Logotipo completo Tribuna Gol

Gabriel Martinelli se despide del Arsenal: 60 millones y un salto a Asia

Durante siete años, Gabriel Martinelli fue uno de los símbolos del nuevo Arsenal. Llegó como una apuesta de futuro, se marchó como la venta más cara en la historia del club. El final, sin embargo, fue frío, directo, casi quirúrgico: Mikel Arteta le comunicó que ya no entraba en sus planes para esta temporada. Y ahí se abrió la puerta.

A principios de septiembre, el brasileño de 25 años puso fin a su etapa en el norte de Londres. No hubo guerra, ni pulso público, ni reproches. Hubo una decisión clara del entrenador, una respuesta madura del jugador y un acuerdo que dejó satisfechas a todas las partes.

Un negocio redondo para Arsenal

Arsenal ingresó 60 millones de libras garantizadas por el traspaso. Una cifra enorme que no solo refuerza las cuentas del club, sino que coloca a Martinelli en lo más alto del ranking de ventas de la entidad. Ningún otro futbolista había dejado tanto dinero en caja al salir del Emirates.

Su agente, Marcos Casseb, lo explicó sin rodeos en declaraciones a Itatiaia Esporte: el momento lo marcó el propio contexto del club. Arsenal acaba de coronarse campeón de la Premier League tras una profunda reconstrucción. El ciclo que había impulsado la carrera de Martinelli en Inglaterra parecía completo.

“Arsenal pasó por una gran reestructuración y, el año pasado, ganó la Premier League. Sentimos que era el momento de que él siguiera adelante, y el club también lo veía así. Fue una salida muy buena para él y para Arsenal”, detalló Casseb.

El agente subrayó, además, el impacto económico que deja el brasileño en Londres: no solo rinde en el césped durante años, también se marcha como la mayor venta de la historia del club y ayuda a financiar el siguiente paso del proyecto.

Arteta cierra la puerta, el mercado se abre

La decisión deportiva estaba tomada: Arteta no contaba con él para el primer equipo en esta campaña. Pero eso no significó falta de mercado. Al contrario.

Martinelli acumuló pretendientes de peso en las grandes ligas europeas. Según Casseb, hubo propuestas de clubes de la Premier League, de la Serie A italiana y de la Bundesliga alemana. Nombres que no han salido a la luz, pero que hablan del cartel que mantiene el extremo en Europa.

Las opciones estaban ahí: seguir en la élite europea, cambiar de país, mantenerse en el foco mediático y competitivo de siempre. Sin embargo, el jugador eligió una vía distinta.

Por qué Al-Hilal y por qué ahora

La respuesta a esa elección no se reduce solo al dinero, aunque su nuevo contrato en Asia supera con creces las 180.000 libras semanales que cobraba en Londres. Hay un componente mental y de contexto que su agente no escondió.

“¿Recibió ofertas? Sí. Tuvimos ofertas de clubes italianos, de clubes alemanes y de otros clubes de la Premier League, pero era un momento en el que creo que él necesitaba y también quería despejar un poco la cabeza, cambiar de aires”, explicó Casseb.

Ese “cambiar de aires” le llevó a Al-Hilal, el gigante de Asia. No se trata de un retiro prematuro, sino de un club que se ha colocado en el centro del nuevo mapa del fútbol de Oriente Medio: presupuesto enorme, ambición declarada y un plan deportivo que ya no se limita a estrellas veteranas en el ocaso de su carrera.

Casseb lo resumió en clave de tendencia regional: el fútbol árabe está ajustando su política de fichajes, intentando bajar la media de edad de la liga y atrayendo talento que todavía no ha pasado su mejor momento. Martinelli encaja de lleno en ese perfil.

“Se fue al club más grande de Asia para ser parte de un proyecto muy ambicioso. Ese es el movimiento en el fútbol árabe ahora: están cambiando la forma de fichar, tratando de bajar la edad media de la liga, y su proyecto ha llamado mucho la atención”, apuntó el agente.

Un nuevo rol, un nuevo peso

En Arsenal, Martinelli formaba parte de una estructura ya consolidada, con jerarquías claras y una competencia feroz por los puestos de ataque. En Al-Hilal, el escenario cambia: se le espera como figura central de un proyecto en expansión.

Compartirá vestuario con varios internacionales que han jugado el Mundial y que aún no han cumplido los 27 años. Es un equipo con brillo global, pero en construcción, en un campeonato que crece a toda velocidad y que busca legitimidad deportiva además del impacto económico.

El reto es inmediato y exigente: justificar un traspaso de 60 millones de libras, adaptarse a una nueva cultura futbolística y de vida, y sostener la hegemonía doméstica de un club que ya domina su liga pero quiere algo más. Quiere influencia, quiere escaparate, quiere títulos que trasciendan fronteras.

Martinelli cambia Londres por Riad, la Premier League por un campeonato en plena mutación, la pelea por un sitio en el once de Arteta por la responsabilidad de liderar un vestuario hambriento. Deja atrás el club que le lanzó a la élite convertido en su mayor negocio de salida.

Ahora le toca demostrar si este giro de guion es un paréntesis dorado o el inicio de una nueva forma de entender una carrera al máximo nivel. En un fútbol que ya no gira solo alrededor de Europa, la respuesta puede marcar algo más que su propia trayectoria.