Italia y Francia brillan en la Nations League
Italia, Francia y Polonia bajaron el telón a su parón de selecciones, y el último acto del cuarto día de la fase de grupos de la Nations League dejó una certeza clara: los jugadores del Inter no pasaron de puntillas.
Italia se despide con autoridad en Bolonia
En el Dall'Ara de Bolonia, Italia necesitaba una victoria para seguir respirando alto en el grupo. La encontró con un 3-1 sólido ante Türkiye, y con varios protagonistas de acento nerazzurro.
Roberto Mancini apostó de inicio por Alessandro Bastoni y Nicolò Barella. El central jugó los 90 minutos, firme, sin estridencias pero sin concesiones. Barella, dueño del ritmo en la medular, se mantuvo sobre el césped hasta el minuto 70, cuando dejó su sitio a Tonali.
El partido, sin embargo, pedía un golpe definitivo. Y ahí apareció Pio Esposito.
Entró en el minuto 56 por Scamacca. Media hora para marcar diferencias. Le bastó bastante menos. En el área, donde se deciden los partidos, volvió a enseñar su instinto: se anticipó, atacó el espacio y corrigió la trayectoria del potente disparo-centro de Romano para firmar el 3-1. Un remate de ‘9’ puro, de los que no necesitan presentación.
Con ese tanto, Esposito alcanza ya siete goles en 13 partidos con la selección. Números serios para un delantero que empieza a acostumbrarse a decidir. Antes, Scamacca y Calafiori habían encarrilado la noche para los Azzurri, que cierran la ventana internacional con la sensación de haber encontrado recursos y alternativas ofensivas.
Francia firma una remontada de carácter en París
En el Stade de France, el guion fue muy distinto, pero el desenlace tuvo el mismo color ganador. Andy Diouf disfrutó de su segunda titularidad con Francia y no la desaprovechó: 90 minutos completos en un duelo que exigió cabeza fría y piernas calientes hasta el final.
Bélgica golpeó primero y silenció por momentos Saint-Denis. Francia tuvo que remar a contracorriente, chocando durante buena parte del partido con un bloque ordenado y agresivo. El encuentro se inclinaba hacia el lado belga, hasta que se abrió la rendija.
Minuto 77. Doué encuentra el empate y desata lo que vendría después. El tanto actuó como detonante emocional. Francia se soltó, se adueñó del balón y empezó a jugar en campo rival con una convicción que hasta entonces había aparecido a ráfagas.
El tramo final fue un vendaval. Cherki dio la vuelta al marcador y Olise, con un doblete, terminó de destrozar a una Bélgica que se descompuso en los últimos minutos. Del 0-1 al 4-1, con el Stade de France convertido en un altavoz de confianza para un grupo que se coloca en lo más alto.
Con este resultado, Francia manda en la Nations League A, Grupo 1, con diez puntos. Italia se mantiene al acecho con siete, Bélgica cae a la tercera plaza con seis y Türkiye se queda en el fondo de la tabla, sin estrenar su casillero.
Los números dibujan la clasificación; las sensaciones, otra cosa: los internacionales del Inter regresan a Milán con minutos, protagonismo y la impresión de que, en las grandes noches de selección, su huella empieza a ser difícil de ignorar.






