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Wayne Rooney exige medidas drásticas contra Salah

Wayne Rooney no se anduvo con rodeos. El histórico delantero del Manchester United ha instado a Arne Slot a tomar una decisión drástica con Mohamed Salah: dejarlo fuera del último partido de la temporada del Liverpool ante el Brentford. Ni convocatoria. Ni palco. Ni despedida en Anfield.

Todo por un mensaje en redes sociales que ha encendido el vestuario.

El “heavy metal” que desata la tormenta

Salah rompió el silencio reclamando el regreso al “fútbol heavy metal” asociado a Jürgen Klopp. Un comentario que muchos en Inglaterra han interpretado como un dardo directo al planteamiento actual de Slot, muy alejado de aquel vértigo que convirtió al Liverpool en una máquina de aplastar rivales.

Para Rooney, la línea se ha cruzado.

En The Wayne Rooney Show, el ex capitán de la selección inglesa se mostró decepcionado con la forma en que Salah está gestionando sus últimos días en Merseyside. Recordó todo lo que el egipcio ha dado al club, pero no por ello suavizó el golpe.

Según Rooney, el mensaje de Salah no solo cuestiona el modelo de juego actual, sino que viene a decir, en realidad, que quiere volver al fútbol de Klopp. Y ahí el inglés fue aún más lejos: ya no ve a Salah físicamente capacitado para sostener ese ritmo de alta intensidad y presión constante. “Sus piernas ya no le dan” para ese tipo de fútbol, vino a decir, señalando que el propio jugador sabe que no está al nivel de antes.

El problema, para Rooney, no es solo táctico. Es de vestuario. Con ese mensaje, Salah no solo pone en duda a Slot, también expone a sus compañeros, los mismos que seguirán la próxima temporada y tendrán que convivir con la sombra de esas palabras.

Un ídolo en entredicho

La figura de Salah en Liverpool es intocable para gran parte de la afición. Goles decisivos, títulos, noches europeas memorables. Su legado está ahí: 257 goles con la camiseta red, uno de los grandes de la historia del club.

Pero el presente es menos amable.

Después de conquistar la Premier League el curso pasado y firmar 29 tantos ligueros, el egipcio se ha desplomado en números: 12 goles en 40 partidos entre todas las competiciones en esta campaña, con el Liverpool encaminado a un discreto quinto puesto.

Rooney ve en este contexto la clave del conflicto. A su juicio, Salah intenta justificarse, proteger su imagen tras una temporada muy floja en lo individual. Lo califica de egoísta en estos dos episodios públicos, convencido de que el jugador sabe perfectamente el impacto que generan sus palabras en un vestuario que ya vive una situación delicada.

No es la primera fricción. Salah ya fue apartado del equipo en un tramo anterior del curso tras acusar a Slot y al club de haberlo “tirado debajo del autobús” por su falta de titularidades. El patrón se repite: ruido público, tensión interna y un técnico cuestionado.

La lección de Ferguson que Rooney quiere para Slot

Rooney llevó la conversación a su propia experiencia con Sir Alex Ferguson. No habló de oídas. Recordó cuando, tras una discusión con el legendario técnico del United, se quedó fuera de la convocatoria en el último partido de Ferguson en Old Trafford.

Una decisión de autoridad. Un mensaje al vestuario. Nadie está por encima del entrenador.

Por eso, el ex delantero cree que Slot debe hacer exactamente lo mismo con Salah. Nada de concesiones sentimentales, ni homenajes por decreto. Si fuera él, no permitiría que el egipcio se acercase al estadio en el último encuentro. Ni banquillo, ni aplausos, ni vuelta de honor.

Rooney lo planteó como una cuestión de jerarquía: un jugador no puede faltarle el respeto públicamente dos veces al mismo entrenador y salir indemne. Para él, Slot tiene que “imponer rango” para no perder el control del grupo en un momento ya de por sí frágil.

Al mismo tiempo, admitió que duda de que el técnico holandés vaya a dar ese paso. Pero insiste: debería hacerlo.

El adiós envenenado de un icono

Sobre la inminente salida de Salah, Rooney fue claro. Reconoce que el egipcio se ha ganado un gran adiós por todo lo que ha dado a la Premier League y al Liverpool. Pero se pregunta si lo merece “en estas circunstancias”, después de dos episodios públicos que han tensado la relación con el club.

Le duele ver a “uno de los grandes iconos de la Premier League” marcharse envuelto en polémica, con el relato girando más en torno a sus declaraciones que a sus goles.

La sensación es amarga: una era gloriosa que no termina con una ovación unánime, sino con reproches cruzados y un club tratando de recomponerse.

Un Liverpool sin miedo… ni miedo que imponer

El caso Salah estalla en medio de una caída pronunciada del Liverpool. El vigente campeón ha visto cómo su defensa del título se desmoronaba de forma abrupta. Pérdida de intensidad, resultados irregulares, dudas constantes alrededor del proyecto de Slot.

Rooney apuntó a un cambio que, para él, lo dice todo: Anfield ya no impone el mismo respeto. Antes, el plan de cualquier rival era claro: sobrevivir a los primeros 20 minutos, silenciar a la grada como fuera. Ahora, según el inglés, es el propio Liverpool el que apaga a su público al dejar de presionar arriba, al renunciar a ese ritmo asfixiante que definió la era Klopp.

La grada se frustra. El equipo se parte. Y la atmósfera se enfría.

Rooney fue aún más duro: ve a algunos jugadores “bajando los brazos” en plena mala racha. Y cuando un vestuario da esa sensación, el problema ya no es solo táctico, es de compromiso.

Aun así, el ex delantero se declara dividido sobre el futuro de Slot. Recuerda que el técnico ganó la liga el año pasado y cree que ese mérito le debería dar algo más de margen, aunque lo visto esta temporada invite a cuestionar casi todo.

La pregunta, ahora, es si Slot se atreverá a tomar la decisión que pide Rooney con Salah y a recuperar la autoridad perdida. Porque en un vestuario grande, a veces un solo gesto marca la frontera entre un ciclo que se recompone y otro que se derrumba definitivamente.