Bahréin desafía el rechazo sobre el caso Madibo en la Gulf Cup 27
La Federación de Fútbol de Bahréin no ha pasado página. Lejos de eso, ha decidido subir el tono. El caso Assim Madibo sigue vivo y la “Gulf Cup 27” se mantiene en el centro de la tormenta jurídica del fútbol del Golfo.
Bahréin no se rinde con el caso Madibo
Tras el rechazo de su protesta por parte del Comité de Apelación de la Gulf Football Federation, el organismo bareiní ha optado por redoblar su postura. No hay resignación. Hay desafío.
En un comunicado oficial difundido en su cuenta de la plataforma X, la federación expresó su “profundo pesar” por la decisión del Comité de Apelación, que desestimó el recurso presentado por Bahréin sobre la participación del jugador de la selección de Qatar, Assim Madibo, en el duelo entre ambas selecciones en la Gulf Cup 27.
El texto es claro: el Comité de Apelación aceptó el recurso de Bahréin “en la forma”, pero lo rechazó “en el fondo”, manteniendo en vigor el fallo inicial del Comité de Disciplina y Ética. Es decir, escuchó el caso, pero no cambió nada.
Respeto institucional, pero sin renunciar a nada
La Federación de Fútbol de Bahréin subrayó su respeto total a los órganos y comités judiciales competentes del fútbol del Golfo. No hay ataques frontales a las instituciones. Sí hay una línea roja: los derechos que, según el propio organismo, le garantizan los reglamentos y estatutos.
El mensaje es contundente: Bahréin no ha renunciado ni renunciará a esos derechos. Y está dispuesta a agotar todos los procedimientos legales disponibles para reclamar y defender los intereses de su selección nacional.
La federación insiste en que el rechazo del recurso no supone, en ningún caso, el final de sus demandas. Para ellos, la batalla legal no ha terminado; solo ha cambiado de fase.
El punto que encendió la indignación
Hay un aspecto que ha molestado especialmente al lado bareiní. En su comunicado, la federación lamenta que no se hayan tenido en cuenta “varios de los aspectos sustantivos y alegatos” sobre los que se construyó tanto la protesta inicial como el posterior recurso.
Esos puntos, recalca el texto, constituían “la base del caso y su piedra angular jurídica”. En otras palabras: sienten que lo esencial de su argumentación ni siquiera se valoró como correspondía.
Desde la perspectiva de Bahréin, no se trata solo de una cuestión reglamentaria puntual, sino de un precedente que toca la credibilidad competitiva de la Gulf Cup 27 y la sensación de justicia deportiva en la región.
Transparencia hacia la afición… y disculpas
La federación también quiso dirigirse directamente a su público. En el comunicado afirma sentirse orgullosa de haber explicado “con total transparencia” a la afición y a la opinión pública bareiní el contenido de sus reclamaciones, los argumentos jurídicos presentados y lo que fue finalmente considerado por los comités competentes.
Esa apertura informativa, recalcan, buscaba poner “todos los detalles del caso” ante el público “de manera clara”.
Al mismo tiempo, el organismo lanzó un mensaje de disculpa a los aficionados. No por el fondo de su postura, sino por no haber alcanzado el resultado que el país esperaba tras una batalla reglamentaria que consideran exhaustiva: aseguran haber seguido todas las vías reglamentarias y legales, y haber presentado sus alegatos y documentos conforme a la normativa vigente.
Una herida abierta en la Gulf Cup 27
El caso Madibo ya no es solo un expediente disciplinario; se ha convertido en un símbolo de hasta dónde está dispuesto a llegar Bahréin para defender lo que entiende como la equidad de la competición.
La federación lo enmarca en una responsabilidad mayor: proteger los derechos de su selección y salvaguardar la justicia del torneo. Y deja una última idea sobre la mesa, tan directa como incómoda para el entorno del campeonato: que se haya rechazado la protesta no significa que el asunto esté cerrado.
En la Gulf Cup 27, el balón ya dejó de rodar. El litigio, en cambio, apenas ha cruzado el mediocampo.






