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Francia vuela a octavos con Mbappé y Dembélé

La fase de grupos apenas había arrancado cuando Francia dejó claro que no estaba en este Mundial para especular. En siete minutos, Kylian Mbappé ya había encontrado el resquicio, Ousmane Dembélé había cargado la pierna derecha y Noruega empezaba a comprender que la noche iba a ser larga.

El 0-1 llegó como un latigazo. Mbappé recibió entre líneas, levantó la cabeza y filtró un pase perfecto al espacio. Dembélé atacó el hueco, se plantó ante el portero y fusiló con un disparo potente, seco, imposible de detener. Francia mandaba en el marcador y en el juego.

El golpe no calmó a los franceses. Al contrario. El ataque siguió empujando y, en el minuto 20, la misma sociedad volvió a castigar a Noruega. De nuevo Mbappé, esta vez con otra asistencia precisa, encontró a Dembélé, que ajustó el remate con frialdad para el 0-2. Dos llegadas claras, dos goles, misma firma: pase del capitán, definición del extremo.

Noruega reaccionó al instante, casi por orgullo. Un minuto después, Aasgaard aprovechó su oportunidad y recortó distancias con el 1-2, reabriendo el partido y encendiendo a la grada. Parecía que el encuentro podía torcerse, que el empuje nórdico iba a poner a prueba el carácter de Francia.

La respuesta fue contundente. A la media hora, Aurélien Tchouameni decidió que era el momento de aparecer entre líneas. En el 32’, el centrocampista trazó un pase medido hacia Dembélé, que completó su noche perfecta con el 1-3. Hat-trick de goles para el extremo, esta vez a servicio del cerebro del mediocampo francés. El intento de remontada noruega se desinfló ahí.

Con el marcador controlado, Francia manejó los tiempos tras el descanso. La selección de Noruega buscó un gol que la volviera a enganchar al partido, pero se topó con un bloque sólido, bien protegido y cada vez más cómodo con los espacios a la espalda de la defensa rival.

En el tramo final llegó otro detalle importante para la campeona de grupo: en el minuto 75, Ibrahima Konaté saltó al campo y firmó sus primeros minutos en este Mundial. Entrada discreta en cuanto a focos, pero significativa en clave de rotaciones y profundidad de plantilla. El central se estrenó en un contexto ideal, con el equipo mandando y sin urgencias.

Cuando el encuentro ya agonizaba, Francia remató la faena. En el tiempo añadido, Doué apareció para firmar el 1-4 definitivo y cerrar una actuación autoritaria, sin concesiones, que confirmó la superioridad francesa en el Grupo I.

Nueve puntos de nueve, liderato indiscutible y billete a los octavos de final como primera de grupo. Ahora espera uno de los mejores terceros.

Con Mbappé asistiendo, Tchouameni dirigiendo, Dembélé goleando y Konaté sumándose a la causa, la verdadera pregunta es otra: ¿quién se atreve a frenar a esta Francia cuando el Mundial entra en territorio de eliminación directa?