Everton se enfría por Alistair Johnston: el precio de Celtic
El movimiento de Everton por Alistair Johnston ha pasado de ser una posibilidad muy real a quedar, por ahora, en punto muerto. No por falta de interés, sino por dinero. Y por tiempos.
El club de la Premier League, dirigido por David Moyes, no logró alcanzar un acuerdo con Celtic por el defensa canadiense, según se ha informado, y ya explora alternativas en el mercado. El intento fue serio: Martin O'Neill confirmó que hubo una llamada directa de Moyes antes de que se presentara una oferta formal.
Ahí empezó el tira y afloja.
Celtic fijó una posición clara. El club escocés quería más de 15 millones de libras por Johnston este verano y, además, estaba decidido a mantenerlo al menos hasta después del play-off de Champions League ante LASK. No solo se trataba de una cifra, sino también de un calendario deportivo que el club no estaba dispuesto a comprometer.
Everton, por su parte, sabía que el jugador veía con buenos ojos un salto a la Premier League. Ese detalle nunca estuvo en duda. El problema fue cuadrar las tres piezas: deseo del futbolista, exigencias económicas de Celtic y necesidades urgentes del equipo de Moyes.
Cuando la negociación se atascó, el foco cambió. Según apunta The Daily Record, Everton ya valora otras opciones y el nombre que gana fuerza es el del defensa de Strasbourg, Guela Doue. Una señal clara de que la paciencia tiene límite y de que el club inglés no está dispuesto a dejarse arrastrar a una puja que no considera razonable.
Mientras tanto, en Glasgow, O'Neill ha sido transparente sobre cómo ha vivido Johnston este proceso. “He hablado con él a raíz del interés”, explicó el técnico. “Alistair está perfectamente feliz aquí en el club. Pero, como en cualquier otra situación, la cabeza se te puede girar muy rápido, especialmente si se trata de un club realmente bueno”.
La frase que dejó a continuación retrata bien el listón del jugador: no saldría “a un club de segunda clase de la Premier League, si es que existe tal cosa”. Para un “club grande, muy grande”, reconoció O'Neill, habría que sentarse y escucharlo. Y remató con una reflexión sencilla, pero reveladora: cualquier futbolista, en su lugar, pensaría exactamente lo mismo.
Por ahora, el desenlace es claro: Celtic retiene a un titular importante en plena antesala europea, Everton se mueve hacia Doue y Johnston sigue donde está, con la puerta entreabierta pero sin cruzar el umbral.
La pregunta es cuánto tiempo más podrá Celtic mantenerla solo entreabierta si un “club grande, muy grande” decide llamar de nuevo.






