Emiliano Martínez regresa al 26 en Chelsea: un legado de John Terry
El 26 vuelve a pesar en Stamford Bridge. Chelsea ha confirmado oficialmente que Emiliano Martínez lucirá ese dorsal, el mismo que convirtió John Terry en símbolo de una era dorada en el oeste de Londres.
Desde la marcha del mítico capitán en 2017, el número apenas había aparecido en la espalda de unos pocos valientes: Kalidou Koulibaly y Levi Colwill lo llevaron fugazmente. Nada comparable al legado del central inglés, que levantó títulos año tras año con ese 26 a la espalda.
Para muchos, un número de camiseta es un simple trámite administrativo. En Chelsea, el 26 no lo es. Arrastra historia, jerarquía, recuerdos de noches grandes y de un vestuario dominado por la voz de Terry. Al elegirlo, Martínez lanza un mensaje directo: llega para mandar, para asumir galones, para acercarse —en la medida de lo posible— a la figura de liderazgo que fue el ex capitán.
No es fácil ponerse una camiseta marcada por un icono del club. Y el argentino lo sabía. Por eso, antes de dar el paso, buscó la bendición del propio Terry. No quería que sonara a atrevimiento, sino a homenaje. Los dos coincidieron en Aston Villa, cuando el ex defensa formaba parte del cuerpo técnico, y de ahí nació una relación de respeto que ahora se traslada a Londres.
“Recuerdo haber usado el 26 en algunos préstamos con clubes anteriores, y por supuesto sabía que John Terry lo había llevado aquí”, explicó Martínez. “Hablé con John antes de venir y me dijo que estaba encantado de que viniera. Por nuestro tiempo juntos en Aston Villa, sabe lo duro que trabajo y lo que puedo aportar a Chelsea. La mañana que firmé le mandé un mensaje y le dije: ‘Voy a llevar tu camiseta y lo voy a hacer con orgullo’”.
El fichaje se cocinó a toda velocidad, casi a contracorriente del discurso reciente del club, que transmitía tranquilidad con la portería. De pronto, las dudas sobre el rendimiento bajo palos aceleraron los movimientos en los despachos. El resultado: acuerdo por el internacional argentino por unas 7,5 millones de libras, una cifra llamativa por lo contenida y por lo inesperado del giro.
Para Martínez, el cambio tiene sabor a recompensa tras una larga travesía en el fútbol inglés. “Es increíble”, confesó en su primera entrevista como jugador blue. “Han sido unos días increíbles. Obviamente todo pasó muy rápido, pero estoy encantado de estar en este club. Llevo casi 17 años en Inglaterra y jugar para Chelsea es un sueño para mí”.
El sueño no tardó en hacerse realidad sobre el césped. Nada de adaptación lenta ni minutos residuales: debut directo como titular en el vibrante 4-3 ante Brighton. Encajó tres goles, sí, pero dejó varias paradas determinantes que sostuvieron la ventaja de los de Stamford Bridge en un partido desbocado, de esos que miden el temple de un portero recién llegado.
Robert Sánchez mantiene, por ahora, el dorsal 1 y el estatus formal de guardameta principal. La llegada de Martínez, sin embargo, cambia el paisaje de la portería de Chelsea. Eleva la competencia, aprieta a todos y reabre un debate que parecía cerrado.
El 26 vuelve a estar en el centro del escenario. La pregunta ya no es quién se atreve a llevarlo, sino qué tipo de huella dejará el argentino bajo esos palos que tantas veces defendió John Terry desde otra zona del campo.






