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Arsenal inicia defensa del título: cinco incógnitas para la temporada

Han pasado 22 años desde la última vez que Arsenal comenzó una temporada como vigente campeón de la Premier League. Este viernes, el Emirates se vestirá de estreno ante el recién ascendido Coventry y el equipo de Mikel Arteta vuelve a colocarse en el centro del foco. Liga, Champions, fichajes, bajas y jóvenes que asoman: el campeón inglés llega cargado de preguntas… y de expectativas.

¿Podrá Arsenal defender la Premier por primera vez en 90 años?

El dato golpea fuerte: el club no encadena dos ligas consecutivas desde 1935. Casi un siglo. Ahora, con el título recién conquistado y la presión de repetir, el reto es tan histórico como futbolístico.

El contexto ayuda. Manchester City y Liverpool se encuentran en plena reconstrucción bajo Enzo Maresca y Andoni Iraola. Mientras ellos ajustan piezas, Arteta presenta un proyecto asentado tras casi siete años en el banquillo. Un equipo trabajado, reconocible, que ya sabe ganar.

El campeón no se ha quedado quieto. Ha reforzado el centro del campo con Bruno Guimaraes, una incorporación de peso para acompañar y liberar a Declan Rice, y ha sustituido la salida de Leandro Trossard con lo que apunta a ser una mejora: el extremo griego Christos Tzolis.

No todo son buenas noticias. La lesión de espalda de larga duración de William Saliba amenaza con tocar la estructura defensiva de un bloque que conquistó la liga encajando solo 27 goles. Sin el francés, el margen de error atrás se reduce de golpe.

También se abre otro frente: el balón parado. El dominio de Arsenal en las jugadas de estrategia fue una de sus armas más afiladas, pero los recientes cambios en el reglamento y la polémica del curso pasado invitan a pensar en un escrutinio más duro por parte de los árbitros.

Arteta, sin embargo, no rebaja el discurso: “Ahora tenemos que demostrar que pertenecemos a este nivel y que queremos crecer y llevar a este club a una dimensión diferente”, lanzó. Y su equipo respondió en el primer examen serio: un 3-0 contundente ante Manchester City en la Community Shield, un aviso directo a todos los aspirantes.

La vieja herida europea: ¿es por fin el año de la Champions?

Hay una etiqueta que Arsenal no soporta: es el club con más partidos disputados en la Copa de Europa/Champions League sin haber levantado nunca el trofeo. Son 226 encuentros y la cuenta sigue. La derrota en la final del año pasado ante PSG, en Budapest y en los penaltis, dejó una cicatriz que tardará en cerrarse.

El camino hasta Hungría se había construido desde la solidez: solo seis goles encajados en 14 partidos europeos. En la final, Kai Havertz adelantó a los londinenses a los seis minutos y el sueño pareció al alcance de la mano. PSG igualó desde el punto de penalti y se impuso 4-3 en la tanda, con Gabriel Magalhaes fallando el lanzamiento decisivo.

PSG llega ahora como bicampeón de Europa y persigue un triplete histórico. Bayern Munich ya le llevó al límite en semifinales la temporada pasada. El listón está altísimo, pero la sensación es clara: este Arsenal ya se ha demostrado capaz de competir con cualquiera. Falta ese “algo” extra en las noches definitivas.

¿Guimaraes es la pieza que completa el centro del campo?

El gran golpe en el mercado se llama Bruno Guimaraes. Arsenal pagó 75 millones de libras para sacarlo de Newcastle. No solo ficha talento: se lleva al capitán de su anterior equipo, un centrocampista total que mezcla calidad, agresividad, lectura táctica y liderazgo.

Su llegada apunta a aliviar la carga sobre Declan Rice, que terminó la temporada pasada y el Mundial con problemas físicos. Con Guimaraes, Arteta gana un socio capaz de sostener, crear y mandar. Un futbolista que encaja en la idea y, sobre todo, en la exigencia de un equipo que ya no persigue, sino que defiende títulos.

El técnico no parece tener dudas sobre su adaptación. En la Community Shield, el brasileño dejó ya algunas pinceladas: entradas a tiempo, personalidad con balón, cambios de orientación precisos. Arteta lo definió sin rodeos: “Es un guerrero con una calidad tremenda, intuición, liderazgo y carisma que nos va a ayudar, que va a encender algo diferente en el equipo. Va a empujar a todos dentro del vestuario y ese es el tipo de jugador que necesitamos”.

Si Guimaraes se integra tan rápido como su entrenador intuye, el centro del campo de Arsenal puede convertirse en uno de los más dominantes de Europa.

Gyokeres, ante el salto definitivo

Viktor Gyokeres aterrizó en el norte de Londres con una etiqueta clara: ser el nueve de referencia que el club llevaba años buscando. Su primera temporada fue buena, pero no rompió moldes: 14 goles en Premier, 21 en todas las competiciones. Notable, sí. Determinante, no tanto.

El contexto ahora es distinto. Arsenal ha reforzado el equipo a su alrededor, pero no ha traído competencia directa para el puesto de delantero centro. El mensaje es evidente: la confianza es para él… y también la presión.

El sueco debe transformar un debut “decente” en un curso de élite. Más colmillo en el área, más presencia en los grandes partidos, más constancia. Si el campeón quiere repetir en la liga y dar el salto en Europa, necesita que su nueve pase de ser una solución correcta a un problema irresoluble para las defensas rivales.

Max Dowman, el niño que llama a la puerta

Max Dowman cumplió 16 años en diciembre y ya ha dejado una imagen grabada en la historia de la Premier League: su gol en el tiempo añadido ante Everton en marzo lo convirtió en el goleador más joven de la competición. Un derechazo que cambió un partido… y quizá una carrera.

Arteta ha manejado su irrupción con guantes de seda. Ha hablado de estudios, de cargas de trabajo, de tiempos de maduración, tanto como de talento. No quiere quemarlo, pero tampoco puede ignorar lo que ve.

El plan pasa por darle más minutos en las copas nacionales esta temporada. Desde ahí, el resto dependerá del propio Dowman. Si el chico confirma lo que insinúa cada vez que toca el balón, el entrenador se verá forzado a tomar una decisión incómoda para cualquier defensa rival: incluir a un adolescente en algunos de los partidos más grandes del año.

Arsenal arranca la temporada con una liga que defender, una Champions que perseguir, fichajes de peso y un niño prodigio que asoma. El campeón ya está en marcha. La cuestión es si este proyecto está preparado para dominar… o si el vértigo de la cima le pasará factura.