Logotipo completo Tribuna Gol

Dani Olmo: El jugador que dijo no al Bayern y volvió al Barça

Dani Olmo pudo vestir de rojo mucho antes de enfundarse de nuevo la camiseta blaugrana. Dos veces llamó el Bayern. Dos veces la puerta se cerró. Y en el centro de esas decisiones, una figura clave: su agente, Andy Bara.

El representante del internacional español desveló en el podcast croata Inkubator, en declaraciones recogidas por el diario Sport, cómo el gigante de la Bundesliga intentó seducir al mediapunta cuando todavía despuntaba en el Dinamo Zagreb. Aquella primera ofensiva llegó antes de su traspaso de 20 millones de euros al Leipzig en enero de 2020.

Bara frenó la operación. Y lo hizo de forma deliberada.

“Rechazó al Bayern por mi iniciativa cuando estaba en Dinamo. Le dije: ‘Tienes que dar otro paso’ y eso fue lo que pasó”, explicó el agente, convencido de que un salto prematuro a Múnich podía truncar la progresión de un talento que se estaba puliendo con calma en Croacia.

El plan pasaba por escalar, no por saltar al vacío. Primero Zagreb, después Leipzig. Más minutos, más balón, menos urgencias. Una hoja de ruta dibujada al milímetro para que Olmo llegara a la élite con peso propio y no como una apuesta más en una plantilla plagada de estrellas.

El Bayern, sin embargo, no se olvidó de él. Cuatro años más tarde, ya consolidado en la Bundesliga con el Leipzig, los bávaros volvieron a la carga en el verano de 2024. Esta vez no estaban solos: varios grandes de Europa tantearon su fichaje. Entre ellos, el Barça.

Ahí llegó el segundo “no” al Allianz Arena.

“Después recibió otra oferta del Bayern como jugador del Leipzig, y Barcelona y otros clubes también estaban interesados. Elegimos Barcelona, que quizá no era la mejor elección, pero al final todo salió bien para él”, admitió Bara, sincero al recordar las dudas iniciales.

La apuesta por el regreso al Camp Nou no era un camino exento de riesgos. Un club en reconstrucción, una presión descomunal, un contexto deportivo exigente y un coste total de 62 millones de euros que lo situaba bajo los focos desde el primer día. Pero la jugada, a ojos del agente, ha quedado justificada por la trayectoria de su representado.

Bara lo resume con una frase que suena a guion de cine: “Ganó la Eurocopa, la Nations League, el Mundial, y es uno de los diez mejores jugadores de la selección. Su historia es como una película, y estoy feliz de haber formado parte de ella”.

Más allá de la hipérbole —los títulos hablan por sí solos—, el presente de Olmo en el Barça respalda la narrativa. El equipo de Hansi Flick lidera LaLiga con pleno de 21 puntos sobre 21 posibles tras siete jornadas, y el mediapunta ya ha dejado su sello con tres asistencias en este arranque de temporada. No son cifras estratosféricas, pero sí reflejan a un futbolista que se ha integrado rápido en el engranaje ofensivo culé.

Su capacidad para recibir entre líneas, girarse y acelerar las jugadas ha encajado con la idea de un Barça que busca ser vertical sin perder control. Olmo no solo da el último pase; también limpia ataques, fija por dentro y ofrece soluciones cuando el partido se atasca. Ese tipo de matices, los que no siempre aparecen en las estadísticas, explican por qué tantos gigantes europeos se pelearon por él.

Ahora, con el parón de selecciones de por medio, el líder del campeonato prepara su siguiente examen. El sábado 10 de octubre, el Barça recibirá al Getafe en el Camp Nou en la jornada ocho, un encuentro que se presenta como una oportunidad ideal para consolidar su ventaja en la cima.

Será otro escenario para que Olmo siga justificando aquel doble portazo al Bayern. Porque hay decisiones que marcan carreras. Y la suya, vista desde hoy, se parece cada vez más a la película que su agente imaginó en Zagreb.