Logotipo completo Tribuna Gol

Chelsea se prepara para el derbi ante Tottenham con Xabi Alonso al mando

En Cobham se presentaba una rueda de prensa para hablar de un Chelsea–Tottenham decisivo. Acabó siendo, casi por completo, una presentación oficiosa de la era Xabi Alonso.

Calum McFarlane, técnico interino del Chelsea, se sentó ante los micrófonos con un solo partido de Premier League por delante en Stamford Bridge esta temporada y dos jornadas para intentar asegurar Europa. Pero el nombre que flotaba en cada pregunta no era el suyo ni el de los Spurs. Era el del nuevo jefe.

El impacto Alonso: respeto inmediato y vestuario ilusionado

La noticia estalló menos de 24 horas después del golpe de la final de FA Cup perdida ante Manchester City. El club anunció un acuerdo por cuatro años con Xabi Alonso como nuevo entrenador permanente, relevo de Liam Rosenior a partir del 1 de julio. El efecto en el entorno fue inmediato: del desconsuelo a la expectación.

“Todo el mundo está emocionado. Es un gran entrenador, ha ganado grandes trofeos, tuvo una carrera enorme como jugador. Tendrá mucho respeto de todos. Estamos muy ilusionados”, resumió McFarlane, sin adornos, pero dejando claro el estado de ánimo en el vestuario.

El respeto ya se ha traducido en un primer contacto. Alonso escribió al interino el día anterior. “Me mandó un mensaje de texto ayer, lo mantendré en privado, pero era principalmente sobre la final”, explicó. Un gesto sencillo, pero revelador: el español ya mira al grupo y a lo que se ha vivido antes de su llegada.

El futuro de McFarlane, en el aire

La gran incógnita personal giraba en torno al propio McFarlane. ¿Seguirá en el club como parte del nuevo cuerpo técnico?

“No lo sé en este momento”, admitió. Y cuando le preguntaron si le gustaría trabajar con Alonso, fue igual de directo: “No lo he pensado. Hay demasiado que preparar”.

Su misión inmediata está clara: cerrar la temporada lo más arriba posible y entregar el equipo en la mejor posición para la nueva etapa. El resto, más adelante.

Chelsea–Spurs: rivalidad, puntos y orgullo

Entre tanta conversación sobre Alonso, el derbi ante Tottenham apenas se asomaba, pero McFarlane lo devolvió al centro del escenario cuando tocó hablar de competitividad.

“Estamos muy, muy concentrados. Necesitamos ganar los próximos dos partidos para darnos la mejor oportunidad de terminar lo más alto posible y conseguir fútbol europeo”, subrayó.

Sobre la rivalidad con los Spurs, fue tajante: “Los jugadores han mostrado lucha y corazón en los dos últimos partidos. Para mí, eso no es un problema. Todo el mundo conoce la rivalidad, pero los dos equipos tienen mucho en juego. Ambos pelean por los puntos, así que no deberíamos necesitar motivación extra, aunque estará ahí de forma natural”.

Habrá tensión, habrá historia, pero también una tabla clasificatoria que aprieta. Y ese mensaje ha calado en el vestuario.

Colwill, símbolo del presente y del mañana

Entre los nombres propios, uno destacó con fuerza: Levi Colwill. El central ha reaparecido en un contexto exigente, con minutos en Anfield y en la final de FA Cup, y su rendimiento ha encendido la ilusión.

“Ha sido genial tener a Levi de vuelta, y también es fantástico para el fútbol inglés. Tenemos aquí a un jugador con muchísimo talento y un potencial altísimo. Para rendir fuera de casa en Anfield y en una final de FA Cup… estamos todos muy ilusionados con Levi”, elogió McFarlane.

¿Puede repetir titularidad ante Tottenham? Ahí apareció la cautela. “Tenemos que tener cuidado con Levi. Ha rendido muy bien en esos dos partidos. Veremos cómo se encuentra hoy”, advirtió. No habrá riesgos innecesarios con un activo tan valioso a corto y largo plazo.

Parte médico y gestión de la plantilla

El técnico interino también actualizó el estado de varios futbolistas clave. Romeo Lavia encendió alguna alarma, pero el mensaje fue tranquilizador.

“Romeo sufrió un pequeño golpe en la preparación del partido, nada importante. Con él no queremos correr riesgos. Tenemos que ser cuidadosos”, explicó. La idea es no comprometer su recuperación por dos encuentros, por importantes que sean.

Sobre Benoît Badiashile y Mamadou Sarr, aclaró que no entraron en la última convocatoria, pero que siguen en los planes: “No entraron en la lista, podemos utilizarlos en los próximos dos partidos potencialmente. Tenemos muchos jugadores en su posición”.

El resto del parte quedará más claro tras la sesión vespertina: “Van a entrenar esta tarde y tendremos una idea mucho mejor de cómo están”.

Un club aún gigante en el mercado

La llegada de Alonso también se ha leído como un mensaje de poder hacia el exterior. Preguntado por la capacidad del Chelsea para atraer a un técnico de ese calibre, McFarlane no se sorprendió en absoluto.

“No me sorprende, somos un club enorme con algunos de los mejores jugadores del mundo”, afirmó. Una frase que, más allá del tópico, encaja con la estrategia del club: usar el tirón de Alonso para reforzar el proyecto, también en el mercado de fichajes.

La figura del español, con su palmarés como jugador y sus credenciales como entrenador, promete ser un imán para futbolistas y un punto de referencia para un vestuario joven que busca liderazgo claro.

Dos partidos, una transición y muchas miradas

McFarlane sabe que su etapa al mando tiene fecha de caducidad. También sabe que lo que ocurra ante Tottenham y en la última jornada puede marcar el tono con el que Alonso aterrizará en el vestuario.

“Es una noticia realmente emocionante. Un gran entrenador, con un enorme pedigrí. Todos estamos deseando trabajar con Xabi”, resumió.

Antes de que eso ocurra, Stamford Bridge vivirá un derbi con sabor a final y a despedida parcial. El Chelsea se juega Europa. McFarlane, su legado inmediato. Y Alonso, sin estar aún en el banquillo, ya empieza a moldear el futuro que espera al otro lado de la línea de banda.