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Godwill Kukonki se queda en Manchester United: futuro del joven defensa

Manchester United ha evitado perder a una de sus perlas defensivas. Godwill Kukonki, el espigado zaguero de 18 años, ha regresado a los entrenamientos y no abandonará el club en un traspaso definitivo en este mercado de verano, pese a haber valorado seriamente un cambio de aires.

Durante las últimas semanas, el defensa había contemplado la opción de salir para encontrar minutos en un primer equipo lejos de Old Trafford. Había dudas, había tentaciones. Pero, según información del Manchester Evening News, tras las conversaciones mantenidas, Kukonki seguirá siendo jugador del United más allá del cierre de la ventana estival.

Un contrato pendiente y un posible préstamo

Kukonki ha entrado en su tercer año de beca formativa con el club. En Manchester llevan tiempo intentando atarlo con un contrato profesional que, de hecho, se acordó inicialmente el año pasado. No llegó a firmarse. El papel nunca recibió la rúbrica definitiva.

Ahora el escenario ha cambiado. El defensa está en disposición de firmar por fin esas condiciones profesionales y comprometer su futuro con el United. Si el acuerdo se cierra antes del final del mercado, se abre otra puerta: la de una cesión para toda la temporada.

Y pretendientes no le faltan. Varios clubes de Championship han preguntado por él, entre ellos Southampton, Norwich y Birmingham, además de equipos del continente europeo. También hay ojeadas atentas desde la Premier League, que han seguido de cerca su evolución.

De la FA Youth Cup al escaparate del primer equipo

Kukonki no es un desconocido en la estructura de la cantera del United. La temporada pasada marcó el gol del empate para el equipo Sub-18 en la final de la FA Youth Cup frente a Manchester City. No fue un destello aislado: disputó como titular todos los partidos de aquella campaña en el torneo juvenil y, al mismo tiempo, dio el salto al conjunto Sub-21.

Nacido en Stoke, el defensa ya ha olido el ambiente de la élite. Su última aparición en una convocatoria absoluta llegó en marzo, en la visita a St. James’ Park para medirse al Newcastle. Antes de eso, solo había entrado en una lista del primer equipo en enero, en el duelo ante Leeds en Elland Road.

El verdadero punto de inflexión llegó con la llegada de Ruben Amorim. Kukonki fue citado por primera vez para un partido del primer equipo contra Arsenal, durante el primer mes del técnico portugués al mando. Amorim explicó entonces que el joven le había “impresionado” y destacó su madurez, poco habitual para su edad.

Desde ahí, el central se mantuvo cerca del grupo principal y formó parte de la convocatoria en ambos encuentros frente a Lyon en los cuartos de final de la Europa League.

Un perfil moderno y comparaciones de peso

Con 1,96 metros de altura (6ft 5in) y zurdo, Kukonki encaja en el molde del central moderno que tanto cotiza en el fútbol actual. En la academia del United ha actuado como lateral izquierdo en varios tramos, pero dentro del club tienen claro que su futuro a largo plazo está en el eje de la zaga.

Su estilo ya ha despertado comparaciones con Josko Gvardiol, referencia en ese perfil de defensor zurdo poderoso y con buena salida de balón. Un paralelismo exigente, que subraya el nivel de expectativas que rodea al joven inglés.

Kukonki, además, ya ha vestido la camiseta de las selecciones inferiores de Inglaterra en distintas categorías, otro indicador de su proyección.

El United ha decidido no dejarle escapar. Ahora la gran cuestión es si esta temporada será la de su consolidación, aunque sea lejos de Old Trafford, o el último paso antes de reclamar un sitio definitivo en el corazón de la defensa del primer equipo.