Arsenal arranca la Premier como campeón a la caza
Apenas han pasado 34 días desde que se apagaron las luces de un Mundial hipnótico y ya vuelve el ruido de la Premier League. El telón se levanta el viernes en el Emirates Stadium, con Arsenal defendiendo corona y asumiendo un papel que el propio Mikel Arteta define sin rodeos: el equipo al que todos quieren cazar.
El campeón abre fuego ante el recién ascendido Coventry, primer paso en el intento de lograr un segundo título consecutivo. No es solo el partido inaugural; es una declaración de jerarquía. El campeón, en casa, marcando el ritmo antes de un fin de semana cargado de partidos de alto voltaje entre sábado, domingo y lunes.
Un campeón reforzado y sin complejos
Arsenal llega a este arranque con algo más que confianza. Llega con fichajes que apuntalan un bloque ya campeón. Bruno Guimaraes y Christos Tzolis ya están dentro, y Ezri Konsa se perfila como la siguiente pieza procedente de Aston Villa. Son retoques, no reconstrucción. Señales de un club que se ve en la cima y quiere quedarse ahí.
El 3-0 a Manchester City en la Community Shield del pasado fin de semana no fue un amistoso más. Fue un aviso. Un golpe seco sobre la mesa para el resto de aspirantes, justo en el momento en que el campeón necesitaba recordar a todos por qué levantó la Premier por primera vez en 22 años la temporada pasada.
Arteta no esconde el reto ni la presión. La busca.
“Empezamos desde cero, desde la nada, y vamos a tener que demostrar que estamos al nivel para volver a esa posición otra vez”, lanzó el técnico español. Su mensaje va más allá del eslogan: “Necesitamos mostrar ese deseo y la ambición de ser mejores de lo que fuimos la temporada pasada, hace un mes, hace una semana”.
Y remató con una frase que encaja con el nuevo estatus del club: “Si me das a elegir, quiero ser primero, quiero ser el cazado y quiero estar en control de nuestro futuro, en lugar de depender de otra persona”.
El título de la pasada campaña tuvo algo de catarsis para el club del norte de Londres, tantas veces señalado por sus tropiezos en los momentos decisivos. Esa herida, convertida en cicatriz, es ahora argumento.
“Una larga maratón”
Arteta sabe que el desafío no se mide en el brillo de la primera jornada, sino en la resistencia.
“Necesitamos respirar porque va a ser una larga maratón”, advirtió. El técnico insiste en que el equipo aún tiene margen: “Tenemos la capacidad de mejorar, de evolucionar, y eso es lo que percibo y siento en el club, especialmente en los jugadores”.
Las casas de apuestas los sitúan como máximos favoritos al título. Con dudas rodeando a sus perseguidores y con un campeón que llega reforzado y respaldado por un mensaje claro desde el banquillo, Arsenal se asoma a la nueva temporada con la sensación de que el listón lo pone él mismo.
City sin Guardiola, un nuevo examen
El gran perseguidor del curso pasado, Manchester City, arranca el domingo en casa ante Bournemouth. Lo hace, por primera vez en una década, sin Pep Guardiola en el banquillo. El técnico catalán se marchó al final de la pasada temporada tras firmar 20 títulos en un ciclo que marcó una era en el Etihad Stadium.
Enzo Maresca, exentrenador de Chelsea, asume ahora un reto que asusta solo con pronunciarlo: intentar sostener el nivel de éxito que dejó Guardiola. El margen de error, con Arsenal lanzado y el resto esperando un tropiezo, será mínimo.
Liverpool sin Salah, Iraola al frente
También cambia el paisaje en Liverpool. Andoni Iraola dirigirá su primer partido oficial con los ‘reds’ el domingo en la visita a Newcastle. Lo hará inaugurando una etapa sin Mohamed Salah, que se marchó al Trabzonspor turco, un vacío deportivo y simbólico que obligará a redefinir el ataque de un equipo que viene de terminar quinto y fuera de la pelea por el título.
Iraola llega tras su etapa en Bournemouth y ocupa el lugar de Arne Slot, destituido después de esa decepcionante quinta plaza. La exigencia es inmediata: devolver a Liverpool a la lucha grande, sin Salah y con una Premier más abierta en los banquillos pero igual de feroz en el césped.
Alonso y Chelsea, otro intento de resurrección
El lunes será el turno de Chelsea, que abre la era Xabi Alonso con un derbi del oeste de Londres en el campo de Fulham. El técnico español, despedido de Real Madrid tras menos de ocho meses la pasada campaña, aterriza en Stamford Bridge con una plantilla tan cara como frustrada, décima la temporada anterior.
“Nos sentimos preparados. El deseo, la ambición, el hambre de empezar la Premier League ya está en el edificio, con ganas de que llegue”, aseguró Alonso. Su reto es doble: levantar a un vestuario golpeado y justificar una inversión que, hasta ahora, no ha tenido retorno en la clasificación.
United, Tottenham y el resto del pelotón
Manchester United entra en escena el sábado en el campo del recién ascendido Hull, que regresa a la élite por primera vez desde 2017. Michael Carrick se presenta con caras nuevas: el centrocampista belga Youri Tielemans, fichado desde Aston Villa, además de Andrey Santos y Karl Darlow. El club también trabaja en cerrar la llegada del centrocampista de Brighton Carlos Baleba, operación aún en curso.
Tottenham, que la temporada pasada coqueteó peligrosamente con el descenso pese a su gasto, vuelve a apostar fuerte. Visita a Brentford el sábado con dos fichajes de impacto: Sandro Tonali y Mateus Fernandes, ambos en operaciones cercanas a los 100 millones de libras cada uno. Una inversión que no admite otro guion que no sea el de mirar hacia arriba.
El vigente campeón de la Europa League, Aston Villa, llega muy tocado por las numerosas salidas desde el curso pasado y se estrena el domingo en el campo de Brighton. Para el equipo de Birmingham, la temporada arranca con más preguntas que certezas.
Una Premier distinta, el mismo vértigo
Salah ya no está en Liverpool. Guardiola ya no manda en el Etihad. Los banquillos de los grandes se han movido, las plantillas se han agitado y, sin embargo, la Premier vuelve con su mezcla habitual de talento consagrado y estrellas emergentes.
En medio de ese ruido, Arsenal se planta en la línea de salida como campeón y objetivo. Arteta ha elegido su papel: quiere ser el cazado. La cuestión es otra, mucho más simple y brutal, la que marcará estos meses por venir: ¿quién se atreve de verdad a alcanzarlo?





