la operación todavía puede girar a su favor, y por eso Deco ha volado a la capital: quiere trazar con los agentes del internacional argentino una hoja de ruta para forzar al club rojiblanco a abrir la puerta.
El papel clave de Julián Álvarez
La presión ya no es solo institucional. En el Barça consideran que la postura del propio futbolista puede resultar determinante. Julián Álvarez está citado el día 10 para incorporarse a los entrenamientos con Diego Simeone, y en Barcelona miran a esa fecha con especial atención.
En los despachos culés creen que una posición firme del delantero, dejando clara su voluntad de vestir de blaugrana, puede cambiar el escenario. No sería la primera vez que un jugador inclina una operación de este calibre. El viaje de Deco también busca eso: reforzar el mensaje al jugador y a su entorno de que sigue siendo la prioridad absoluta para el ataque.
Cada gesto cuenta. Cada reunión, cada llamada. El Barça quiere que Julián y los suyos perciban que el club está dispuesto a llegar hasta el límite de lo razonable por él. Que no es una opción más en una lista, sino “el” objetivo.
Flick aprieta, el Barça mide sus fuerzas
Mientras tanto, Hansi Flick no afloja. El lunes volvió a insistir internamente en la necesidad de incorporar un delantero centro. Lo considera una pieza estructural para construir un equipo campeón de cara a la temporada 25-26. No se trata solo de números, sino de jerarquía ofensiva, de una referencia que libere al resto del frente de ataque.
La dirección deportiva comparte el diagnóstico, pero también marca fronteras. El club está decidido a agotar todas las vías para incorporar a Julián Álvarez de cara a la 26-27, aunque no se lanzará a una oferta desorbitada ni esperará indefinidamente. Hay un margen económico, hay un calendario deportivo y hay un entrenador que reclama certezas.
Por ahora, eso sí, el argentino sigue siendo el plan A. No hay otro nombre que genere el mismo consenso. En Barcelona consideran que la operación aún es viable, aunque exigirá paciencia, presión y precisión en cada paso.
En el club repiten una idea internamente: esta semana será decisiva para saber hasta dónde puede llegar el sueño de ver a Julián Álvarez salir del Atlético y enfundarse la camiseta blaugrana. Y si el próximo gran ‘9’ del Barça se decide en un despacho de Madrid o en un gesto público del propio delantero.





