Haaland listo para Anfield: Maresca despeja dudas
Enzo Maresca tenía motivos para la preocupación en la previa del gran duelo de Premier League en Anfield. La imagen de Erling Haaland cojeando con Noruega durante la Nations League encendió todas las alarmas. Pero el técnico despejó cualquier duda en rueda de prensa: su goleador estará donde más se le necesita.
«Está bien. Se fue a Marbella, tuvo dos o tres días libres, jugó al golf. Hizo recuperación. Está listo para Anfield», explicó Maresca ante los medios. Frase corta, mensaje enorme. Haaland va a jugar.
El delantero, que ya sabe lo que es silenciar Anfield con un penalti ganador en el tiempo añadido la pasada temporada, ha superado el golpe que le obligó a retirarse en el último partido internacional. Del susto a la tranquilidad en cuestión de días. Y con un escenario mayúsculo en el horizonte.
Maresca insistió en que el parón no ha roto el pulso competitivo del noruego: «Está bien, los jugadores piensan: selecciones, algunos días libres y otra vez a empezar. Estaba bien». Un descanso breve, un campo de golf, algo de tratamiento y de nuevo el foco en Liverpool.
Semenyo se apunta, Doku aprieta
El caso de Antoine Semenyo ha estado algo más envuelto en silencio, pero las señales son positivas. No hubo parte médico oficial, pero su presencia en el entrenamiento del jueves indica que ha dejado atrás el problema físico que le obligó a abandonar la concentración de Ghana y perderse el doble compromiso de clasificación para la Copa Africana de Naciones 2027 durante un parón internacional inusualmente largo de tres semanas.
Con Haaland y Semenyo bien posicionados para repetir en el once tras la victoria ante Sunderland del 20 de septiembre, el gran interrogante aparece en la tercera pieza del ataque. Ahí se abre un auténtico rompecabezas para Maresca.
Jeremy Doku, ya recuperado, empuja con fuerza para entrar de inicio. Su electricidad y uno contra uno reclaman minutos grandes. Enfrente, la jerarquía del hasta ahora titular en banda, Iliman N’Diaye, ex del Everton, que ofrece más pausa y trabajo sin balón. Ritmo vertiginoso o control. Desborde o equilibrio. La elección marcará el tono del equipo en un estadio que castiga cada pérdida.
Un centro del campo para valientes
La otra gran decisión vive en la sala de máquinas. Maresca debe elegir qué tipo de partido quiere plantear en el corazón del equipo. Y ahí aparece un nombre que ilusiona: Rayan Cherki.
¿Se atreverá el técnico a darle las llaves del puesto de mediapunta, el clásico rol de No10, para intentar dañar entre líneas a Liverpool? Con Cherki, el equipo gana imaginación y último pase, pero también asume más riesgo a la espalda de sus centrocampistas.
La alternativa es más pragmática: Ayyoub Bouaddi al lado de Elliot Anderson, con Enzo Fernández liberado unos metros más arriba. Un triángulo más sólido, más trabajador, con capacidad para morder y correr hacia atrás, pero quizá menos imprevisible en los metros finales. Entre la fantasía de Cherki y la estructura que ofrece Bouaddi se mueve la pizarra de Maresca.
Foden sigue fuera, O’Reilly en el aire
No todas son buenas noticias para el técnico. Phil Foden cumplirá en Anfield el último partido de su sanción de tres encuentros tras la expulsión en el derbi de Manchester del mes pasado. Una ausencia pesada en un escenario que suele agrandar a los futbolistas de talento.
A eso se suma la duda de Nico O’Reilly, que se retiró de la concentración de Inglaterra y no apareció en la sesión de entrenamiento mencionada. Su situación deja a Maresca con menos margen de maniobra en una zona del campo donde cada detalle táctico puede inclinar la balanza.
Con Haaland afinado, Semenyo recuperado y varias piezas clave aún por encajar, el once que salga en Anfield dirá mucho de la personalidad de este equipo. Maresca tiene a su goleador. Ahora le toca decidir cuánta osadía está dispuesto a llevar a uno de los escenarios más implacables del fútbol inglés.






