El Bayern se prepara para la Supercopa sin Musiala
El nuevo curso del fútbol alemán arranca este sábado y lo hace con pólvora pesada: Bayern Munich contra Borussia Dortmund, archirrivales, en el Franz Beckenbauer Super Cup, el antiguo DFL Super Cup. Un clásico para estrenar la temporada, un título en juego y un nombre que, inevitablemente, sobrevuela el ambiente: Jamal Musiala.
El equipo de Vincent Kompany llega con una plantilla potente, lista para mandar un mensaje temprano al resto de la Bundesliga. Pero lo hará sin uno de sus talentos más brillantes. Musiala no estará en el partido. No por lesión aguda, no por una decisión táctica. Por prudencia.
Dos sustos en cuatro días
Las alarmas se encendieron en la pretemporada. Musiala se desplomó en dos partidos en apenas cuatro días, ante RB Leipzig y Heidenheim. Imágenes que inquietan a cualquier afición, más aún cuando se trata de uno de los futbolistas llamados a liderar el futuro del club.
El propio internacional alemán explicó después en redes sociales el origen de esos episodios: un problema neurológico menor. Lo definió así y dejó claro un mensaje que en Múnich se agarran con fuerza: no le va a impedir seguir jugando al fútbol con Die Roten.
El Bayern, sin embargo, no está dispuesto a correr riesgos en pleno mes de agosto. El plan es sencillo: nada de sobrecargarle en el Franz Beckenbauer Super Cup, ajustar tratamiento y llegar con él en las mejores condiciones posibles al verdadero pistoletazo de salida liguero.
Objetivo: estar listo para la Bundesliga
Dentro del club hay confianza. Pese a los dos sustos recientes, en el Bayern son optimistas respecto a la presencia de Musiala en el debut de la Bundesliga contra VfB Stuttgart el próximo viernes. El mediapunta ya ha trabajado en solitario en Säbener Straße, vigilado de cerca por el cuerpo médico y el cuerpo técnico.
En la rueda de prensa previa a la Supercopa, Max Eberl y Vincent Kompany detallaron un contexto que en el vestuario se conoce desde hace tiempo. El Bayern sabe de la condición neurológica de Musiala desde hace más de un año. No es una novedad interna. Lo que ha cambiado, explican, son los efectos secundarios provocados por una modificación en la medicación.
La solución pasa por un paso atrás controlado: volver al tratamiento anterior, el que había funcionado sin sobresaltos. El club respalda al futbolista sin fisuras y espera que, una vez estabilizado el cuadro, pueda firmar una gran temporada.
Un vestuario que ya conocía la situación
Dentro del Bayern el tema no se vive como un tabú. No es un asunto de conversación diaria, pero tampoco un secreto. La plantilla se ha volcado públicamente en su apoyo en las últimas semanas, aunque muchos sabían desde hace tiempo lo que había detrás.
Musiala, que ya ha tenido un año complicado por las lesiones, necesita estabilidad. El último curso quedó marcado por el golpe sufrido ante PSG en el Club World Cup del verano pasado, una lesión grave que lo dejó más de siete meses fuera de los terrenos de juego. Demasiado tiempo lejos del balón para un jugador que vive del ritmo, de la chispa, de la confianza.
Tras completar la recuperación, le costó reencontrar su mejor versión. Normal. El club lo sabe, la grada también. De ahí que esta temporada se viva casi como una segunda oportunidad para ver al Musiala eléctrico, decisivo, que se esperaba antes de la cadena de contratiempos.
Bajas sensibles para Kompany en la Supercopa
El Bayern no solo perderá a Musiala para el duelo ante Dortmund. Lennart Karl y Serge Gnabry también se quedan fuera mientras continúan sus procesos de recuperación. Tres ausencias que obligan a Kompany a ajustar su plan en el primer examen serio del curso.
Pese a todo, la expectativa en Múnich es alta. Nuevo entrenador, un grupo con profundidad y un mensaje claro: cuidar a sus piezas clave ahora para llegar fuertes a lo que realmente importa, la larga batalla por la Bundesliga.
La Supercopa marcará el tono de la rivalidad con Dortmund, pero la verdadera pregunta se abre más allá de una noche de agosto: ¿hasta dónde puede llegar este Bayern si consigue tener a Jamal Musiala sano, confiado y al mando de su fútbol?






