Golpe al Espanyol: Cabrera no jugará contra el Real Madrid
El Espanyol pierde a uno de sus pilares justo antes de uno de los partidos más exigentes del curso. Leandro Cabrera no estará ante el Real Madrid el próximo sábado por una sanción arrastrada de la temporada pasada, un castigo tan insólito en su origen como determinante en su impacto deportivo.
El club blanquiazul confirmó que el central uruguayo ha empezado a cumplir la suspensión de tres encuentros que le impusieron tras el duelo del pasado curso ante el Getafe. Según el acta arbitral, Cabrera golpeó la pantalla del VAR al término de aquel encuentro, un gesto de frustración que ahora le pasa una factura muy cara.
Una ausencia envuelta en sorpresa
La sanción ya se dejó notar en el último compromiso liguero frente al Levante. La situación generó extrañeza: el nombre de Cabrera figuraba en la lista matinal del equipo, pero fue descartado del once inicial a escasos minutos del inicio, sin parte médico ni rastro de molestias físicas.
El motivo estaba en los despachos. El Espanyol apuró hasta el final la vía del recurso para tratar de aplazar el cumplimiento del castigo. No hubo éxito. La apelación no modificó la resolución y el uruguayo quedó automáticamente fuera del encuentro ante el Levante, en el que los de Manolo lograron su primera victoria en LaLiga.
Salvo giro inesperado, el castigo también le impedirá jugar contra el Real Madrid. Y ahí el agujero se hace mucho más grande.
De un Levante inofensivo a un Real Madrid lanzado
Ante el Levante, Manolo apostó por Riedel junto a Unai Núñez en el eje de la zaga. La pareja respondió con solvencia, bien arropada por un contexto cómodo: el ataque granota apenas inquietó la portería de Dmitrovic y el partido se jugó lejos del área perica durante largos tramos.
El panorama que se avecina no tiene nada que ver. Del Levante discreto al Real Madrid desatado hay un abismo. El conjunto blanco aterriza con un frente ofensivo liderado por Kylian Mbappé y un arsenal de recursos que castiga cualquier despiste, cualquier mala lectura, cualquier desajuste de medio segundo.
Ahí es donde la figura de Cabrera se vuelve casi simbólica. No solo es un central titular; es uno de los futbolistas con más experiencia en la retaguardia del Espanyol, habituado a medirse a los grandes y a gestionar noches de máxima exigencia.
Un vacío difícil de tapar
Sin el uruguayo, Manolo se ve obligado a repetir la apuesta por Riedel y Unai Núñez o a introducir algún matiz táctico para proteger más el área. El buen rendimiento ante el Levante ofrece un punto de confianza, pero el rival que viene obliga a subir varios escalones en concentración, jerarquía y lectura defensiva.
El Espanyol llega al choque reforzado por su primera victoria en LaLiga, pero con una duda evidente: ¿bastará ese impulso anímico para contener al Real Madrid sin uno de sus líderes atrás cuando el partido se rompa y el ritmo se dispare?





