Florian Wirtz y su nuevo rol en Liverpool
Florian Wirtz apenas lleva un par de días de vuelta en los entrenamientos de Liverpool, pero al alemán ya se le ilumina la cara cuando habla de Andoni Iraola. Nuevo técnico, nueva idea y, para él, un rol muy claro: vivir entre líneas, como un ‘10’ puro, lejos de la banda.
El entrenador ya lo dejó claro la semana pasada: Wirtz será el organizador ofensivo, el hombre que reciba entre el mediocampo y la defensa rival. Nada de abrirse al costado. Y al jugador le está entrando muy bien el mensaje.
“Solo puedo decir que el entrenamiento es muy divertido”, explicó el mediapunta a los medios del club. “Disfruté cada sesión. Jugamos muchos partidos y posesiones, y eso es exactamente lo que me gusta. Lo he disfrutado hasta ahora”.
El tono contrasta con cómo recuerda su primer curso en Anfield. Sincero, sin rodeos: “Por supuesto que no estaba nada contento el año pasado, con la temporada, quiero decir. No es que estuviera infeliz cada día cuando venía a entrenar, pero creo que esperábamos mucho más”.
Borrón, cuenta nueva… y un ‘10’ con hambre
La palabra que más se repite en su discurso es “nuevo”. Nuevo técnico, nuevo rol, nuevo campamento de pretemporada. Y, sobre todo, nueva oportunidad.
“Creo que empezamos desde cero esta temporada. También aquí, con este stage, es un nuevo comienzo. Tenemos muchas cosas que hacer mejor este año y estoy muy emocionado por la segunda temporada”, subraya.
Los números de su debut en Liverpool no fueron menores: siete goles y diez asistencias. Una base sólida, aunque insuficiente para un futbolista al que se le exige marcar diferencias semana tras semana. De ahí esa mezcla de autocrítica y ambición que se respira en cada frase.
Iraola, por su parte, le ofrece un contexto que puede potenciarle al máximo: un equipo que quiere vivir con la pelota, con mucha actividad en zonas interiores y con un punta referencia por delante.
Isak, la pieza que puede disparar al alemán
Delante de Wirtz estará Alexander Isak, ya recuperado y con el técnico español convencido de que puede ser decisivo. El delantero sueco llega de un buen Mundial y transmite buenas sensaciones desde los primeros entrenamientos.
“Creo que ha llegado en un buen momento”, valoró Iraola esta semana. “Estuvo bien en el Mundial. Le vi cómodo. En las primeras sesiones aquí he visto una buena versión de Alex”.
El plan es claro: ir cargándole de minutos sin quemar etapas. “Todavía es muy pronto porque acaba de empezar a entrenar, pero espero que pueda tener algunos minutos contra Leeds y construir bien una buena pretemporada”, añadió el vasco.
El propio Iraola sabe que no tiene un verano demasiado largo, pero sí suficiente para pulir automatismos: “No va a ser muy larga, pero tendrá tres o cuatro semanas de entrenamientos de calidad, eso espero, y podemos ponerle en un buen lugar porque va a ser enorme para nosotros esta temporada”.
Si Isak se asienta como referencia y Wirtz se adueña del carril central, la estructura ofensiva de Liverpool puede ganar una claridad que el equipo echó en falta el curso pasado. A esa ecuación podría sumarse Bradley Barcola en banda, siempre que el club logre un acuerdo con PSG. Un extremo de desborde, un ‘9’ afinado y un ‘10’ creativo: el dibujo empieza a tomar forma.
Klopp en el horizonte: el otro entrenador del año de Wirtz
La temporada de Wirtz no solo estará marcada por lo que haga con Liverpool. También por lo que le espera con Alemania. Y ahí aparece un nombre que en Anfield provoca una reacción inmediata: Jürgen Klopp.
“Es muy, muy genial que esté ahí ahora”, confesó el mediapunta. “Todavía no he hablado con él, pero mucha gente aquí en el club me ha hablado de él, que es un tipo fantástico. Todo Liverpool le quiere. Así que estoy muy emocionado por conocerle en unos meses”.
El contraste será curioso: Iraola en el día a día, Klopp como seleccionador. Dos entrenadores intensos, con una idea ofensiva marcada y una exigencia máxima en el trabajo sin balón. Un contexto perfecto para un futbolista que vive de recibir, girarse y acelerar el juego, pero que también deberá responder en presión y sacrificio.
Wirtz lo sabe: su segundo año en Liverpool no admite excusas. Nuevo técnico, nuevo sistema, un ‘9’ en forma, un posible refuerzo por banda y Klopp esperando al otro lado de la temporada internacional. Si de verdad empieza “desde cero”, la pregunta ya no es qué le faltó el año pasado, sino hasta dónde puede llegar ahora.






