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Inglaterra se enfrenta a Croacia sin ataduras del pasado

La derrota en el Mundial de 2018 sigue ahí, clavada en la memoria, pero en el vestuario de Inglaterra el discurso ha cambiado. Jordan Pickford lo dejó claro antes del duelo de Nations League ante Croacia (sábado, 17:00 BST): esa historia ya no manda.

“Siempre es un partido competitivo, sabemos que perdimos en el Mundial de 2018 contra ellos”, recordó el guardameta. Pero enseguida giró la página: Inglaterra, insiste, no quiere vivir anclada en aquel tropiezo. “Estamos mirando más allá de la historia reciente y siempre hemos jugado bien contra ellos. En el bombo uno de la Nations League siempre vas a tener grandes rivales; se trata de ser la mejor versión de nosotros mismos”.

Un ambiente distinto, la misma exigencia

El escenario también cambia. No será una noche de grada vacía ni un amistoso disfrazado. Pickford anticipa un contexto algo más cálido, aunque lejos de un gran torneo.

“Tendremos algunos aficionados más, chavales de colegio y algunos hinchas hardcore de Inglaterra que vienen”, explicó el portero. Ese pequeño empuje desde la grada no altera la idea central del grupo: “Mañana se trata de nosotros, de hacer lo que quiere el seleccionador y ejecutar ese plan. Ser la mejor versión de nosotros mismos”.

El duelo se ha vuelto casi una costumbre. “Desde que empezamos a jugar contra Croacia hace unos años, es bastante habitual”, recordó Pickford. Y ahí apareció el elogio a una generación que no se agota: “Siempre han sido una gran nación con grandes jugadores a un nivel muy alto. Luka Modric sigue jugando y es un mérito enorme. Tienen jóvenes que vienen apretando, mérito para ellos, será un buen partido mañana”.

Pickford, del banquillo al liderazgo silencioso

El guardameta también tuvo que abordar un tema poco habitual para él: ver partidos de Inglaterra desde fuera del once. No participó en los encuentros ante España y República Checa, una situación extraña para alguien acostumbrado a ser indiscutible con club y selección.

“No es algo que me pase a menudo. Club y país”, admitió. Thomas Tuchel le explicó los motivos y Pickford decidió convertir el golpe en una oportunidad: “Fue bueno para ver dónde estoy. Se trata de ser un buen compañero, con buena energía en el grupo, entrenar bien y asumir ese rol de liderazgo. Creo que lo he hecho muy bien en los dos últimos partidos”.

No ocultó que le resulta antinatural no jugar: “No es normal para mí, pero lo primero es que el seleccionador te pide ser el mejor compañero posible. Me encanta jugar, pero si estoy mirando, solo quiero lo mejor para Inglaterra, que es ganar, y creo que lo llevé muy bien”.

En ese contexto, el nombre de James Trafford también apareció en la conversación. “Llevamos juntos ya dos años en este ciclo. Trafford empezó muy bien en Leeds. Hemos tenido una buena unidad en la portería en los últimos dos años. Eso es lo que dijo el seleccionador y hay que respetar esa decisión”.

Tuchel, entre la renovación y la exigencia

Al otro lado del micrófono, Thomas Tuchel dibujó una Inglaterra en construcción, pero con piezas muy reconocibles. El técnico fue preguntado por un detalle llamativo: algunos de los mejores rendimientos recientes, como los de Jarell Quansah o Anthony Gordon, llegan de futbolistas que no juegan en Inglaterra.

“No lo había pensado, pero ahora mismo sí”, admitió. El entrenador no se salió del guion en torno a sus dos grandes referencias ofensivas: “Jude Bellingham y Harry Kane fueron decisivos para nosotros en el Mundial y no veo razón para que no lo sigan siendo en el futuro”.

