Logotipo completo Tribuna Gol

Inicio complicado de Andoni Iraola en Anfield

El arranque de la era Andoni Iraola en Anfield está siendo cualquier cosa menos plácido. Nuevo entrenador, nuevas ideas, un vestuario en transición… y un mercado de fichajes que no le dio todo lo que pidió. El peaje se nota ya en el césped y en la enfermería.

Un verano incompleto y un inicio espeso

Iraola llegó con un plan muy claro: reforzar el centro del campo tras la marcha de Curtis Jones. Quería otro centrocampista, una pieza más para sostener su fútbol intenso, vertical, de ritmo alto. No la tuvo.

La dirección deportiva apostó fuerte por Bradley Barcola y dejó pasar otras opciones como Yankuba Minteh o Ismaila Sarr. El técnico español vio cómo sus prioridades quedaban en segundo plano y ahora, con la temporada ya en marcha, la factura deportiva empieza a aparecer.

El equipo aún digiere el cambio de libreto. Los jugadores tratan de asimilar automatismos nuevos, alturas distintas, presiones más agresivas. El resultado: un inicio lánguido, irregular, con tropiezos que han enfriado el entusiasmo inicial. Y, para rematar, llegan las lesiones.

Una enfermería que no da tregua

El parte médico de Liverpool preocupa. Alexander Isak, Dominik Szoboszlai y Cody Gakpo, tres de los futbolistas con más peso en goles y asistencias en este curso, son duda para el duelo del fin de semana ante Brentford. Tres pilares ofensivos en el aire.

A esa incertidumbre se suma la ausencia prolongada de Giovanni Leoni, sin fecha clara de regreso. Conor Bradley y Hugo Ekitike siguen también fuera de combate para largo. Demasiadas bajas en un momento en el que el equipo necesita estabilidad, no parches.

Hay pequeños alivios: Federico Chiesa está de vuelta y Joe Gomez vuelve a estar disponible para la zaga. Pero la manta es corta. Sobre todo en el centro del campo.

Ryan Gravenberch está sancionado y el margen de maniobra se estrecha. Si Gravenberch y Szoboszlai no llegan al choque ante Brentford, Iraola se quedará prácticamente sin alternativas. Todo apunta a que Trey Nyoni tendrá que saltar a la piscina sin flotador, expuesto a un escenario de máxima exigencia en plena Premier.

Un respiro en camino: la caballería se acerca

En medio de este paisaje de dudas, asoma una noticia que cambia el gesto en Melwood. La caballería empieza a reagruparse.

Aunque Isak, Szoboszlai y Gakpo podrían no estar listos para el fin de semana, en el club confían en recuperarlos pronto. Leoni también se encuentra muy cerca de su reaparición. Y el calendario juega a favor: cuando diciembre y enero entren en escena, aumentarán las opciones de ver por fin a Ekitike y Bradley de nuevo en dinámica competitiva.

Pero hay un nombre que irrumpe ya en el horizonte inmediato y que ilusiona especialmente puertas adentro.

Joshua Abe, el regreso que cambia el ánimo

Joshua Abe se perdió el inicio de temporada después de haber pasado buena parte de la pretemporada con el primer equipo. Su ausencia cortó en seco una progresión que había llamado la atención del cuerpo técnico por su desparpajo y su capacidad para adaptarse al ritmo de los mayores.

Ahora, el joven inglés ha encendido la señal. En sus historias de Instagram, Abe publicó una imagen en blanco y negro, acompañada de un icono de reloj de arena. Un mensaje sencillo, pero contundente: la cuenta atrás ha empezado. Pronto volverá a vestirse de rojo y a competir.

Para Iraola, en medio de sanciones, dudas físicas y un centro del campo cogido con alfileres, la vuelta de un talento así no es un detalle menor. Es oxígeno. Es energía fresca. Es una pieza más para sostener el proyecto mientras el resto de lesionados regresan.

Liverpool vive un inicio de curso áspero, incómodo, lleno de obstáculos. Pero con la recuperación progresiva de sus hombres clave y el inminente regreso de Joshua Abe, la gran cuestión es otra: ¿cuánto tardará este equipo en parecerse al que Iraola imaginó cuando puso por primera vez un pie en Anfield?