Benjamin Sesko y su lesión: preocupación en Eslovenia y Manchester United
Benjamin Sesko vive un inicio de temporada áspero. El delantero del Manchester United se somete a pruebas por una lesión en la espinilla y no estará con la selección de Eslovenia en los próximos compromisos, según informan diversos medios.
Para el atacante de 23 años, la campaña se ha convertido en una sucesión de frenazos. Tras llegar a Old Trafford en agosto de 2025 por 74 millones de libras, Sesko no ha logrado asentarse como referencia ofensiva. Michael Carrick apuesta de momento por Matheus Cunha como ‘9’ titular y el esloveno ha quedado relegado, casi siempre, al papel de revulsivo.
Sus números reflejan esa realidad: dos goles en seis partidos entre todas las competiciones. Minutos a cuentagotas, mucha ansiedad y, ahora, un nuevo parón obligado. Ya se perdió el 1-1 ante el Fulham del domingo por ese problema en la espinilla que empieza a encender alarmas.
Sin selección y con dudas
Según GiveMeSport, Sesko no se incorporará a la concentración de Eslovenia para la doble cita ante Escocia ni para los duelos frente a Macedonia del Norte y Suiza. Permanecerá en Carrington para continuar con su rehabilitación y someterse a más exámenes.
El propio medio detalla que el delantero se someterá hoy lunes a pruebas para determinar el alcance exacto de la lesión. De momento, no existe un plazo definido para su regreso. Esa incertidumbre es precisamente lo que inquieta tanto al club como al entorno del jugador.
En Eslovenia, el tono es aún más pesimista. El diario deportivo Ekipa, citado por Sport Witness, asegura que la lesión “no pinta bien por el historial y los patrones anteriores”. El matiz es clave: no se habla de una fractura clásica, sino de un problema que puede alargarse.
Ekipa subraya que lo más preocupante es que este tipo de dolencias óseas, que provocan dolor durante tanto tiempo sin una rotura evidente, suelen ser de carácter crónico. Y Sesko ya ha lidiado con molestias similares en el pasado. De ahí el temor a que la espinilla le persiga durante meses.
Una resonancia magnética en Londres debe arrojar luz sobre la gravedad real del problema y, por extensión, sobre cuándo podrá volver a competir con normalidad.
Hasta ahora, Sesko ha firmado 16 goles en 45 partidos con la selección eslovena. Un registro notable para un futbolista que, precisamente, suele encontrar en el parón internacional un refugio y una vía de escape cuando el club se le hace cuesta arriba.
Debate encendido en Old Trafford
Este parón forzado llega en pleno debate sobre el rol de Sesko en el Manchester United. Muchos se preguntan si Carrick debió darle más protagonismo antes de la lesión, sobre todo en un equipo que sigue buscando una identidad clara en ataque.
Tras el 2-2 frente al Everton, Paul Scholes fue directo: ve en Sesko un posible “punto focal” del ataque de Carrick y confesó que le cuesta ver a un Manchester United sin un delantero centro puro. El mensaje es nítido: el equipo necesita una referencia, alguien que fije centrales y ordene al resto.
Michael Owen, en cambio, dibuja un perfil diferente. Para él, Sesko es hoy por hoy un “gran jugador de impacto”, útil saliendo desde el banquillo, pero todavía lejos de ser “la auténtica referencia” capaz de devolver al United a la pelea por la Premier League. Dos visiones opuestas que resumen la encrucijada del esloveno.
La selección podía ofrecerle aire fresco, minutos, goles, confianza. Esa vía se cierra de golpe. Tendrá que reconstruirse en silencio, entre gimnasio, despachos médicos y entrenamientos en Carrington, mientras el calendario no se detiene.
Más problemas para Carrick
Sesko no es el único contratiempo para el técnico del United. Marcus Rashford y Kobbie Mainoo también han tenido que renunciar a sus compromisos con Inglaterra. Ambos se quedarán en Manchester tras ser evaluados por los servicios médicos del club, después de acabar tocados el empate ante el Fulham.
Carrick se encuentra así con un frente doble: gestionar una enfermería que empieza a llenarse y, al mismo tiempo, resolver un rompecabezas ofensivo sin una pieza que el club pagó como estrella.
Sesko, llamado a ser bandera del futuro, observa desde la camilla cómo su temporada se complica a base de interrupciones. La pregunta ya no es solo cuándo volverá, sino si podrá por fin encadenar partidos y demostrar que esos 74 millones no fueron una apuesta a largo plazo… sino un fichaje para liderar el presente del Manchester United.






