Diomande ausente en el Teresa Herrera: Real Madrid se prepara para el debut
El nuevo curso asoma ya en el horizonte y el Real Madrid acelera la marcha a golpe de amistoso. El equipo de José Mourinho encara el tramo final de la pretemporada y mañana disputará su penúltimo test, el clásico Teresa Herrera ante el Deportivo La Coruña, una cita tradicional que este año llega cargada de morbo por un gran ausente.
La lista de Mourinho… y una ausencia sonada
El técnico portugués hizo pública este miércoles la convocatoria para el duelo en Riazor. Ningún sobresalto en la parte alta del cartel: Vinicius Jr., Endrick y el resto de pesos pesados figuran en la lista y afinan ya la puesta a punto para el debut liguero.
El golpe de efecto llegó por otro lado. Yan Diomande, el flamante fichaje blanco, no aparece entre los elegidos. Ni un solo minuto todavía con la camiseta del Real Madrid y, de momento, tampoco lo habrá en A Coruña.
No se trata de una decisión táctica ni de un problema burocrático. Según informó Mario Penalver, la ausencia del marfileño responde a un motivo tan simple como contundente: no está en condiciones físicas para competir.
Falta de ritmo para el Teresa Herrera
Diomande aterrizó en Valdebebas el pasado viernes. Desde entonces solo ha podido completar dos entrenamientos con el grupo. Muy poco bagaje para un futbolista llamado a ser referencia inmediata y que, a ojos del cuerpo técnico, está aún lejos del nivel de carga necesario incluso para un amistoso de verano.
El plan es claro: nada de prisas. El jugador verá el Teresa Herrera desde la banda, animando a sus nuevos compañeros, mientras acumula trabajo silencioso en la ciudad deportiva. El objetivo marcado en rojo es el último amistoso de la pretemporada, este domingo ante el Schalke.
Para entonces, con varias sesiones más a sus espaldas, el club confía en que pueda firmar por fin su debut. Un estreno esperado, vigilado y, sobre todo, muy medido.
El peso de los 140 millones
La prudencia tiene una explicación evidente. El Real Madrid ha invertido una auténtica fortuna en Diomande tras unas negociaciones largas, tensas y seguidas al detalle durante semanas. Al final, el acuerdo se cerró en un paquete bruto de 140 millones de euros, una cifra que rompe todos los moldes internos.
El marfileño se convierte así en el fichaje más caro de la historia del club. Un récord que luce en los titulares, pero que pesa como una losa sobre los hombros de cualquier jugador. En el Real Madrid no basta con ser caro; hay que ser decisivo desde el primer día.
El contexto tampoco ayuda a rebajar la presión. En Chamartín la exigencia es permanente, y Diomande llega no solo para adaptarse a uno de los vestuarios más competitivos del mundo, sino también para convivir con la etiqueta de operación histórica. Cada control, cada carrera, cada error será examinado con lupa.
Un debut que ya no admite margen
Esa es la realidad que le espera en cuanto pise el césped. Su temporada tendrá que rozar lo extraordinario para que el desembolso de 140 millones se perciba como una inversión y no como una temeridad. Por eso el club cuida cada paso, incluso a costa de renunciar a una presentación inmediata en un torneo de verano.
El mensaje es nítido: mejor llegar un partido tarde que una temporada tarde. Si todo marcha según lo previsto, el Schalke verá el primer capítulo de la era Diomande en el Real Madrid. A partir de ahí, no habrá red de seguridad. Solo quedará la respuesta a la gran incógnita que sobrevuela el vestuario y la grada: ¿está preparado para sostener el peso del fichaje más caro de la historia blanca?





