Curtis Jones y Liverpool: ¿una despedida inminente al Inter?
El futuro de Curtis Jones se aleja de Anfield. Inter ha intensificado las negociaciones con Liverpool por el centrocampista de 25 años y ya se mueve en una cifra clara: alrededor de 30 millones de libras, unos 35 millones de euros. Si el campeón de Italia llega a ese umbral, en el club inglés asumen que la etapa del mediocampista formado en casa tocará a su fin.
No es un interés repentino. Inter lleva detrás de Jones desde enero y ya en junio vio rechazada una oferta de 25 millones de euros. Liverpool, entonces, colocó el listón cerca de los 40 millones. El problema para los ingleses es el calendario: el jugador entra en su último año de contrato y no hay rastro de acuerdo para renovarlo. Esa valoración inicial ya no encaja con la realidad del mercado ni con el riesgo de perderlo gratis el próximo verano.
La ofensiva italiana tomó forma en julio. Intermediarios del club de Milán contactaron con Liverpool con una propuesta escalonada que podría alcanzar los 35 millones de euros (30 millones de libras). Las conversaciones formales entre entidades arrancaron el miércoles. Todavía no hay acuerdo, pero en los despachos de Anfield se asume que, si Inter llega a esos 35 millones que se manejan, la venta será autorizada.
En Italia miran a un precedente muy reciente como referencia interna: la disposición de Inter a pagar 35 millones de euros a Tottenham por Djed Spence la semana pasada. Esa operación se ha convertido en el punto de comparación para el caso Jones, tanto en el club lombardo como en la lectura que hace Liverpool de hasta dónde pueden y quieren estirarse los nerazzurri.
Para Jones, la situación es tan emocional como deportiva. Internacional en seis ocasiones con Inglaterra, llegó a Liverpool con solo nueve años. Es un producto puro de la academia, un símbolo de la ciudad y del barrio: nacido en Toxteth. Pero nunca ha logrado consolidarse como titular indiscutible. La pasada temporada, bajo las órdenes de Arne Slot, su papel quedó atrapado entre la rotación y la frustración, sin la continuidad que esperaba a estas alturas de su carrera.
El relevo en el banquillo añadió matices a la historia. Andoni Iraola, sustituto de Slot, aprovechó su presentación para subrayar lo que significa Jones para el club. Habló de la importancia de conservar a un mediocampista local, de mantener una identidad reconocible en el equipo, de no desprenderse a la ligera de un futbolista que encarna el vínculo con la grada.
Pero el mercado no entiende de sentimentalismos. Inter no ha soltado la presa. Liverpool sabe que, si no vende ahora, puede ver cómo un activo valioso se marcha gratis dentro de un año. Entre la fidelidad a un canterano y la frialdad de las cifras, la balanza empieza a inclinarse.
La negociación entra en sus días clave. Inter ya ha marcado el territorio con su disposición a invertir fuerte en otras posiciones. Liverpool, mientras tanto, mide hasta el último detalle: el impacto en el vestuario, la reacción de la afición, el mensaje que envía al resto de la plantilla.
Todo puede resumirse en una cifra: 35 millones de euros. Si el club italiano la pone sobre la mesa, el chico de Toxteth que soñaba con triunfar toda su vida en Anfield podría cambiar el rojo de Liverpool por el negro y azul de Milán. Y entonces la pregunta ya no será cuánto valía Curtis Jones, sino cuánto costará reemplazar todo lo que representaba.






