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Adeyemi fuera de la selección: Decisión polémica de Klopp

Karim Adeyemi no estará en la lista de 24 jugadores de la DFB para el próximo parón internacional. La primera gran sacudida de la era Jürgen Klopp al frente de Alemania ya tiene nombre y apellidos, y el debate en torno a la decisión no ha tardado en encenderse.

El contexto hace ruido: Adeyemi viene de un inicio potente con el vigente campeón español, FC Barcelona, y había tenido minutos en los dos primeros partidos de Klopp como seleccionador: 80 minutos en el duelo ante Países Bajos y otros 15 en el segundo enfrentamiento ante el mismo rival. No son cifras residuales. No lo parecían, al menos, hasta esta convocatoria.

Weidenfeller apunta al talón de Aquiles: defender

Roman Weidenfeller, campeón del mundo en 2014 y viejo conocido de Klopp en el Borussia Dortmund, no se anduvo con rodeos en el programa de Sky “Triple – Der Hagedorn-Fußballtalk”. Recordó una acción que hoy pesa más de lo que parecía entonces:

Adeyemi “empezó muy bien contra Países Bajos”, explicó, pero mandó a las nubes una ocasión enorme. Era la jugada que habría significado el gol de la victoria para Alemania en Holanda. Ese fallo quedó grabado. No solo por la definición, también por lo que vino después.

Para Weidenfeller, la clave no está tanto en la puntería como en la otra cara del juego: “Karim reaccionó y reculó demasiado lento una y otra vez. Y eso a Jürgen Klopp no le gusta nada. Por supuesto, Jürgen te da toda la libertad del mundo hacia adelante, pero siempre tienes que volver”.

Él sabe de lo que habla. Compartió vestuario con Klopp en Dortmund y conoce de memoria las exigencias del técnico. “Creo que esos pequeños detalles terminan molestando a Jürgen, y quizá esa sea la razón por la que no fue convocado. Tal vez como una pequeña advertencia”. No suena a castigo definitivo, pero sí a toque de atención muy claro.

De Dortmund a Barcelona: otro escenario, mismo examen

Desde su debut con la selección en otoño de 2021, Adeyemi suma 13 internacionalidades, pero nunca ha logrado consolidarse como titular. Su trayectoria en el Borussia Dortmund fue una montaña rusa: destellos brillantes, rachas de desaparición y una sensación constante de “podría dar más”.

Este verano cambió de escenario. Salida a FC Barcelona por 22 millones de euros y reencuentro con Hansi Flick, el entrenador que le dio su primera oportunidad con Alemania. El fichaje generó dudas en algunos sectores en Alemania.

Dietmar Hamann lo recordó sin rodeos: “Hubo voces críticas. Algunos cuestionaron a Hansi Flick y se preguntaron por qué se metía en el lío de llevar a Adeyemi al Barcelona”. El precio, el contexto, el peso del club. Todo sumaba presión.

Pero el rendimiento, de momento, ha respondido. “Han pagado mucho dinero por él, pero hasta ahora lo ha hecho de forma magnífica. Ha marcado goles importantes y bonitos y, en cierta medida, ha antepuesto al equipo. Eso tienes que hacerlo cuando llegas a un club de clase mundial como FC Barcelona”, valoró Hamann.

La comparación con su etapa en Dortmund es inevitable: “Tuvo repetidamente puntos muy altos, pero también desaparecía durante largos periodos. Últimamente ha sido relativamente constante”. Ahí está la palabra que siempre se le exigió y pocas veces logró sostener: constancia.

Siete aportaciones, cero premio

Los números de esta temporada respaldan la sensación de crecimiento. Adeyemi acumula siete contribuciones de gol con el Barça (cuatro tantos y tres asistencias) en 14 partidos oficiales. Para un jugador de 24 años que todavía se está asentando en un gigante europeo, es un registro sólido.

Por eso, Hamann pensaba que su nombre sería fijo en la lista para los partidos de la Nations League ante Serbia (13 de noviembre) y Países Bajos (16 de noviembre). “Me sorprendió que Jürgen Klopp no lo llevara. Sabemos que la velocidad es un arma increíble en el fútbol moderno. Cuando miras la convocatoria, no hay muchos jugadores que tengan esa velocidad”, subrayó.

La frase golpea en el centro del debate: Adeyemi ofrece algo que no abunda. Puro vértigo. Klopp, sin embargo, ha decidido prescindir de esa bala, al menos en esta ventana internacional.

Nuevos nombres, mismo mensaje

En lugar de Adeyemi, Klopp ha apostado por otros perfiles para la mediapunta y los costados: Said El Mala (1. FC Köln), Derry Scherhandt (SC Freiburg), Florian Wirtz (Liverpool), Lennart Karl (Bayern Munich), Brajan Gruda (RB Leipzig) y el debutante Wael Mohya (Borussia Mönchengladbach).

Es una mezcla de talento emergente y jugadores en plena ebullición en sus clubes. Un guiño a la meritocracia inmediata: quien rinde y se ajusta a la idea colectiva entra; quien se descuelga en detalles sin balón, aunque brille en ataque, puede quedarse fuera.

En el fondo, la lectura es clara: con Klopp, la exigencia táctica no se negocia. Ni siquiera para un atacante eléctrico, en forma y con cartel internacional como Adeyemi.

Alemania, sin margen de error

Todo esto ocurre con Alemania en una situación incómoda en la Nations League. Tras cuatro jornadas, la selección ocupa el tercer puesto con cinco puntos, a tres de Países Bajos y Grecia, que comparten la cabeza. Solo los dos primeros avanzan a la siguiente ronda.

El margen se estrecha. Cada convocatoria pesa un poco más. Cada decisión, también.

Adeyemi mira ahora la lista desde fuera, con siete aportaciones de gol en el Barça como carta de presentación y la sensación de que Klopp le ha enviado un mensaje directo: el talento y la velocidad no bastan si el trabajo hacia atrás no está a la altura.

La respuesta ya no se dará en un plató de televisión ni en una rueda de prensa. Se escribirá en los próximos meses, entre el Camp Nou y las futuras listas de la DFB. ¿Será esta ausencia un simple aviso… o el inicio de un papel secundario en la nueva Alemania de Klopp?