Cinco años de veto para aficionados de Rangers tras incidentes en Old Firm
El último Old Firm dejó algo más que tensión y polémica deportiva. También dejó consecuencias judiciales. Dos aficionados de Rangers han sido castigados con una prohibición de cinco años para acceder a cualquier estadio de fútbol del Reino Unido tras su participación en los graves incidentes que ensuciaron el duelo de cuartos de final de la Scottish Cup disputado en marzo.
Lo que debía ser una tarde de rivalidad feroz pero encuadrada en los límites del juego derivó en escenas caóticas al término del encuentro. Las cámaras captaron a Mackenzie Graham, de 21 años y natural de Glasgow, saltando una valla y encabezando una invasión de campo. No se limitó a cruzar la barrera: insistió una y otra vez en incitar a otros seguidores a hacer lo mismo, empujando la situación hacia un escenario de descontrol.
En otra zona del estadio, la tensión tomó una forma distinta. John Smith, de 19 años y procedente de Peterhead, lanzó una botella hacia la grada donde se encontraban los aficionados de Celtic. El objeto voló en dirección a la hinchada rival antes de que los agentes de policía lo detuvieran en la propia grada.
La violencia no se quedó en un estallido puntual. El desorden se prolongó mientras los responsables de seguridad trataban de evacuar a los seguidores y conducirlos a zonas seguras. Entre ellos había niños y aficionados con discapacidad, obligados a abandonar el estadio en un clima que nada tenía que ver con la fiesta del fútbol que se esperaba de un Old Firm de Scottish Cup.
Ambos hinchas reconocieron los cargos presentados en su contra. El castigo es contundente: cinco años alejados de cualquier grada del país. Un recordatorio severo de que, incluso en el partido más caliente del calendario escocés, hay líneas que no se pueden cruzar.





