Baleba se enciende: buenas noticias para Carrick antes del partido contra Tottenham
Michael Carrick por fin ve la luz al final del túnel. El técnico del Manchester United está a punto de contar con uno de los fichajes más esperados de su primera ventana como entrenador permanente: el camerunés Carlos Baleba, llegado desde Brighton and Hove Albion el pasado verano y todavía inédito con la camiseta de los Red Devils.
El centrocampista, de 22 años, aterrizó en Old Trafford con una etiqueta de gran inversión: un paquete de 70 millones de libras para sacarlo de la costa de Sussex. Llegó, sin embargo, tocado. Una lesión de tobillo previa a su fichaje frenó en seco cualquier plan de debut inmediato y lo obligó a una larga fase de recuperación que ha ido desesperando tanto al cuerpo técnico como a la afición.
Ese paréntesis está a punto de cerrarse.
Un amistoso secreto y un mensaje claro
Baleba dio un paso clave esta semana en un amistoso a puerta cerrada en Carrington ante Lausanne Sport, club afiliado y propiedad de INEOS que compite en la Super League suiza. No fue un simple ensayo: el camerunés fue titular en el centro del campo, señal inequívoca de que su regreso competitivo está muy cerca.
El United se impuso 2-1 en ese duelo discreto pero cargado de información para Carrick. Varios jugadores del primer equipo que no habían sido llamados por sus selecciones aprovecharon para sumar minutos y ritmo de competición. Entre ellos, nombres de peso en el vestuario.
Baleba, que ya había entrado en la convocatoria en el reciente 1-1 ante Fulham, se quedó entonces sin debut, como suplente no utilizado en un empate gris en el oeste de Londres. Esta vez, el técnico fue un paso más allá: lo lanzó de inicio para comprobar su respuesta física y futbolística.
La sensación es que el mediocentro está listo para irrumpir justo cuando el calendario vuelve a apretar.
De Ligt reaparece, la defensa respira
La otra gran noticia para Carrick llegó desde la zaga. Matthijs de Ligt, ausente desde noviembre del año pasado por un serio problema de espalda, también formó parte del once inicial en ese amistoso, ocupando el eje de la defensa.
El central neerlandés no había disputado ni un solo minuto bajo las órdenes de Carrick, que tomó el relevo de Ruben Amorim en enero de la pasada temporada. Su caso era uno de los más delicados de la enfermería, por la naturaleza de la lesión y por la importancia del jugador en la estructura defensiva pensada por el técnico.
Su regreso, aunque sea en un contexto de partido secreto, supone un alivio enorme. El United no solo recupera físico y jerarquía atrás, también gana variantes tácticas justo antes de un tramo decisivo del curso.
En ese mismo encuentro apareció otro peso pesado: Harry Maguire. El inglés sumó minutos, al igual que Matheus Cunha, en una sesión que, más que un amistoso, funcionó como laboratorio de pruebas y examen médico a ritmo de competición.
El Tottenham en el horizonte
El timing no podría ser más oportuno. El próximo fin de semana, el United vuelve a la acción en la Premier League recibiendo al Tottenham en Old Trafford. Carrick, que ha visto a su equipo titubear en partidos como el de Craven Cottage, necesita piernas frescas, intensidad en la medular y solidez en la línea de atrás.
Ahí entra Baleba. Su perfil físico, su energía y su capacidad para abarcar metros pueden ofrecer un matiz distinto a un centro del campo que, por momentos, ha parecido plano. Si el cuerpo técnico confirma sus buenas sensaciones, el camerunés está en disposición de ofrecerle a su entrenador ese impulso que tanto ha echado de menos.
El amistoso en Carrington no figurará en los libros de historia del club. Pero puede haber marcado el punto de inflexión de la temporada de más de uno. Y la pregunta ahora es directa: ¿cuánto cambiará el rostro del United cuando Baleba y De Ligt vuelvan a aparecer bajo los focos de Old Trafford?






