Harry Kane y su futuro entre el Balón de Oro y Al-Hilal
Harry Kane no solo habla de goles y de un posible Balón de Oro. A su alrededor se mueve algo más grande: un futuro que podría, en algún momento, alejarle de Europa. El entorno del capitán de Inglaterra ha mantenido conversaciones con Al-Hilal, club de la Saudi Pro League dispuesto a tentar al delantero de Bayern Munich. Kane, según se apunta, no cierra la puerta a un movimiento así más adelante.
Pero el presente del nueve es alemán. A sus 33 años, la prioridad de Kane pasa por seguir en Múnich, donde ya han comenzado las conversaciones para renovar su contrato. El calendario, sin embargo, mete presión: el mercado de fichajes de la Bundesliga se cierra el 31 de agosto. Si el viaje hacia el este fuera a tomar forma, tendría que acelerarse de inmediato.
Al-Hilal mira doble: Kane y Watkins
El conjunto saudí no se conforma con un solo internacional inglés. Apunta a dos. Ollie Watkins, pieza clave en Aston Villa, habría alcanzado ya un acuerdo en términos personales con Al-Hilal. Falta un detalle clave: el club saudí todavía no ha presentado una oferta formal al equipo de Birmingham por el delantero de 30 años.
Aquí el relato se bifurca. Algunas informaciones aseguran que Al-Hilal solo quiere incorporar a un delantero centro y que Watkins es el “plan B” tras no concretarse un acuerdo por Kane. Otras versiones sostienen que el club no descarta acumular potencia ofensiva y sumar a más de un nueve. La posibilidad, por remota que parezca, está ahí: ver a Watkins y Kane peleando por el mismo puesto en Riad.
Gavi le dice no al United
Mientras tanto, en Inglaterra, un gigante se lleva un portazo. Manchester United no contará con Gavi. El centrocampista, campeón del mundo con España, ha rechazado la opción de mudarse a la Premier League y ha dejado claro que quiere seguir en Barcelona.
El rechazo llega en un momento delicado para la afición del United, que empieza a impacientarse por la falta de grandes nombres en este mercado. La preocupación no se limita a las llegadas. También hay salidas en el horizonte.
Zirkzee en el radar del Napoli
Uno de los jugadores que podría abandonar Old Trafford es Joshua Zirkzee. El delantero neerlandés, que la pasada temporada tuvo un papel principalmente de revulsivo a las órdenes de Michael Carrick, interesa a Napoli.
El club italiano no se conforma con una sola opción ofensiva. Ha preguntado también por Nicolas Jackson a Chelsea y ha sondeado la situación de Gabriel Jesus en Arsenal. En el caso del brasileño, la operación sería más compleja: para poder ficharlo, Napoli tendría que desprenderse antes de uno de los atacantes que ya tiene en plantilla. La balanza económica y deportiva marcará si el movimiento se concreta o no.
Milan blinda a Loftus-Cheek
La Serie A también ha servido de muro para las ambiciones de un recién llegado a la Premier League. Milan ha rechazado una oferta de Coventry por Ruben Loftus-Cheek. El club inglés, recién ascendido, quería recuperar al centrocampista de 30 años para la élite por primera vez desde 2023, cuando vestía la camiseta de Chelsea. La propuesta, cifrada en 8,5 millones de libras, no ha convencido al conjunto italiano, que por ahora se aferra a su jugador.
City pierde a Rodri y mira a Adam Wharton
De vuelta a Inglaterra, un terremoto ha sacudido el centro del campo de Manchester City. Rodri firmó el martes con Barcelona y dejó a Enzo Maresca sin una de sus piezas más influyentes. El nuevo técnico, obligado a reaccionar, explora el mercado en busca de un relevo a la altura.
En su lista aparece Adam Wharton, centrocampista de Crystal Palace e internacional con Inglaterra. El interés es real, pero el fichaje no será sencillo. No está claro el precio que Palace pondrá a su jugador, y ese detalle puede resultar decisivo. City ya ha invertido 116 millones de libras en Elliot Anderson en esta misma ventana. Cada libra que salga de aquí en adelante tendrá que estar muy justificada.
Entre renovaciones pendientes, ofertas rechazadas y miradas que se cruzan entre Europa y Arabia Saudí, el mercado se acelera. Queda menos de un mes para el cierre en Alemania. Las próximas semanas dirán si este verano se recuerda por un gran golpe de efecto o por las oportunidades que nunca llegaron a concretarse.





