Logotipo completo Tribuna Gol

El debut de Konstantelias con el Dortmund acaba en pesadilla por lesión

El debut soñado de Konstantelias con el Dortmund acaba en pesadilla por una posible lesión grave

El Signal Iduna Park celebraba. El marcador señalaba 2-0, el ambiente era de estreno ilusionante y el nuevo fichaje brillaba con una personalidad impropia de sus 23 años. Y, de repente, el silencio.

Poco después del descanso, Konstantelias se torció la rodilla en un duelo dividido. La acción pareció inofensiva al principio, pero el gesto del extremo derecho heló a todo el Borussia Dortmund. Cayó al césped, se quedó tendido y se cubrió la cara con las manos. No hacía falta ser médico para intuir que algo no iba bien.

Los fisioterapeutas del Dortmund entraron de inmediato y le realizaron en el propio campo la llamada “prueba del cajón” para comprobar la estabilidad de la articulación. La escena, repetida mil veces en el fútbol moderno, suele ser preludio de diagnósticos que nadie quiere escuchar.

Konstantelias intentó levantarse, pero no pudo continuar. Cojeando, abandonó el terreno de juego en el minuto 54, arropado por una cálida ovación de la grada. Marcel Sabitzer tomó su lugar, pero el foco ya estaba en la banda, donde se medía el alcance del golpe a la noche y, quizá, a la temporada.

Niko Kovac, entrenador del Dortmund, fue directo hacia su nuevo extremo en la línea de banda. Intentó animarle, levantarle el ánimo, pero el gesto del futbolista decía más que cualquier palabra. El técnico no logró arrancarle una sonrisa.

Las imágenes de televisión no tranquilizaron a nadie. Las repeticiones sugerían algo más que un simple esguince. Y en el club lo saben.

Ole Book, director deportivo del Borussia Dortmund, habló con cautela ante los micrófonos de Sky tras el encuentro: “Debemos ser cuidadosos con lo que comunicamos hoy. Pero desde luego estamos preocupados por una lesión grave”.

Cuando le preguntaron si el temor apuntaba a una rotura de ligamento cruzado, no se escondió: “Ese temor desde luego existe”. Añadió que ahora seguirán más pruebas para conocer el diagnóstico exacto.

Kovac tampoco transmitió optimismo: “Lo que me ha dicho el médico desde luego no ha sonado bien”. El entrenador evitó entrar en más detalles, pero su tono bastó para encender todas las alarmas.

Lo dramático para el Dortmund es que, hasta la lesión, Konstantelias estaba firmando un estreno impecable en la Bundesliga con la camiseta negra y amarilla. Junto a su compatriota griego Konstantinos Karetsas, había participado en prácticamente todas las acciones de peligro del subcampeón.

Su actuación tuvo premio justo antes del descanso. En el 45+1, cazó un magnífico pase de Maximilian Beier desde la izquierda. Control, recorte hacia dentro y definición seca: el balón pasó entre las piernas del defensor del HSV Sebastiaan Bornauw, que llegó a desviarlo levemente, dejando sin opciones al guardameta Daniel Heuer-Fernandes. Gol para el 2-0 y presentación por todo lo alto ante su nueva afición.

Apenas unos días antes, Konstantelias había aterrizado desde PAOK Saloniki por 26 millones de euros, después de que se cayera el fichaje de Said El Mala, de 1. FC Cologne. Llegaba para ocupar el hueco dejado por Karim Adeyemi, traspasado al Barca, y ya había dejado muy buenas sensaciones en la Supercopa ante el Bayern Munich (1-2) una semana atrás.

La narrativa era perfecta: relevo generacional, impacto inmediato, un extremo eléctrico para llenar el vacío en la banda derecha. En cuestión de minutos, el guion cambió por completo.

Ahora el Dortmund contiene la respiración a la espera de las pruebas médicas. Si se confirma el peor pronóstico, el club no solo perderá a su nuevo fichaje estrella durante meses, también verá truncado un plan deportivo cuidadosamente trazado para esta temporada. La pregunta es clara: ¿cuánto puede cambiar el rumbo de un candidato al título por un giro de rodilla en el minuto 54?