Xavi asume el mando de la selección de Países Bajos
Xavi Hernández dirigirá a la selección de Países Bajos. La federación neerlandesa ha apostado por el exentrenador del Barcelona con un contrato de cuatro años, en una decisión histórica: será el primer técnico no neerlandés en el banquillo de la Oranje desde que el austríaco Ernst Happel dejara el cargo en 1978.
A sus 46 años, el excentrocampista del Barça y de la selección española asume un reto mayúsculo y rompe una tradición de casi medio siglo. Países Bajos mira fuera de sus fronteras para relanzar un proyecto que quedó tocado este verano.
El vacío tras la salida de Koeman
La marcha de Ronald Koeman abrió la puerta al cambio. El técnico presentó su dimisión después de que Países Bajos cayera en octavos de final del Mundial ante Marruecos, un golpe duro para un equipo que aspiraba, como mínimo, a llegar mucho más lejos.
La federación activó entonces la búsqueda de un nuevo seleccionador. Uno de los nombres que apareció pronto fue el de Arne Slot. El exentrenador del Liverpool confirmó que mantuvo conversaciones para hacerse cargo del combinado neerlandés, pero decidió retirarse de la carrera porque quiere que su próximo paso sea en un club, no en una selección.
Ese movimiento dejó el camino despejado. Y el elegido fue Xavi.
Un técnico con ADN Barça… y raíces neerlandesas
Xavi no escondió su emoción al ser presentado como nuevo seleccionador. “Considero un tremendo honor convertirme en seleccionador de Países Bajos”, afirmó. Sus palabras no son una fórmula de cortesía: el vínculo es real y profundo.
Formado en la cantera del Barça, Xavi creció bajo la influencia directa de Johan Cruyff y de la escuela que Rinus Michels llevó al Camp Nou. Lo explicó con una frase que define su conexión: “Se puede decir que soy en parte un hijo del fútbol neerlandés”.
En su discurso también mencionó a otros dos nombres clave en su carrera: Louis van Gaal, el entrenador bajo cuyas órdenes debutó con el primer equipo del Barcelona, y Frank Rijkaard, otro referente neerlandés que marcó su evolución como futbolista y, más tarde, como técnico.
De verdugo de la Oranje a líder del nuevo ciclo
La ironía del destino es evidente. Xavi formó parte de la España que derrotó a Países Bajos en la final del Mundial 2010. Aquel equipo, que levantó la Copa del Mundo en Johannesburgo, se impuso precisamente con muchos principios heredados del fútbol neerlandés: posesión, presión alta, circulación paciente.
Ahora, uno de los arquitectos de aquel estilo tomará el mando de la selección que sufrió aquella derrota. El giro es simbólico y potente: el alumno formado en la escuela inspirada por Cruyff regresa a la fuente original para dirigirla.
Trayectoria en los banquillos y primer reto desde 2024
Xavi colgó las botas en 2019 y dio el salto inmediato a los banquillos con Al-Sadd, en Catar. Desde allí dio el paso definitivo en noviembre de 2021, cuando asumió el cargo de entrenador del Barcelona.
En su primera temporada completa en el banquillo azulgrana logró un título de Liga, devolviendo al club a la cima doméstica. Sin embargo, su etapa en el Camp Nou terminó en 2024, cuando decidió dejar el cargo. Desde entonces no había vuelto a entrenar.
El de Países Bajos será, por tanto, su primer proyecto desde su salida del Barça y también su primera experiencia como seleccionador nacional. Un escenario distinto, con menos margen de trabajo diario, pero con un foco enorme y una exigencia histórica.
La Oranje, que durante décadas defendió la idea de un seleccionador de casa, entrega ahora las llaves de su identidad a alguien que se declara “parcialmente hijo” de su fútbol. La pregunta ya no es si encaja en la tradición neerlandesa. La cuestión es hasta dónde puede llevarla.





