Glasner debuta con derrota en Nottingham Forest
El nuevo proyecto de Oliver Glasner en el banquillo de Nottingham Forest arrancó con un golpe seco al final: derrota en casa ante Leeds United, decidida por una falta directa en el minuto 88. Un estreno que prometía solidez y terminó con un suspiro frustrado en el City Ground.
El técnico austríaco, quinto entrenador de Forest en menos de un año tras el despido de Vitor Pereira el mes pasado pese a haber alejado al equipo del descenso, vio cómo su debut se le escapaba cuando el partido parecía encaminado a un empate trabajado.
Un duelo de detalles y balón parado
El encuentro fue cerrado, físico, muy táctico. Y, sobre todo, de estrategia. La mayoría de las ocasiones claras llegaron a balón parado o tras segundas jugadas.
Leeds avisó primero. Cerca de la media hora, Harry Wilson rozó el estreno soñado con su nuevo club: se metió desde segunda línea y empujó de primeras un centro raso de Jayden Bogle. El City Ground enmudeció… hasta que el asistente levantó la bandera. Fuera de juego y alivio para Forest.
Ese susto despertó al conjunto local, que acabó mejor el primer tiempo. En una acción embarullada dentro del área de Leeds, el central Jair Cunha ganó el salto y cabeceó con fuerza, pero el balón se estrelló en el poste. El murmullo en la grada se convirtió en rugido de frustración. Forest olió sangre, pero no remató.
Tras el descanso, el guion no cambió demasiado. Partido denso, pocas grietas. A los 10 minutos de la reanudación, Igor Jesus conectó un buen cabezazo a centro de Ola Aina, pero la pelota se marchó desviada. Otra ocasión que se escapaba entre los dedos de Glasner.
El peso del mercado y la respuesta de Leeds
Leeds llegó al City Ground con presión y refuerzos. Después de acabar la pasada temporada ocho puntos por encima del descenso, Daniel Farke pidió más respaldo. La directiva respondió con una inversión de 80 millones de libras para incorporar al portero Trafford, al extremo Wilson y al defensa bosnio Tarik Muharemovic.
Los tres fueron titulares. Y se notó.
Trafford justificó pronto el récord del club por un guardameta británico: a los 17 minutos voló para desviar un remate de Igor Jesus que llevaba marchamo de gol. Una parada de esas que cambian el tono de una tarde.
Wilson, autor de 10 goles y 7 asistencias el curso pasado con Fulham, se mostró activo, siempre ofreciendo línea de pase y atacando los espacios. Aun así, se marchó con un gesto de rabia tras desperdiciar el centro raso de Bogle, con Dominic Calvert-Lewin habilitado detrás de él en posición correcta. Era una acción clara y la eligió mal.
Leeds tardó en exigir de verdad a Matz Sels. No fue hasta el minuto 70 cuando Muharemovic, poderoso en el salto, obligó al guardameta de Forest a intervenir con un cabezazo contundente. Primera gran parada del belga, que hasta entonces había vivido más pendiente de ordenar a su defensa que de volar bajo palos.
El golpe final de un especialista
Cuando el empate ya parecía encarrilado, apareció la diferencia de calidad en la estrategia. El partido pedía una chispa. La puso Anton Stach.
El alemán se fabricó la jugada del triunfo al provocar una falta de Nikola Milenkovic en la frontal. Era su territorio. El City Ground contuvo la respiración. Sels colocó la barrera, midió el palo corto. Stach ya había decidido.
Golpeó con precisión quirúrgica. El balón superó la barrera, se arqueó y cayó justo más allá de las manos estiradas de Sels, pegado al primer palo. Minuto 88. Silencio en la grada local, estallido en el sector visitante.
No fue un destello aislado. Desde el inicio de la pasada temporada, Stach suma cinco goles desde fuera del área, más que cualquier otro jugador de la Premier League. Cuatro de ellos, de falta directa, cifra que nadie supera en ese mismo periodo. Un especialista puro que convirtió un punto aceptable para Leeds en tres de enorme valor.
Lo que viene
Forest y Leeds volverán a verse las caras en el mismo escenario el martes 25 de agosto, en la segunda ronda de la Carabao Cup. Misma hierba, mismos protagonistas, otro tipo de presión.
Leeds llega con un inicio ganador y la sensación de que su apuesta en el mercado empieza a dar frutos. Forest, con un nuevo entrenador que ya ha comprobado de la forma más cruel que, en esta liga, un detalle a balón parado puede marcar el rumbo de toda una temporada.





