Zinedine Zidane asume el mando de Francia: inicio del proyecto a largo plazo
Zinedine Zidane ya tiene por fin su banquillo: el de la selección francesa. Fuentes cercanas a la operación confirman que la decisión estaba tomada desde noviembre y que, en realidad, nunca hubo suspense dentro de la Federación: tarde o temprano, el puesto acabaría en manos de “Zizou”.
Un plan cocinado a fuego lento
No se trata de un acuerdo improvisado ni de una solución de emergencia. El plan estaba trazado desde hace meses y Zidane se ha adelantado al calendario deportivo trabajando en silencio. Su cuerpo técnico está ya completamente armado, con las piezas elegidas y los roles definidos, a la espera únicamente de que la burocracia termine de ponerse al día.
La firma oficial de los documentos y contratos administrativos se producirá a lo largo de este mes. Es un trámite, no una negociación. El proyecto, en lo esencial, está cerrado.
Confianza total y horizonte lejano
La Federación Francesa ha entregado a Zidane algo que no se regala en el fútbol de selecciones: tiempo. No se habla de un simple ciclo corto, sino de un proceso a largo plazo en el que el técnico tendrá margen para construir, ajustar y, si hace falta, romper para volver a empezar.
Los objetivos ya están marcados, con la claridad de una hoja de ruta que no admite interpretaciones: liderar a *Les Bleus* en la próxima UEFA Nations League, llegar con un bloque sólido y reconocible a la Euro 2028 y apuntar al gran escenario, el Mundial 2030.
Tres estaciones, un mismo guía. Y una pregunta que sobrevuela el proyecto desde hoy: ¿hasta dónde puede llevar Zidane a una generación que todavía no ha dicho su última palabra?






