Amad y su impacto en Costa de Marfil: un mensaje para el United
Amad está encontrando el punto justo con Costa de Marfil. Y lo está haciendo donde más duele: en el área. Sus dos últimos goles con la selección no solo empujan a los Elefantes hacia unos históricos octavos de final del Mundial; también lanzan un mensaje claro hacia Old Trafford sobre dónde puede y debe jugar.
Venía de marcar el gol de la victoria ante Francia en un amistoso de preparación para la Copa del Mundo. Un golpe de autoridad. Con ese tanto, cualquiera habría pensado que el puesto de titular estaba asegurado cuando empezara el torneo de verdad. Él también.
La realidad fue otra.
De la decepción al protagonismo
Contra Ecuador, Amad miró el inicio desde el banquillo. En su sitio, en la banda derecha, apareció Yan Diomande, 19 años, un extremo que estuvo en el radar del Manchester United hace unos meses y que ahora apunta a Liverpool desde el RB Leipzig. Un detalle que no pasa desapercibido en Inglaterra.
Diomande firmó un debut mundialista llamativo. Emerse Faé apostó por él en la derecha, por Bazoumana Toure, de 20 años, en la izquierda, y por Nicolas Pepe como mediapunta. En ese encaje, Amad se quedó fuera. Frío. Invisible de inicio en un partido grande.
Esa alineación habla de la riqueza ofensiva de Costa de Marfil. Pero también dejó una conclusión evidente: dejar a Amad fuera de nuevo será muy difícil.
Cuando entró, todo cambió.
Sustituyó a Toure y, lejos de quedarse clavado en la banda, se movió con libertad por dentro. Pisó zonas de ‘9’, recibió entre líneas, atacó el área. En apenas 34 minutos dejó una actuación llena de intención, de colmillo. El premio llegó con un gol magníficamente ejecutado que cerró la victoria ante Ecuador.
Un gol que vale más que tres puntos
Con Curazao aún por delante, ese tanto puede valer el billete a los primeros octavos de final mundialistas en la historia de Costa de Marfil. No es solo un gol. Es una llave. Y también debería ser la llave de vuelta al once para Amad.
Su curso en el United ha sido áspero: dos goles y cuatro asistencias en 32 partidos de Premier League. Números discretos para un atacante que vive de la producción ofensiva. Pero el contexto con su selección es otro. Desde el inicio de la Copa África de Naciones en diciembre, suma cinco goles y dos asistencias en nueve encuentros. Ahí sí marca diferencias.
Lo más interesante no es solo cuánto marca, sino desde dónde lo hace.
Amad, algo más que un extremo derecho
Ante Ecuador, su impacto por dentro recordó a todos que no es únicamente un extremo de banda derecha. Con Diomande irrumpiendo fuerte en esa zona y amenazando su sitio natural, el mapa se abre. El rol de Pepe, ya con 31 años, aparece como una posición a la que Amad puede aspirar. También el costado izquierdo, donde actuó Toure.
Los datos recientes lo respaldan: sus dos últimos goles con Costa de Marfil nacen desde posiciones centrales, llegando al remate tras balones rasos desde la derecha. Definición al primer toque. Frialdad en el área. Es un recordatorio de que su mejor arma, el golpeo final, se potencia cuando se mueve por dentro.
Con el United, casi todo el último curso lo pasó pegado a la banda derecha. Sin embargo, en su cesión al Sunderland ya había mostrado otra cara: actuó como falso nueve y se convirtió en un goleador habitual en Championship con los Black Cats. No fue una anécdota. Fue un ensayo general de lo que puede ofrecer como referencia móvil.
Una solución interna para un problema evidente
Michael Carrick tendrá esa imagen muy presente cuando planifique la próxima temporada. El técnico salió en defensa de Amad en el tramo final del curso, pidiendo que se mirara más allá de las cifras y se valorara su aportación al funcionamiento colectivo y a un equipo ganador. No fue una frase vacía: encaja con lo que está mostrando ahora con su país.
El frente de ataque del United es versátil. Bryan Mbeumo y Matheus Cunha pueden ocupar las tres posiciones de arriba. Y en los despachos ya trabajan para sumar otro atacante, bien un delantero con experiencia, bien un jugador de banda izquierda. Pero hay una carencia que pesa más que las demás.
Lo que realmente necesita el United es un relevo fiable para Bruno Fernandes en la mediapunta. El capitán viene de la mejor temporada de su carrera, pero en septiembre cumple 32 años y acumula un volumen de minutos altísimo desde su llegada en enero de 2020. No puede jugarlo todo para siempre.
Cunha y Mason Mount aparecen como alternativas para darle descanso en algunos partidos. Amad, con lo que está mostrando por dentro, se suma a esa lista con argumentos propios. Ha enseñado que puede definir como un delantero cuando ocupa carriles centrales y que se mueve cómodo en un ataque que vive de la imprevisibilidad.
Si Costa de Marfil termina haciendo historia en este Mundial, no será extraño que el debate se traslade a Manchester: ¿y si la mejor manera de cuidar a Bruno Fernandes no está en el mercado, sino ya dentro del vestuario, lista para despegar desde el centro del ataque?






