Allegri enfría los ánimos en Nápoles antes del duelo en San Siro
Massimiliano Allegri llegó a la sala de prensa con el ambiente cargado. Una derrota en casa ante Como, lesiones importantes y el viaje a San Siro para medirse al gran candidato al título. El cóctel perfecto para el dramatismo napolitano. Él lo cortó de raíz.
«Entiendo que en Napoli sea o euforia o depresión, pero estamos sólo en la jornada 3», soltó el técnico, casi con un encogimiento de hombros. Un mensaje directo a un entorno que ya preguntaba si, con este escenario, seguía siendo una lucha por el Scudetto.
El sábado, a las 17.00 (hora británica), 18.00 en Italia, Inter y Napoli se miden en el Giuseppe Meazza. Un duelo que en las dos últimas temporadas ha enfrentado de forma recurrente a los dos equipos más fuertes del país. Esta vez, los de Allegri llegan tocados.
Golpe ante Como y parte médico que asusta
La derrota 2-1 ante Como en el Diego Armando Maradona no sólo dejó tres puntos menos. Dejó heridas. Giovane salió lesionado y Scott McTominay estará fuera varias semanas tras pasar por el quirófano para corregir un pequeño problema cardíaco.
A ellos se suman las ausencias de larga duración de Alessandro Buongiorno y Luca Marianucci. Una lista que obligaría a cualquier entrenador a la queja. Allegri eligió otro camino.
«Las lesiones pasan, pero si piensas que después del parón de selecciones hay nueve partidos en 26 días, casi es mejor tenerlas ahora para que todos se recuperen a tiempo para ese tramo», razonó. Una forma de girar el foco: menos lamento, más planificación.
El técnico insiste en que la derrota ante Como no fue un desastre futbolístico. «Estamos decepcionados por haber perdido, pero debe haber equilibrio, quedan muchos partidos. Ni siquiera hicimos un mal partido», defendió. Lo que sí exige es limpieza en los detalles: «Mañana necesitamos una buena actuación con menos errores técnicos, porque cuestan caros».
Vergara, sin prisa; De Bruyne, a la espera
Con medio equipo en la enfermería, la pregunta era inevitable: ¿es la hora de Antonio Vergara?
Allegri pisó el freno. «No creo que debamos poner demasiada responsabilidad sobre los hombros de Vergara. Es un buen jugador, pero creo que sólo tiene 12 partidos con Napoli, hay que ir con calma». Ante Como se quedó en el banquillo, decisión que el técnico explicó con frialdad táctica: «Hice otra elección, sólo tengo cinco cambios».
El entrenador asegura que el equipo está creciendo físicamente y que el trabajo semanal le convence. «Estoy contento con cómo se entrenan los chicos, ahora tenemos que cometer menos errores en los partidos», subrayó.
Otro nombre que flota sobre el vestuario es el de Kevin De Bruyne. Fichaje estrella, dos jornadas sin ser titular. «Está mejorando», admitió Allegri, pero el rompecabezas en la medular se ha complicado con la baja de McTominay. «Naturalmente tengo que equilibrar el centro del campo sin McTominay, esto limita las opciones. No puedo pedirle a nadie lo que nos da Scott, es otro tipo de jugador, con características distintas».
En la convocatoria entra Benoit Badiashile, otro de los que han dejado buenas sensaciones en los entrenamientos. Allegri lo confirmó: «Estoy satisfecho con lo que vi en los entrenamientos». Un refuerzo más en un momento en el que cada pieza cuenta.
Regreso a San Siro y elogio sin rodeos al Inter
Para Allegri, el viaje a Milán tiene un punto personal. Vuelve a San Siro, el estadio del que salió despedido por el Milan el verano pasado, aunque con un recuerdo imborrable: ganó las dos ediciones del Derby della Madonnina ante Inter en su etapa allí.
«Jugar en ese estadio siempre es maravilloso», reconoció. «Inter y Napoli aman enfrentarse». Lo dijo con un brillo competitivo. Sabe que el margen de error será mínimo: «Tenemos que ser más cuidadosos, encajamos dos goles evitables contra Como. Los duelos directos siempre son difíciles de ganar».
No se escondió a la hora de señalar al favorito en esta Serie A. «Inter es el verdadero favorito para el Scudetto», afirmó sin matices. Una frase que coloca presión en el rival, pero que también sitúa a Napoli en el papel de perseguidor incómodo, obligado a responder en el campo.
Mercado limitado, ambición intacta
Napoli llegó al verano con menos libertad de maniobra que otros gigantes de la Serie A. Antes de comprar, había que vender. El resultado fue un mercado más contenido, mientras sus rivales invertían con más alegría.
Allegri no se detuvo en comparaciones. «No tiene sentido mirar a los demás, tenemos que centrarnos en nosotros», zanjó. Y defendió con firmeza el material que tiene entre manos: «Estoy satisfecho con la plantilla de la que disponemos, ahora tenemos que sentar las bases de lo que será el sprint final de la temporada, dando un paso cada vez».
San Siro dictará una primera sentencia de carácter. Napoli llega herido, corto de efectivos y con el rival señalado como gran favorito al título. Justo el tipo de escenario en el que se descubre si este equipo está hecho para resistir el vaivén napolitano entre euforia y depresión… o para imponer, por fin, un poco de equilibrio.






