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Fichajes del Liverpool: ¿Wharton y Barcola como claves para el futuro?

El Liverpool se asoma a un verano agitado y los nombres empiezan a amontonarse sobre la mesa. Desde Adam Wharton hasta Bradley Barcola, pasando por Scott McTominay, la conversación gira en torno a una misma idea: cómo reconstruir un ataque y un centro del campo que puedan sostener la próxima era en Anfield.

Wharton, la apuesta de largo recorrido

Darragh MacAnthony, presidente de Peterborough United y declarado seguidor del Liverpool, no duda: el objetivo debería ser Adam Wharton, hoy en Crystal Palace.

«Me encantaría que ficharan a Wharton», afirmó en talkSPORT. Para él, la operación ideal pasa por un relevo directo en la sala de máquinas: «Alexis Mac Allister, para mí, el año pasado se quedó sin piernas. Solo cuando se puso la camiseta de Argentina reaparecieron».

MacAnthony va un paso más allá y dibuja un plan claro: hacer negocio con la salida del argentino y entregar el timón a Wharton. «Si puedes hacer negocio ahí con su marcha, traes a [Wharton] y tienes un jugador para los próximos siete u ocho años que será titular», sostuvo.

El dirigente ve en el centrocampista inglés un proyecto de pieza angular, aunque el precio se dispare: «Tiene muchísimo margen y potencial. Incluso si cuesta 85-100 millones de libras o lo que sea, estás asegurando un jugador a largo plazo».

Barcola, el arma versátil para el frente de ataque

Mientras se debate el futuro del mediocampo, otro frente se abre en banda. Alan Smith, exdelantero del Arsenal, ve en Bradley Barcola un fichaje casi perfecto si el Liverpool consigue cerrar un acuerdo.

«Ha jugado en la izquierda para PSG», recordó Smith. «Puede jugar en la derecha, así que no es como si lo fueras a señalar como un reemplazo idéntico de Mohamed Salah».

El movimiento, eso sí, depende del club parisino. «Parece que se va a ir si PSG acepta una tarifa. Todo apunta a que está entre Liverpool y Arsenal. Es un jugador con talento; lo vimos en el Mundial. Sería un gran fichaje para el Liverpool».

En declaraciones a Liverpool.com, en nombre de Best Betting Sites, Smith subrayó la prioridad absoluta que marca la posible marcha de Salah: «Con Salah saliendo, un reemplazo lo más parecido posible en términos de producción de goles es una prioridad».

Ahí entra su lectura más amplia del mercado ofensivo. Smith apuntó a otro perfil goleador ya contrastado: «Con Alexander Isak de vuelta en forma, Hugo Ekitike va a estar fuera unos meses, pero Isak marcó el otro día en pretemporada, así que es perfectamente capaz de hacer más de 20 goles en liga».

Para él, esa combinación, más el crecimiento de Florian Wirtz, podría amortiguar el golpe de perder a Salah: «Ese podría ser el camino para ellos con la salida de Salah. Y Florian Wirtz, en su segunda temporada, puede aportar, llegar con facilidad a dobles dígitos. Pero aun así creo que irán a por un delantero o un jugador de ataque».

Alexander-Arnold, bajo el foco en un nuevo escenario

Mientras el mercado hierve, la pizarra también se mueve. La llegada de Denzel Dumfries al Real Madrid eleva la competencia global en el puesto de lateral derecho y reabre el eterno debate sobre el rol de Trent Alexander-Arnold.

En España se ha especulado con que José Mourinho podría adelantar al inglés al mediocampo. El problema es evidente: también ahí hay sobrepoblación. Aun así, el talento de Alexander-Arnold obliga a encontrarle hueco.

Demasiado bueno para quedarse fuera. Demasiados minutos por repartir en una temporada que se prevé asfixiante. La incógnita ya no es si jugará, sino dónde.

La llamada que inclinó a Van Dijk

En medio de tanta planificación de futuro, una voz del pasado reciente del Liverpool recordó un momento decisivo. Steven Gerrard desveló la conversación que tuvo con Virgil van Dijk en 2017, cuando el central dudaba entre fichar por el Liverpool o por el Manchester City.

«Me llamó en ese momento», contó Gerrard. «Conocía muy bien a su agente. Era City o Liverpool».

Van Dijk no buscaba que Gerrard decidiera por él, solo quería contexto. «Me dijo: “No te he llamado para que me empujes hacia un lado u otro, porque sé hacia dónde me vas a empujar. Pero cuéntame un poco sobre el Liverpool”».

La respuesta del excapitán fue directa: «Le dije: “Mira, si se trata de lo que representan los clubes y de lo que son, estás perdiendo el tiempo porque creo que ya sabes la respuesta”».

La historia terminó como todos saben. «Fue una conversación interesante y me alegré muchísimo de que nos eligiera», cerró Gerrard.

McTominay, el perfil físico que gusta a Meulensteen

Otro nombre inesperado se cuela en la lista de futuribles: Scott McTominay, ahora en el Napoli. Rene Meulensteen, exasistente del Manchester United, considera que el escocés encajaría de lleno en el plan del Liverpool.

«McTominay tiene cualidades a lo Gerrard y se adaptaría al Liverpool, es uno de esos centrocampistas que pueden darte goles, ¿cuántos de esos hay hoy?», señaló en declaraciones a Tipman Tips.

Meulensteen desgranó el paquete completo: «Aporta físico, energía, empuje, valentía, coraje, goles y hace buenas llegadas al área».

Su evolución tras salir de Old Trafford le ha impresionado: «Me ha sorprendido mucho desde que dejó el United, porque eso podría haber sido fácilmente el inicio del declive de su carrera. Pero con Scott ha sido justo lo contrario, ha florecido y ha cobrado vida».

Ajuste de horarios y trabajo silencioso

Mientras los grandes nombres copan titulares, el Liverpool sigue afinando su preparación en silencio. El amistoso a puerta cerrada de este fin de semana ante Como adelanta su horario media hora: arrancará a las 11.30 (hora del Reino Unido), en lugar del mediodía previsto inicialmente.

El segundo encuentro del día, ya con público, se mantiene a las 18.00 (hora del Reino Unido). No habrá aficionados en el primer choque, pero el club lo emitirá por sus canales oficiales.

Entre partidos ocultos, llamadas decisivas y debates sobre el futuro de Salah, el Liverpool se mueve en un punto de inflexión. La cuestión ya no es solo quién llega, sino qué tipo de equipo quiere ser en los próximos siete u ocho años.