Los desafíos del Manchester United en el mercado de fichajes 2026-27
Los hinchas del Manchester United viven un verano extraño. No hay fichajes cerrados, no hay grandes anuncios, no hay ese golpe sobre la mesa que suele acompañar un regreso a la Champions League. Solo dudas. Y una pregunta que sobrevuela Old Trafford: ¿tiene Michael Carrick suficiente pólvora en el centro del campo para pelear en cuatro competiciones en la temporada 2026-27?
Después de un tercer puesto tan inesperado como valioso, muchos daban por hecho un mercado agresivo. La clasificación para la Champions parecía el argumento perfecto para gastar fuerte. Sin embargo, a estas alturas, el United no ha oficializado ni una sola incorporación. El traspaso de Ederson desde Atalanta, tasado en 35 millones de libras, sigue pendiente de rematar tras su participación con Brasil en el Mundial. Se da por hecho que acabará llegando, pero la espera empieza a poner nerviosa a una afición que ya ha visto cómo Elliot Anderson se marchaba al Manchester City, y cómo Bruno Fernandes y Sandro Tonali tomaban el camino de Tottenham.
En ese contexto, cada movimiento ajeno se siente como un recordatorio de la inacción propia. Y la lesión grave de Manuel Ugarte durante el Mundial ha encendido todas las alarmas. Carrick necesita músculo, necesita cerebro, necesita piernas. Necesita centrocampistas. Justo el tipo de jugador que, hoy, se paga a precio de oro.
Bouaddi, el sueño generacional
Ayyoub Bouaddi ya era un secreto a voces en Lille. Un mediocentro precoz, elegante, con personalidad. Pero lo que hizo con Marruecos en el partido inaugural del Mundial, frente a Brasil, lo cambió todo: 18 años, un temple impropio de su edad y una actuación que obligó al planeta fútbol a aprenderse su nombre.
Con ese perfil de mediocentro capaz de ganar y jugar el balón, el enlace con el United fue inmediato. Encaja en la necesidad y encaja en la idea. El problema es que encaja también en los planes de prácticamente todos los grandes de Europa. Y ahí aparece la duda: ¿puede el United permitirse pagar una fortuna por Bouaddi después de invertir en Ederson? ¿Quiere asumir ese riesgo?
Lo que no admite discusión es el techo del marroquí. Huele a talento generacional. Precisamente por eso, su precio también lo será.
Berge, la vía pragmática
En el otro extremo del espectro aparece Sander Berge. Un nombre que lleva años orbitando alrededor de la élite inglesa sin terminar de aterrizar en un gigante. Se hizo notar en Sheffield United, pasó por Burnley y recaló en Fulham en 2024. Nada glamuroso. Pero sí sólido.
En el Mundial está recordando por qué tantos ojeadores llenaron informes con su nombre. Y ahí surge la posibilidad: un United cada vez más apurado podría mirar hacia el noruego como solución inmediata y asequible. No sería el fichaje que rompe internet, pero sí uno que encaja en la lógica de plantilla.
Berge aportaría algo que hoy falta en el equipo de Carrick: presencia física, lectura táctica, una salida limpia desde atrás sin renunciar al trabajo oscuro. Y, sobre todo, llegaría por una cantidad razonable. En un mercado desquiciado, eso cuenta.
Baleba, talento caro y discutido
Carlos Baleba es una obsesión en los despachos de Old Trafford. Jason Wilcox, director de fútbol del club, está convencido de que el camerunés puede convertirse en uno de los mejores centrocampistas de la Premier League. El verano pasado ya intentaron sacarlo de Brighton, pero se negaron a alcanzar los 100 millones de libras que pedían las “Gaviotas”.
Lo llamativo es que Brighton, según se informa, sigue sin bajar ni un céntimo su valoración. Y eso pese a que Baleba no firmó una temporada especialmente brillante en 2025-26. Tiene 22 años, un físico imponente, energía, recorrido y margen de mejora. Nadie discute que sumaría calidad al mediocampo del United.
La cuestión es otra: ¿cómo justificar una cifra tan desorbitada por un futbolista que aún tiene tanto por demostrar? El club ya ha aprendido, a base de golpes, lo que significa pagar de más por promesas que no terminan de explotar. Baleba ilusiona. Su precio, no tanto.
Alex Scott, el motor de Bournemouth
Alex Scott representa un perfil distinto: crecimiento constante, impacto inmediato en la Premier y una temporada que lo ha colocado en el escaparate europeo. Fue pieza clave en la histórica clasificación de Bournemouth para competiciones europeas tras acabar sextos en liga. Desde un rol profundo, firmó cuatro goles y dos asistencias. Números serios, influencia todavía mayor.
Hubo voces que lo consideraron víctima de una injusticia al quedarse fuera de la lista de Inglaterra para el Mundial en Norteamérica. Y su nombre no deja de sonar en los pasillos de Anfield desde que Andoni Iraola dejó el Vitality Stadium para dirigir al Liverpool.
El United también está en la carrera. Bournemouth, según se ha filtrado, está dispuesto a vender, pero solo “al precio adecuado”. Traducción: al menos 70 millones de libras por el centrocampista de Guernsey. De nuevo, una encrucijada. Scott tiene talento, personalidad y margen de crecimiento, pero la pregunta es inevitable: ¿vale realmente esa cantidad ahora mismo? O, mejor dicho, ¿puede el United permitirse otro fichaje carísimo en una posición donde ya planea la llegada de Ederson?
Andrey Santos, la opción más realista
En los últimos días ha aparecido otro nombre en la lista: Andrey Santos. Y la reacción entre los aficionados del United en redes ha sido tibia, cuando no directamente escéptica. El brasileño fue señalado muy pronto como futuro pilar de la selección tras irrumpir en el primer equipo de Vasco da Gama con solo 16 años, en 2021. Pero el tiempo se ha encargado de enfriar el entusiasmo.
No entró en la convocatoria de Carlo Ancelotti para el Mundial, un dato llamativo si se tiene en cuenta la evidente falta de dinamismo en el centro del campo de Brasil. Y, aunque pertenece a Chelsea desde 2023, solo empezó a acumular minutos de verdad la pasada temporada, bajo las órdenes de Liam Rosenior.
Es comprensible que al hincha del United le cueste ilusionarse con este perfil. Aun así, hay materia prima. Enzo Maresca, cuando dirigía a los “Blues”, veía en Santos a un mediocentro capaz de rendir en un rol más retrasado, iniciando juego y dando equilibrio. Y hay un factor decisivo: Chelsea está muy abierto a vender.
Eso lo convierte, probablemente, en el objetivo más accesible de todos. No es el nombre más rutilante de la lista, pero sí el que se antoja más cercano a aterrizar en Old Trafford en las próximas semanas.
El United se asoma a un verano clave con una mezcla de urgencia y cautela. Sabe lo que es tirar millones a la basura. Sabe también lo que cuesta no reforzar a tiempo un equipo que vuelve a codearse con la élite europea.
Entre Bouaddi, Berge, Baleba, Scott y Santos se dibuja un mapa claro: talento hay, opciones también. Falta la decisión. ¿Elegirá el club el golpe de efecto, la apuesta medida o el fichaje pragmático que sostenga a Carrick cuando la temporada apriete de verdad?






