Cody Gakpo: Tottenham y Liverpool en la carrera por su fichaje
La operación Cody Gakpo entra en zona caliente. Tottenham ha olido la oportunidad y Liverpool, por primera vez en meses, deja entreabierta una puerta que en julio parecía blindada.
El club del norte de Londres ya ha lanzado un mensaje potente en este mercado: cerca de 230 millones invertidos en Sandro Tonali, Matheus Fernandes, Jan Paul van Hecke, Andy Robertson, Marcos Senesi y Martin Dubravka. Un esqueleto competitivo, duro, reconocible. Pero falta colmillo arriba. Y ahí aparece el nombre de Gakpo.
Liverpool afloja… con condiciones
Liverpool vive un verano delicado en las bandas. Viene de una temporada 2025/26 floja de varios de sus atacantes, entre ellos el propio Gakpo, y aún no ha encontrado un relevo a largo plazo para Mohamed Salah. Ha llegado Victor Muñoz, sí, pero no basta para cerrar el agujero que deja el egipcio en el horizonte.
En ese contexto, los ‘reds’ habían sido tajantes: Gakpo no se toca. Esa era la línea en julio. Ahora el discurso cambia. No porque el club se haya enamorado de la idea de vender, sino porque el tablero se ha movido.
Liverpool acelera por Bradley Barcola y otro jugador del PSG para reforzar su frente ofensivo. Con luz verde para al menos uno de esos objetivos, la postura sobre el neerlandés se ha suavizado. Y ahí entra la información de Fabrizio Romano: el traspaso de Gakpo al Tottenham puede hacerse… pero sólo si se cumplen dos condiciones muy claras.
- Primero, la decisión final de Liverpool. El club no se sentará a negociar en serio hasta tener amarrado su plan de reemplazos.
- Segundo, el paquete económico. Romano apunta a que la operación quedará ligada tanto al desenlace de la ofensiva por Barcola como al tamaño de la oferta de los ‘spurs’.
Es un sí condicionado, pero es un sí. Y eso ya cambia el escenario.
Una negociación cara y con reloj
Gakpo tiene todavía cuatro años de contrato por delante en Anfield. Ese detalle le da a Liverpool una posición de fuerza en cualquier mesa. No hay urgencias contractuales, no hay amenaza inmediata de perder valor.
Las cifras que se manejan van en esa línea: el club inglés pide alrededor de 72 millones por el atacante, tomando como referencia el traspaso de Anthony Gordon desde Newcastle United a FC Barcelona por 69 millones. Un listón alto, pero asumible para un Tottenham que ya ha demostrado este verano que no teme moverse en esas cantidades cuando cree que la pieza encaja.
Para Andoni Iraola, el neerlandés sería un salto de calidad inmediato: puede jugar de extremo, de segundo punta, atacar espacios, recibir entre líneas. Justo el tipo de perfil que te permite ajustar el dibujo sin cambiar de identidad.
Tottenham, según Romano, ya está en contacto directo con el entorno de Gakpo. Las conversaciones empezaron con aproximaciones en julio y ahora se han intensificado. El club londinense presiona. Sabe que el tiempo corre, pero también que el margen de error en una inversión así es mínimo.
No sólo bandas: el ‘9’ también está en la lista
El plan ofensivo de Tottenham no se limita a las bandas. El club explora también el fichaje de un delantero centro. Romano ha desvelado que en las reuniones internas han aparecido varios nombres, entre ellos Omar Marmoush.
El egipcio gusta, pero no es el único sobre la mesa. Otro nombre que ha circulado en las últimas horas es el de Nicolas Jackson. Sin embargo, aquí el panorama es distinto.
Romano ha sido claro: no hay nada cercano ni inminente entre Tottenham y Jackson. No es prioridad, no existen negociaciones avanzadas. Es uno más dentro de una lista de opciones analizadas por la dirección deportiva, nada más.
La sombra de Aston Villa sobre Nicolas Jackson
Mientras tanto, Aston Villa sí aprieta por Jackson. El club de Birmingham lo considera uno de sus objetivos prioritarios. El problema no es tanto el deseo, sino la caja.
Villa ya ha incorporado a Alejandro Garnacho cedido desde Chelsea, lo que complica cualquier nueva operación en forma de préstamo con el mismo club en esta ventana. Si quiere a Jackson, tendrá que ir a por un traspaso definitivo. Y ahí cada libra cuenta.
Hay otro factor que empuja desde el banquillo: la relación de Unai Emery con el delantero. Se conocen bien de su etapa conjunta en Villarreal, encajan futbolísticamente y el técnico español estaría encantado de reencontrarse con un jugador al que entiende y al que sabe cómo potenciar.
Todo, de nuevo, dependerá de la capacidad de gasto de Aston Villa y de cuánto esté dispuesto Chelsea a negociar.
Un mercado que se cruza en el mismo punto
Tottenham busca un extremo y un delantero. Liverpool necesita recomponer su ataque y decidir hasta dónde está dispuesto a desmantelar piezas actuales para financiar las nuevas. Aston Villa quiere un ‘9’ que ya conoce su entrenador. Chelsea mide cómo colocar a Jackson sin debilitarse.
En medio de ese cruce de intereses, Cody Gakpo se convierte en una de las llaves del mercado. Si Liverpool cierra a Barcola y al otro objetivo del PSG, la puerta para que el neerlandés vuele a Londres puede abrirse de par en par. Si alguna de esas operaciones se cae, el escenario cambia al instante.
Tottenham ya ha enseñado músculo. Ahora falta saber si se atreverá a ir hasta el final por un jugador que puede redefinir su ataque… o si otro giro de este verano imprevisible volverá a cerrar, de golpe, la puerta que hoy parece por fin entreabierta.





