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Cody Gakpo esquivó una bala al no fichar por Manchester City

John Aldridge asegura que Cody Gakpo “esquivó una bala” al no fichar por Manchester City. Y, visto el panorama, cuesta llevarle la contraria.

El fichaje que nunca fue

En los últimos días del mercado de verano, el escenario parecía claro: Cody Gakpo estaba dispuesto a dejar Anfield para unirse al proyecto de Manchester City. La operación tomaba forma mientras Liverpool se movía para cerrar la llegada de Bradley Barcola.

El City llegó con una oferta enorme: 80 millones de libras sobre la mesa. Liverpool dijo no. Gakpo se quedó. En su momento, sonó a simple decisión deportiva y económica. Hoy, con el contexto actual, parece casi un giro del destino.

Poco después, el club del Etihad quedó acorralado por 114 cargos por incumplir las normas financieras de la Premier League, con supuestos “pagos ficticios” que habrían inflado ingresos y reducido costes en más de 900 millones de libras, según informó The Athletic. El terremoto apenas acaba de empezar.

Aldridge no duda: “Ha esquivado una bala”

El exdelantero de los reds, ahora columnista del Liverpool Echo, no se anduvo con rodeos al analizar la situación del neerlandés:

“Cody Gakpo podría haber fichado fácilmente por Man City en verano. No sabemos qué les estaban diciendo a todos estos jugadores a los que iban detrás, pero parece que ha esquivado una bala, ¿no?”, escribió.

El comentario llega en la antesala de un Anfield que se prepara para recibir al City en un ambiente cargado, con la visita del equipo que ahora vive bajo la sombra de posibles sanciones históricas. No será un partido más. No puede serlo.

Un futuro en el aire… pero no para Gakpo

Imaginemos el otro desenlace. Gakpo firmando por el City a finales de agosto, posando con la camiseta celeste, y semanas después, el club sumido en un escenario de incertidumbre total bajo el mando de Enzo Maresca.

La posibilidad de descensos administrativos sobrevuela el Etihad. Si la Premier League aplica castigos ejemplares por la larga lista de infracciones, un descenso de una o varias categorías abriría la puerta a una fuga masiva de estrellas. Un auténtico “fire sale” de plantilla.

¿Dónde quedaría entonces el extremo neerlandés? O bien obligado a jugar en una división inferior, o empujado a buscar otro traspaso casi inmediato. De aspirar a títulos a verse atrapado en un club en pleno colapso deportivo e institucional. Un cambio radical de paisaje en cuestión de meses.

En cambio, su decisión –o, mejor dicho, la negativa de Liverpool a venderle– lo mantiene en un entorno estable, competitivo y con una hoja de ruta clara. En Anfield no hay dudas sobre el proyecto. En el Etihad, ahora mismo, sobran las preguntas.

Sin duelo personal… pero con mensaje

El destino tenía reservado otro matiz cruel para el relato. Todo apunta a que Gakpo ni siquiera podrá enfrentarse al City este domingo. La lesión sufrida con su selección en el parón internacional prácticamente le descarta para el gran choque en Anfield.

No habrá oportunidad inmediata de demostrar sobre el césped lo que se ha perdido el equipo de Maresca. No habrá carrera por la banda, ni celebración frente al banquillo rival, ni guiño simbólico al “y si…”.

Aun así, el trasfondo es claro. A sus 27 años, Gakpo sigue en Liverpool, protegido de una tormenta que amenaza con ser descomunal en el Etihad. El City encara un futuro plagado de interrogantes. El neerlandés, en cambio, puede mirar hacia adelante con otra tranquilidad.

En un mercado donde los millones mandan y las decisiones se toman al límite del cierre, a veces basta un “no” a tiempo para cambiar por completo una carrera. Y Gakpo acaba de descubrirlo en primera persona.