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Chelsea rechaza oferta de Leeds por Mudryk, el jugador presiona para salir

Chelsea ha dado el primer portazo del verano a Leeds United. El club de Stamford Bridge ha rechazado una oferta inicial de cesión por una temporada para Mykhailo Mudryk, pero la operación está lejos de estar muerta: las conversaciones siguen abiertas y el futbolista presiona para cambiar de aires.

El extremo ucraniano, de 25 años, ya ha dado el visto bueno a salir este curso para recuperar ritmo competitivo lejos de Londres. No es un matiz menor: Mudryk ha pasado 20 meses sin jugar tras dar positivo por meldonium, una sustancia prohibida, y su sanción terminó en julio. Desde entonces intenta reconstruir su carrera en la pretemporada de Chelsea a las órdenes del nuevo técnico, Xabi Alonso, con varias apariciones como suplente.

Chelsea marca el precio, Mudryk marca la dirección

La propuesta de Leeds se quedó “muy por debajo” de lo que Chelsea considera aceptable para un préstamo, tanto en condiciones económicas como en estructura del acuerdo. Aun así, el diálogo continúa porque las piezas encajan en algo clave para el club londinense: control absoluto sobre el futuro del jugador.

Leeds se ha colocado en cabeza precisamente por eso. Está dispuesto a incorporar a Mudryk sin opción de compra, asumiendo su salario y dejando la propiedad del futbolista en manos de Chelsea. Un escenario ideal para los de Stamford Bridge, que no quieren perder definitivamente a un activo por el que pagaron una cifra importante a Shakhtar Donetsk en 2023.

Mudryk, por su parte, ha sido claro en las últimas conversaciones: su prioridad es seguir en la Premier League. Ese deseo le aleja, de momento, de otras vías que han aparecido sobre la mesa.

Strasbourg espera, Italia mira, la Premier insiste

Strasbourg, club “hermano” de Chelsea dentro del grupo BlueCo, es una de las opciones más lógicas desde el punto de vista corporativo. Los londinenses incluso valoran enviar allí a otros jugadores, como el centrocampista Dario Essugo. Pero el ucraniano no sitúa la Ligue 1 en la parte alta de su lista.

También hay interés desde Italia, aunque sin el mismo empuje que llega desde Inglaterra. En la Premier, Leeds no es el único que ha sondeado la situación.

Brentford apareció como destino serio para el extremo. El club ya intentó ficharle meses antes de que Chelsea cerrara su traspaso desde Shakhtar Donetsk y mantiene intacto su interés. Esta vez, sin embargo, los Bees buscaban incluir una opción de compra en la cesión. Chelsea se negó. La respuesta fue la misma: Mudryk, solo en préstamo, sin puerta abierta a un adiós definitivo.

Coventry City también ha expresado su interés, otro recordatorio de que el mercado inglés ve en el ucraniano una oportunidad si consigue recuperar su mejor versión.

Leeds se refuerza y aprieta

Mientras pelea por Mudryk, Leeds no se ha quedado quieto. El club ya ha incorporado a cuatro jugadores este verano: Harry Wilson desde Fulham para el frente de ataque, Tarik Muharemovic desde Sassuolo para el eje de la zaga, el guardameta James Trafford procedente de Manchester City y el defensa Nico Elvedi desde Borussia Monchengladbach.

El nombre de Liam Delap, delantero de Chelsea, también estuvo sobre la mesa de Leeds hace unas semanas, aunque ese interés se ha enfriado con el paso de los días. El foco ahora está en Mudryk.

Para Leeds, el ucraniano sería un golpe de efecto. Para Chelsea, una cesión bien construida puede ser la vía para reactivar a un futbolista que necesita minutos, confianza y continuidad tras casi dos años en blanco.

Futuro abierto, reloj en marcha

En Stamford Bridge no se descarta al cien por cien que Mudryk se quede, pero el escenario se considera poco probable. El club escucha propuestas, el jugador quiere jugar y la Premier le sigue llamando.

Leeds ya ha movido ficha. Chelsea ha contestado con un “no” a la primera oferta, pero no ha cerrado la puerta. La negociación entra ahora en territorio delicado: cuánto está dispuesto a asumir Leeds, cuánto está dispuesto a ceder Chelsea y cuánto tiempo puede esperar un jugador que, tras 20 meses parado, no puede permitirse otra temporada mirando desde el banquillo.