Arteta critica la nueva norma de la Premier sobre las toallas
Mikel Arteta no escondió su enfado con una de las nuevas directrices de la Premier League: queda prohibido que los jugadores usen toallas para secar el balón antes de sacar de banda. Para el técnico del Arsenal, no es un detalle menor. Es un cambio directo en la forma de preparar acciones a balón parado en campo contrario.
El Arsenal exprimió al máximo la potencia de los saques de banda de Ben White y Declan Rice la pasada temporada. Cada saque largo era casi un córner. Ahora, sin toallas, ese arma pierde filo. Y Arteta lo sabe.
“Lo de no poder usar las toallas ya es una cosa grande”, admitió el entrenador en rueda de prensa. Entre la crítica y la ironía, dejó una frase que arrancó sonrisas: “A ver qué hacemos. ¡Igual jugamos con sombreros!”.
Una medida contra las pérdidas de tiempo
La prohibición de las toallas forma parte de un paquete mucho más amplio. La Premier League ha decidido endurecer el control sobre las pérdidas de tiempo para aumentar el tiempo efectivo de juego. No es solo una cuestión estética: la liga quiere más balón en movimiento y menos interrupciones teatrales.
Hasta ahora, el uso de toallas se movía en una zona gris. Solo se permitía si ambos equipos lo aceptaban antes del partido. El curso pasado ya hubo polémica: Riccardo Calafiori intentó usar una toalla cerca del área del Newcastle United, pero el colegiado Jarred Gillett se la retiró de las manos al comprobar que no había acuerdo entre los dos clubes.
Con las nuevas reglas, se acabaron las dudas. Nada de secar el balón con calma antes de lanzar “misiles” al área. Esa rutina, que la temporada pasada levantó críticas por alargar de forma evidente los saques de banda, desaparece del paisaje de la Premier.
Cuenta atrás para saques y cambios bajo la lupa
La liga no se queda ahí. Llegan cronómetros visibles para saques de puerta y saques de banda, ventanas de cambios mucho más vigiladas y un control más estricto de las atenciones médicas.
Las nuevas normas obligan a que cualquier jugador de campo que reciba asistencia tenga que permanecer fuera del terreno de juego al menos un minuto. Y hay un matiz clave: si el que necesita tratamiento es el portero, un jugador de campo de su propio equipo también deberá abandonar el césped durante ese mismo minuto.
El mensaje es claro: se acabaron las pausas tácticas disfrazadas de molestias físicas. Menos respiros, más ritmo.
El Arsenal no es ajeno a ese debate. El equipo ha sido acusado de forzar situaciones límite para enfriar partidos. El ejemplo más sonado llegó cuando el técnico del Brighton, Fabian Hurzeler, criticó abiertamente a David Raya por recibir asistencia médica en tres ocasiones distintas durante un ajustado 1-0 a favor de los de Arteta.
Entre la queja y la adaptación
Pese a sus reservas con la prohibición de las toallas, Arteta no se coloca en el bando del victimismo. Asume que toca adaptarse.
“Hemos tenido a la Premier League y a los árbitros con nosotros para explicarlo todo y repasarlo”, explicó. El técnico dejó claro que el verdadero examen llegará con la competición en marcha: “Habrá que ver cuando empiece la temporada cómo se desarrolla, qué es más viable, qué es menos viable y a qué tenemos que adaptarnos”.
El entrenador del Arsenal sabe que el detalle marcará todavía más los partidos: “Sabemos que todo el mundo está poniendo muchísima atención en los detalles, en los reinicios y en las cuentas atrás. Eso va a traer otra cosa, una dinámica distinta, un impulso diferente. Tengo mucha curiosidad por verlo”.
Arteta, pese a su disgusto con ciertos matices, compra la idea de fondo: “Son reglas muy buenas porque lo que intentamos es promover más tiempo de juego y la fluidez de los partidos, que es mejor, y ojalá funcione”.
El balón seguirá volando hacia el área. Quizá un poco más húmedo. Quizá un poco menos letal. La cuestión es quién se adapta más rápido a una Premier que ya no perdona ni una toalla.