La novedad está en Anthony Gordon, al que el alemán situó ya en la misma frase que sus dos estrellas: “Es bueno que Anthony haya dado un paso al frente ahora. Es el tercero”. Tuchel matizó que jugar fuera no es condición indispensable para rendir con la selección: “Obviamente tiene relevancia que jueguen en el extranjero, pero no veo que un jugador que compite en la Premier League no pueda dar un paso al frente y ser decisivo para nosotros”.

La mirada también se posó en el futuro inmediato: “Tenemos a nuestro jugador más joven, Rio Ngumoha, y parece bastante decisivo. Creo que tenemos opciones”.

Konsa, Guehi y la pizarra en movimiento

En el apartado físico, Tuchel recibió una noticia clave: “Ezri Konsa parece estar de vuelta después de completar el entrenamiento de hoy. Es un jugador clave para nosotros y nos da mucha esperanza”.

No todo fueron buenas señales. “Nico O’Reilly ha dejado la concentración y tenemos competencia en el lado derecho”, explicó. En defensa, otro nombre asoma con fuerza para el once: “Marc Guehi debería estar listo y es muy probable que sea titular”.

El técnico recordó un detalle que ayuda a poner en contexto ciertas dudas externas: “A veces se olvida que el equipo que jugó contra República Checa nunca había jugado junto”. Y lanzó el reto para el choque ante Croacia: “Mañana necesitamos encontrar soluciones contra otro equipo nuevo y estamos preparados para ello”.

Calendario al límite

La Nations League no da tregua y Tuchel no escondió su preocupación por la carga de partidos y viajes.

“Seguimos en un punto en el que podemos utilizar a todos”, señaló. Pero avisó de lo que viene: “Una vez que volvamos, otro vuelo, otro viaje en autobús hasta llegar por fin a Londres y luego solo dos días de margen… llega un momento en el que, si queremos mantener la intensidad en los partidos, quizá tengamos que perder algunos encuentros del calendario”.

Tuchel insistió en su idea de dar peso a un núcleo duro del vestuario: “Antes de estas dos semanas y media ya dije que me encantaría dar responsabilidad al núcleo del equipo. Sigo en ese punto. Creo que para mañana somos bastante libres en nuestra elección y luego, quizá, pueda ser un problema para el cuarto partido”.

Bilic, incógnita y amenaza

El rival, Croacia, llega con un elemento nuevo: Slaven Bilic en el banquillo. Tuchel reconoció que el cambio de seleccionador altera la preparación.

“No sabemos qué viene”, admitió. “El entrenador anterior era muy fluido, cambiaba entre defensa de cuatro y de cinco. Con Bilic, en dos partidos, ha jugado con línea de cuatro. Pero nunca se sabe, puede haber sorpresa”.

La falta de referencias recientes obliga a simplificar: “Lo hace un poco difícil porque no tenemos demasiadas pruebas con Bilic como seleccionador de Croacia. Pero a veces lo hace más fácil, porque no te preparas para todos los escenarios que ves. Solo tienes dos partidos”.

El plan de Inglaterra pasa por imponer su identidad: “Ojalá podamos implementar nuestro estilo. Croacia puede hacer daño a cualquier equipo y es importante romper su ritmo; básicamente, esa es la tarea de mañana”.

Sin vetos por categoría

En medio del ruido sobre el futuro de algunos clubes y posibles descensos, Tuchel también fue claro al hablar de la convocatoria y el nivel de las ligas.

Sobre la posibilidad de citar jugadores que no compitan en la máxima categoría, incluso en un escenario en el que Manchester City pudiera descender, el técnico no cerró ninguna puerta: “Siempre hay una posibilidad. Siempre intentaré elegir el mejor equipo para la concentración, la ocasión, el torneo. Nunca descartaré a alguien solo porque no juegue en la primera división de su país. Tenemos que mirarlo caso por caso”.

Entre la necesidad de ganar ya y la obligación de construir un grupo para los próximos grandes torneos, Inglaterra se planta ante Croacia con una idea fija: dejar de hablar del pasado y empezar a escribir algo que, esta vez, no necesite revancha.